Pelea por la tarifa. Fracasó la negociación en Córdoba y el conflicto en el transporte de granos sigue sin resolución
La reunión en Río Cuarto terminó sin avances entre transportistas, productores y acopiadores. Se endurecen las protestas y crece la incertidumbre en plena cosecha.
La negociación por las tarifas del transporte de granos volvió a fracasar el sábado en la Sociedad Rural de Río Cuarto y profundizó un conflicto que, a esta altura, impacta de lleno en la logística del agro. Sin acuerdo entre las partes y sin una nueva fecha de reunión definida, el escenario se tensa mientras se multiplican las protestas en rutas.
Las localidades cordobesas de Sampacho, La Carlota y Vikuña Mackenna, también muestran un panorama de camiones estacionados a un costado de la ruta 8.
La falta de consenso en la mesa de transporte dejó expuesta la distancia entre las posiciones. Los transportistas reclaman una fuerte recomposición de tarifas para hacer frente al aumento de costos —especialmente el gasoil por la guerra en Medio Oriente—, mientras que desde el sector agropecuario y los dadores de carga consideran inviables los incrementos pretendidos.
Las negociaciones venían estancadas desde hace varios días y terminaron sin resultados concretos. Las propuestas de suba que se pusieron sobre la mesa fueron consideradas insuficientes por la Unión de Transportistas de Afines (Untra), que exigen ajustes superiores al 30%, frente a ofertas que rondaron entre el 14% y el 16%.
Con esta grieta tan amplia entre las partes, el conflicto continúa y se profundiza. En distintos puntos de Córdoba se registran cortes y protestas que afectan el normal traslado de granos. La medida ya comenzó a impactar en la operatoria comercial en plena cosecha gruesa.
El malestar del sector transportista responde a una ecuación económica cada vez más ajustada. Según advierten, el fuerte incremento del combustible —que representa hasta el 60% o 65% del costo del flete— dejó a la actividad en una situación crítica, con tarifas que consideran atrasadas entre un 35% y 40%.
Un caso aparte
Este lunes, los transportistas de General Cabrera llegaron a un acuerdo y volvieron a trabajar.
Según Osvaldo Odetti, un camionero de la localidad en una charla con lavozdelaamistad, se logró un aumento para el sector en un 7% sobre la tarifa implementada por la Federación Cordobesa del Transporte de Cargas (Fecotac) para los recorridos que llegan hasta los 80 kilómetros.
Para los recorridos que superan ese kilometraje, el aumento para costear los valores es de "tarifa llena", esto quiere decir que a partir de ahora, no se cobrará la tarifa implementada por Fecotac que funcionaba dese febrero.
Que dicen las entidades del agro
Del otro lado, las entidades del agro sostienen que tampoco están en condiciones de absorber mayores costos. Argumentan que enfrentan subas constantes en insumos, presión impositiva y precios de la producción que no acompañan, lo que limita cualquier margen para convalidar aumentos en el transporte.
La entidad gremial Coninagro, fue uno de los que salió a dar explicaciones y dijo que: “el transportista tiene razón en reclamar, pero el productor también está ahogado. Retenciones, insumos, fletes, son algunos de los costos que no paran de subir, son márgenes finísimos para ambas partes.
También remarcan la idea de que ambos “bandos” deben ir para adelante en la misma dirección en contra de lo prometido: la baja en las retenciones. “La solución no está en trasladarse el costo entre sí, la vamos a encontrar exigiendo al Estado que bajen los impuestos y las tasas que nos afectan”, comenta un comunicado de la entidad.
El Estado se lleva entre el 45% y el 65% de las ganancias de cada viaje que realiza un transportista.

Mientras tanto, el conflicto empieza a escalar a nivel nacional. Ya se registran protestas en más de 50 puntos del país y no se descartan medidas de fuerza más contundentes, como un paro general del transporte de granos.
En este escenario, la falta de una nueva convocatoria oficial agrava la incertidumbre. Sin una instancia de diálogo confirmada, las posiciones siguen endureciéndose y el riesgo de mayores interrupciones en la cadena logística crece día a día.



