Clima. Se acerca El Niño y advierten que hay más de 80% de probabilidades de que sea muy fuerte
La Noaa confirmó que el fenómeno continuará fortaleciéndose durante los próximos meses. De concretarse, podría modificar el régimen de lluvias en Sudamérica.
Luego de que se concretara la presencia de El Niño semanas atrás, un nuevo informe afirmó que existe un 81% de probabilidades de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante el trimestre comprendido entre octubre y diciembre, un escenario que podría modificar significativamente el régimen de precipitaciones en gran parte de Sudamérica.

Así lo confirmó el Centro de Predicción Climática (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa). Según los estudios, hay un 97% de probabilidades que el fenómeno se extienda hasta principios de la primavera de 2027.
De concretarse todas las predicciones realizadas por los especialistas, podríamos estar hablando de un evento pocas veces presenciado desde 1950, año que se empezaron a realizar registros sobre el fenómeno.
Por otro lado, los modelos climáticos coinciden en que el calentamiento de la superficie del Pacífico ecuatorial seguirá aumentando durante los próximos meses y alcanzaría su pico entre la primavera y el verano austral.
Qué puede pasar en Argentina
Aunque todavía es prematuro anticipar cómo se distribuirán las lluvias en cada región, los antecedentes muestran que los episodios intensos de El Niño suelen favorecer un incremento de las precipitaciones sobre el centro y el este de la Argentina.
Para Córdoba, la evolución del fenómeno será uno de los factores climáticos más observados de cara a la campaña gruesa 2026/2027.
Luego de varios años marcados por eventos de La Niña y condiciones más secas, un Niño de gran intensidad podría mejorar la disponibilidad de humedad para la siembra de soja y maíz, aunque también incrementaría el riesgo de excesos hídricos y tormentas severas durante el verano.
Como lo aclaró el especialista Tomás Kember climatólogo de Bolsa de Cereales de Córdoba, en una charla con LaVoz semanas atrás, la presencia de El Niño no implica que todas las regiones reciban las mismas precipitaciones ni que desaparezcan los períodos secos.
El comportamiento de las lluvias dependerá de la interacción del fenómeno con otros forzantes atmosféricos regionales. "Está buenísimo que llueva, pero no siempre está correlacionado que Niño signifique más lluvia de lo normal", había comentado el especialista.
¿Qué cambió en este último mes?
Según la agencia estadounidense, El Niño se fortaleció el último mes. El fenómeno provocó un calentamiento notable en el agua, con temperaturas superficiales que superaron en más de 1 °C los niveles normales en gran parte del Pacífico ecuatorial central y oriental.

Por otra parte, la última medición semanal del índice Niño-3.4 se situó en +1,2 °C, mientras que el sector oeste (Niño-4) registró +0,5 °C y el extremo este (Niño-1+2) alcanzó un elevado +2,7 °C.
Asimismo, las temperaturas bajo la superficie del mar en la zona ecuatorial (entre los 180° y 100° O) subieron. El causante fue una reciente onda Kelvin de hundimiento, la cual empujó la termoclina hacia abajo y calentó las aguas de la región este del Pacífico.
Al mismo tiempo, el comportamiento de los vientos cambió: se registraron anomalías con rumbo al oeste en las capas bajas de la atmósfera, y corrientes inusuales hacia el este en las capas altas sobre el centro y oeste del Pacífico ecuatorial.




