Tecnología. Prometen reducir hasta un 90% el metano de las vacas y transformarlo en más carne y leche

Una startup rosarina desarrolla un aditivo de “triple impacto”. Apunta a disminuir emisiones y mejorar hasta 12% la eficiencia alimenticia de los bovinos.

22 de mayo de 2026 a las 09:16 a. m.
Facundo Salvador
Prometen reducir hasta un 90% el metano de las vacas y transformarlo en más carne y leche
ADESIVO. La muestra que utlilizan desde Agrosintex.

Reducir casi por completo el metano que generan las vacas y transformar esa energía desperdiciada en mayor producción de carne y leche. Ese es el objetivo detrás del desarrollo que impulsa la startup rosarina Agrosintex.

La empresa trabaja en un aditivo alimenticio capaz de disminuir hasta 90% las emisiones producidas dentro del rumen bovino. La tecnología ya comenzó sus primeras pruebas a campo y busca posicionarse como una solución que combine sustentabilidad ambiental, bienestar animal y mayor rentabilidad para el productor.

Los ensayos realizados por el laboratorio de Agrosintex mostraron que la incorporación del aditivo permitió mejorar hasta 12% la eficiencia digestiva de los bovinos.

Según la empresa, esto favorece a una mayor ganancia de peso, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades asociadas al sistema digestivo y disminuye significativamente la emisión de gases contaminantes.

Desde la startup definen el desarrollo como una solución de “triple impacto”, ya que busca generar beneficios simultáneos en tres áreas clave: aumentar la productividad ganadera, mejorar la salud animal y reducir el impacto ambiental de la actividad.

El metano: el gran desafío ambiental de la ganadería

El metano entérico es uno de los principales gases de efecto invernadero vinculados a la actividad ganadera. Se genera naturalmente dentro del rumen de las vacas durante el proceso digestivo, cuando bacterias especializadas fermentan el alimento consumido por el animal.

Según explicó Lucía Belga, CEO de Agrosintex, buena parte de ese gas se produce especialmente cuando los rodeos son alimentados con dietas basadas en pasturas y alfalfa.

LUCÍA BELGA. La CEO de Agrosintex.
LUCÍA BELGA. La CEO de Agrosintex. ( Gentileza Agrosintex )

“El metano se fermenta principalmente dentro del rumen por bacterias. La ganadería argentina es uno de los grandes productores de metano”, señaló durante una entrevista con La Voz.

A nivel global, las emisiones provenientes del ganado comenzaron a ocupar un lugar central dentro de las discusiones sobre cambio climático.

De acuerdo con datos mencionados por la propia empresa, cerca del 18% del metano mundial estaría relacionado con la actividad bovina.

Sin embargo, desde Agrosintex remarcan que el problema no debe abordarse desde una lógica de eliminación de la ganadería. “No buscamos terminar con las vacas. Queremos encontrar una solución sustentable que ayude al productor y también mejore la salud animal”, explicó Belga.

El costo oculto del metano dentro de la vaca

Además del impacto ambiental, la generación de metano implica una pérdida energética para el propio animal. Durante la fermentación digestiva, parte de la energía que aporta el alimento termina desviándose hacia la producción de gases en lugar de utilizarse para ganar peso o producir leche.

Cuando la vaca produce metano, consume energía. Si logramos evitar esa pérdida, esa energía puede transformarse en más carne o más leche”, explicó la CEO.

FEEDLOT. Las vacas comiendo con el aditivo aplicado.
FEEDLOT. Las vacas comiendo con el aditivo aplicado. (Agrosintex)

Según los estudios con los que trabaja la empresa, una reducción superior al 60% del metano podría generar mejoras de hasta 12% en eficiencia de conversión alimenticia. En términos prácticos, eso permitiría que un animal alcance el mismo peso en menos tiempo y consumiendo menos recursos.

En un ciclo de engorde de 100 días podrías llegar al mismo peso en apenas 88 días”, ejemplificó Belga.

Cómo funciona el aditivo

La solución desarrollada por Agrosintex consiste en un aditivo alimenticio que actúa sobre las bacterias metanogénicas presentes dentro del rumen. El producto busca modificar el proceso digestivo para disminuir la formación de gas sin afectar la salud ni el comportamiento productivo del animal.

Actualmente la startup trabaja sobre dos formatos: una versión pelletizada y otra líquida para mezclar directamente en el agua o dentro de núcleos vitamínicos. El objetivo es que el uso sea sencillo y adaptable a distintos sistemas productivos.

“Queremos que sea algo fácil de incorporar. La idea es usar apenas un 1% sobre la alimentación diaria y que no le complique el manejo al productor”, explicó la CEO.

Del laboratorio a las pruebas en campo

Tras superar las primeras etapas de validación in vitro, Agrosintex inició ensayos sobre animales vivos en establecimientos ganaderos. Las pruebas incluyen controles diarios de consumo, seguimiento de peso y mediciones vinculadas a digestibilidad.

Uno de los trabajos se desarrolla junto a miembros de Crea. “Ahora queremos ver qué pasa directamente en el campo”, señaló Belga.

Según explicó, una de las mayores sorpresas fue la reacción inicial frente a los resultados obtenidos. “Al principio nadie nos creía. Pensaban que las muestras estaban mal porque los números daban demasiado bien”, recordó.

Un negocio pensado también para el productor

Desde Agrosintex sostienen que el proyecto no apunta únicamente a resolver un problema ambiental. Es una oportunidad para mejorar la rentabilidad ganadera.

No queremos sumar un costo más al productor. La idea es que el producto sea rentable desde el primer momento y prácticamente se pague solo”, explicó la CEO.

La empresa considera que el impacto económico puede venir tanto por mejoras productivas directas como por futuras oportunidades vinculadas a bonos y créditos de carbono.

La expectativa de la empresa es avanzar hacia una etapa comercial en 2027, siempre y cuando las pruebas a campo continúen mostrando resultados positivos y logren completarse los procesos regulatorios correspondientes.