Granos. Cartez se baja de la mesa de tarifas y denuncia presiones en el transporte de cargas
La entidad ruralista decidió no participar del encuentro previsto en Córdoba. Denunció "aprietes, amenazas y extorsiones" y defendió la libre contratación.
En medio de un clima creciente de tensión en el transporte de cargas, la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) decidió no participar de la Mesa de Transporte convocada en Córdoba para discutir tarifas.
La entidad argumentó su ausencia en un fuerte posicionamiento institucional, a través del cual denunció presiones sobre el sector.
Desde la confederación explicaron que su decisión de no asistir a la reunión está directamente vinculada a situaciones que consideran inaceptables.
En ese sentido, advirtió que no avala “ningún tipo de aprietes, amenazas o extorsiones”, en referencia a hechos que, según indicaron, se intensificaron en los últimos días.
El planteo marca un punto de quiebre entre los transportsitas y las entidades. Para Cartez, estas condiciones –si no están dadas las medidas de seguridad– impiden una negociación normal y transparente.
Costos
Otro de los ejes centrales del documento es el rechazo a que el sector agropecuario sea señalado como responsable de absorber los mayores costos del transporte.
Desde la entidad sostienen que los productores enfrentan la misma dinámica inflacionaria que el resto de la economía, con subas constantes en insumos, servicios y logística.
También remarcó que en los establecimientos no hay una mejora equivalente en el valor de la cosecha. “Cada vez vale menos y sigue soportando una carga impositiva (derechos de exportación) que no tienen otras actividades”, remarca el documento.
Para la entidad, trasladar el problema de costos del transporte al productor no resulta viable en un contexto en el que los márgenes ya están ajustados y la presión fiscal sigue siendo elevada.
Frente a este escenario, Cartez volvió a poner sobre la mesa su histórica postura en defensa del libre mercado. En el documento, sostiene que la libre contratación es la herramienta más justa y eficiente para ordenar la relación entre las partes.
Según este enfoque, cualquier intento de fijar tarifas o intervenir en los acuerdos entre privados distorsiona el funcionamiento del mercado y genera más conflictos que soluciones. Por eso, consideran que el camino debe pasar por acuerdos voluntarios y no por esquemas impuestos.



