Modelos sustentables. Lanzan plataforma para comercializar activos ambientales: ¿cómo invertir en programas en Córdoba?
La Bolsa de Cereales de Córdoba lanzó Meva, una herramienta digital que incluye a diferentes proyectos vinculados a energía y a ganadería regenerativa.
La Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) presentó una nueva plataforma que busca monetizar el Mercado de Valores y Activos Ambientales (Meva). Con el objetivo de integrar sustentabilidad, tecnología y producción en un mismo ecosistema.
Este programa se suma a Sara y a otros proyectos que realizó la bolsa para seguir mejorando todos los procesos agroindustriales.
La iniciativa apunta a abrir nuevas oportunidades económicas para el sector agroindustrial, en un momento donde la agenda climática gana cada vez más peso.
Sustentabilidad que se convierte en negocio
Meva, fue presentada como un entorno digital que busca canalizar operaciones vinculadas a la sostenibilidad, con foco en la transparencia, la trazabilidad y el respaldo técnico de cada transacción.
Durante el lanzamiento, la presidenta de la BCCBA, Laura Passerini, destacó el espíritu del proyecto: “La producción, la innovación y la sustentabilidad deben ser parte de una misma agenda productiva, económica y política de nuestro país”.
Uno de los ejes centrales de la plataforma es la posibilidad de transformar prácticas sostenibles en activos con valor económico. “Esto es una invitación a una mejora continua, a incorporar procesos sostenibles que generen activos ambientales, que tengan un valor económico real y un espacio donde puedan ser comercializados con trazabilidad, neutralidad y seriedad”, sostuvo Passerini.
La tecnología para generar confianza
El secretario de Agricultura y Recursos Naturales, Marcos Blanda, comentó que “uno de los principales valores de esta trazabilidad es la confianza. Y la fortaleza de la Bolsa es la confianza adquirida para trasladarla a esta plataforma”.
Desde el punto de vista técnico, Meva cuenta con infraestructura en la nube, validación de identidad digital y trazabilidad respaldada por tecnología blockchain, lo que garantiza seguridad en cada transacción.
Para el Gobierno provincial, la iniciativa también refleja un cambio de paradigma en la forma de producir. El secretario de Cambio Climático, Augusto Carreras, sostuvo que “el cambio climático no es ideológico, es científico. Y el calentamiento global es innegable”.
Y agregó: “Hoy cuidar el ambiente se transforma en una cuestión económica donde a través de Meva se puede monetizar la protección del ambiente”.
Durante el lanzamiento, la plataforma tuvo su primera operación en vivo, con la compensación de la huella de carbono del evento –estimada en 11 toneladas– mediante la compra de créditos de carbono de un proyecto de reforestación en Colombia.
Además, se presentaron otras iniciativas vinculadas a energías renovables y recuperación de metano, que en el corto plazo podrían generar nuevos activos disponibles para su comercialización.
La apuesta de la BCCBA es que el productor pueda incorporar estas prácticas para mejorar la situación ambiental y, a su vez, ver el programa como una nueva fuente de ingresos dentro del sistema agroindustrial.
La plataforma cuenta con tres proyectos proyectos ambientales –dos de ellos verificados– en los cuales se puede invertir y contribuir al desarrollo sostenible global.
Entre los verificados están el proyecto sobre Agricultura regenerativa sudamericana, mediante la implementación de pastoreo regenerativo (Sara)- AgriCarbon, que tiene en Córdoba a varios establecimiento y el proyecto Asociativo Programático Zona Andina y Costa Atlántica. Además del proyecto de Recuperación y Utilización de Metano de 3C Biogás, con sede en Córdoba.
Sara: ganadería regenerativa
La iniciativa con ganadera regenerativa es un programa orientado a canalizar ingresos provenientes de la compensación de carbono hacia productores ganaderos que adoptan prácticas regenerativas.
El foco está puesto en sistemas de pastoreo mejorado en países como Chile, Uruguay y Paraguay, con potencial de expansión a otras regiones de Sudamérica.
El objetivo es claro: recompensar económicamente a quienes implementan modelos productivos que contribuyen a la captura de carbono y a la mejora de los suelos, integrando producción y cuidado ambiental en un mismo esquema.



