En rojo. Maquinaría agrícola: crece la producción en Córdoba, pero la facturación sigue por debajo de 2025

Según el Monitor Estadístico de Afamac, la actividad creció 16% en el segundo trimestre, en la comparación interanual, aunque la facturación a valores corrientes cayó 12%. La producción de agropartes sigue en caída.

28 de julio de 2026 a las 12:16 p. m.
Maquinaría agrícola: crece la producción en Córdoba, pero la facturación sigue por debajo de 2025
MAQUNIARÍA AGRÍCOLA. La mejora en la producción no ayuda a los ingresos que registran una caída interanual del casi 12%.

La industria de maquinaria agrícola de Córdoba atraviesa una etapa de transición, en un escenario delicado. Los datos del Monitor Estadístico elaborado por la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (Afamac) muestran que durante el segundo trimestre de 2026 la producción de maquinaria agrícola registró una recuperación significativa respecto del año anterior.

Sin embargo, esa mejora en la actividad todavía no logra traducirse en mayores ingresos para las empresas ni en una recuperación sostenida del empleo.

Los indicadores reflejan un escenario complejo y heterogéneo dentro de la cadena de valor. Mientras los fabricantes de maquinaria agrícola incrementaron su nivel de producción, el sector de agrocomponentes continuó en retroceso, afectando el desempeño general de la actividad.

A esto se suman caídas en la facturación del mercado interno, retrocesos en las exportaciones y niveles de utilización de capacidad instalada que permanecen por debajo de los registrados un año atrás.

Según el relevamiento realizado por la consultora Economic Trends correspondiente al segundo trimestre, la facturación total de la cadena en pesos corrientes cayó un 11,9% interanual, mientras que las exportaciones retrocedieron un 14,8%, confirmando que la recuperación productiva todavía no encuentra respaldo suficiente en la demanda local ni internacional.

Producción: una de cal y una de arena

El dato positivo del informe surge de la producción de maquinaria agrícola. Durante el segundo trimestre de 2026 el sector registró un crecimiento interanual del 15,9%, consolidando una mejora que comenzó a observarse a fines del año pasado y que encuentra sustento en las mejores expectativas para el agro y en la reaparición de líneas de financiamiento destinadas a la compra de equipos.

La recuperación muestra que las empresas comenzaron a anticiparse a una demanda potencialmente mayor, impulsadas por una campaña agrícola con mejores perspectivas y por una gradual normalización del mercado crediticio.

En términos productivos, el sector logró recuperar terreno luego del período de fuerte retracción registrado durante los últimos años.

Producción de máquinas y agropartes.
Producción de máquinas y agropartes. (Afamac)

Sin embargo, la situación es muy diferente en el segmento de agrocomponentes. Allí la producción registró una caída interanual del 27,1%, profundizando un proceso de desaceleración que viene afectando a buena parte de los proveedores de la cadena.

Esta diferencia evidencia que la recuperación aún no se distribuye de forma homogénea entre todos los actores del sector.

Mientras los fabricantes de equipos comienzan a mostrar señales positivas, las empresas proveedoras de componentes siguen enfrentando menores niveles de actividad y una demanda insuficiente para sostener el ritmo productivo.

Afamac advierte que el segmento de agrocomponentes todavía no encuentra un piso de actividad claro dentro de la cadena de valor, constituyéndose actualmente en uno de los principales focos de preocupación para la industria.

Facturación: más producción, menos ingresos

Quizás la principal conclusión del segundo trimestre sea la "desconexión" existente entre la evolución de la producción y la generación de ingresos.

A pesar de fabricar más maquinaria, las empresas no lograron trasladar ese incremento a la facturación. El monitor indica que las ventas al mercado interno medidas en pesos corrientes disminuyeron un 11,9% respecto del mismo período de 2025.

Facturación al mercado interno.
Facturación al mercado interno. (Afamac)

Este comportamiento revela que la reactivación aún es frágil. Los fabricantes producen más, pero enfrentan un mercado que todavía no absorbe plenamente la mayor oferta disponible.

La competencia comercial, las condiciones económicas generales y la necesidad de sostener operaciones en un contexto desafiante generan una presión creciente sobre los márgenes de rentabilidad.

El panorama externo tampoco aporta alivio. Las exportaciones registraron una caída interanual del 14,8%, reflejando las dificultades que enfrenta la industria argentina para crecer en mercados internacionales cada vez más competitivos.

Facturación al mercado externo.
Facturación al mercado externo. (Afamac)

La combinación de una menor facturación local y menores exportaciones implica que gran parte del crecimiento productivo todavía no se traduce en una mejora económica para las empresas. En otras palabras, la recuperación existe desde el punto de vista industrial, pero todavía no desde el punto de vista financiero.

Para el sector, la consolidación de esta recuperación dependerá en gran medida de la evolución de la demanda durante los próximos meses, del acceso sostenido al financiamiento y de una mejora en la rentabilidad del productor agropecuario, principal cliente de esta industria.

Empleo en caída

El empleo continúa siendo uno de los indicadores más sensibles dentro de la cadena.

En el segmento de maquinaria agrícola, el nivel de empleo mostró una variación interanual de -1,2%, comportamiento que Afamac considera relativamente estable respecto del historial reciente.

Si bien el dato no refleja una recuperación, tampoco evidencia un proceso de destrucción acelerada de puestos de trabajo. La situación resulta más compleja para las empresas de agrocomponentes, donde la caída del empleo alcanzó el 3,2% interanual.

Empleo en máquinas y agropartes.
Empleo en máquinas y agropartes. (Afamac)

La contracción productiva que atraviesa este segmento comienza así a trasladarse a la estructura laboral, generando ajustes que impactan directamente sobre la ocupación en la cadena de proveedores.

Estos datos muestran que la recuperación productiva observada en algunos segmentos todavía no alcanza para impulsar nuevas contrataciones.

Las empresas continúan operando bajo criterios de prudencia, priorizando la eficiencia y la utilización de los recursos disponibles antes de expandir sus plantillas laborales.

En una provincia como Córdoba, donde la maquinaria agrícola constituye uno de los principales complejos industriales vinculados al agro, la evolución del empleo seguirá siendo uno de los indicadores clave para medir la solidez de la recuperación durante la segunda mitad del año.

Capacidad instalada: hay margen para crecer

Otro indicador que ayuda a entender el momento que atraviesa la actividad es la utilización de la capacidad instalada.

En maquinaria agrícola, el nivel de utilización alcanzó el 68,4%, aunque mostró una reducción de 7,8 puntos respecto del mismo período de 2025.

Por su parte, agrocomponentes registró una utilización de capacidad instalada cercana al 59%, con una disminución de 3,2 puntos interanual.

Utilización de capacidad instalada en máquinas y agropartes.
Utilización de capacidad instalada en máquinas y agropartes. (Afamac)

Estos valores indican que existe capacidad disponible para aumentar la producción sin necesidad de realizar grandes inversiones inmediatas. Sin embargo, también reflejan que gran parte de la estructura industrial se encuentra trabajando por debajo de su potencial, una situación estrechamente vinculada a la debilidad de la demanda.

La señal alentadora

El segundo trimestre de 2026 deja una señal alentadora para la industria de maquinaria agrícola: la producción volvió a crecer y comenzó a mostrar signos concretos de recuperación. Sin embargo, los datos también dejan en evidencia que el proceso aún está lejos de consolidarse.

La caída de la facturación, el retroceso de las exportaciones, la reducción del empleo y la baja utilización de la capacidad instalada revelan que la mejora productiva todavía no alcanza para revertir completamente las dificultades económicas que enfrenta el sector.

El desafío para los próximos meses será transformar este repunte de la actividad en una recuperación integral que permita mejorar ingresos, sostener el empleo y fortalecer a toda la cadena de valor.