Mercados. La soja suma señales positivas: China acelera compras y crecen las inversiones en la industria nacional

El mercado internacional, la política comercial europea y nuevos proyectos industriales alimentan un escenario más favorable para la cadena sojera argentina.

10 de julio de 2026 a las 08:54 a. m.
La soja suma señales positivas: China acelera compras y crecen las inversiones en la industria nacional
ACOPIO. Terminó la cosecha de soja en el país y el ritmo de venta es bajo.

La semana cerró con noticias positivas para el mercado de la soja y para la Argentina. En el plano comercial, China incrementó sus compras de soja estadounidense, confirmando un mayor dinamismo del intercambio agrícola entre las dos principales economías del mundo.

La empresa estatal china Cofco Corp. adquirió al menos otros cinco buques de soja, con embarques previstos principalmente entre septiembre y octubre. Estas operaciones se suman a los seis cargamentos contratados la semana anterior, según informó la agencia Bloomberg. Cada buque transporta alrededor de 60.000 toneladas.

A fines del mes pasado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) había informado que compradores chinos se comprometieron a adquirir 200.000 toneladas de soja de la nueva cosecha estadounidense, un volumen que ya fue ampliamente superado con las operaciones confirmadas durante esta semana.

La confirmación de estas compras tuvo un impacto inmediato en el mercado de Chicago, donde las cotizaciones reaccionaron con fuertes subas. La posición enero de 2027 acumuló una mejora de 21 dólares por tonelada, al pasar de 424 dólares a fines de junio a 445 dólares por tonelada al cierre del miércoles.

Sin embargo, el comportamiento alcista no se trasladó con la misma intensidad al mercado argentino. En el A3 Mercados, los futuros de soja cerraron el 8 de julio con subas de entre uno y dos dólares por tonelada. La soja disponible finalizó en 325,5 dólares por tonelada; septiembre, en 334,5 dólares; noviembre, en 340 dólares; y la posición mayo de 2027, correspondiente a la nueva cosecha, en 333,2 dólares por tonelada.

Otra de las noticias positivas para la Argentina llegó desde Europa. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) informó que el Parlamento Europeo rechazó las modificaciones propuestas por la Comisión Europea al Reglamento 807, que pretendía catalogar a la soja como cultivo de alto riesgo de cambio indirecto en el uso del suelo (Iluc).

Tras esta decisión, la Comisión Europea deberá redactar un nuevo texto respetando los lineamientos fijados por el Parlamento, que coinciden con la posición sostenida por Ciara y la Cancillería argentina.

"Es una gran noticia. Es el resultado de una exitosa gestión público-privada de la Argentina", sostuvo Gustavo Idígoras, presidente de Ciara.

El directivo destacó que la resolución representa un importante respaldo para el complejo oleaginoso nacional y permitirá mantener abiertas las exportaciones de biodiésel de soja hacia la Unión Europea, mientras se trabaja en una nueva reglamentación que reconozca la realidad productiva del país y sus criterios de sustentabilidad.

En materia de inversiones, el complejo agroindustrial también recibió señales alentadoras. Al anuncio realizado semanas atrás por Louis Dreyfus Company, que invertirá 400 millones de dólares en una nueva planta procesadora de soja y girasol en la zona de Bahía Blanca, se sumó ahora la asociación entre Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

Ambas compañías construirán una nueva planta de molienda de soja con capacidad para procesar 15.000 toneladas diarias en Timbúes, sobre el Gran Rosario.

La región continúa consolidándose como el principal polo de inversiones del complejo sojero gracias a las ventajas logísticas que ofrece su infraestructura. Entre ellas se destacan la disponibilidad de terminales portuarias sobre el río Paraná, instalaciones de almacenamiento y embarque de granos, y las mejoras previstas en el calado de la vía navegable.

Aunque la construcción de la planta demandará aproximadamente tres años, la decisión empresaria constituye una fuerte señal de confianza respecto del futuro del negocio y de las perspectivas de expansión de la capacidad de molienda de soja en la Argentina.

A este escenario se suma el anuncio del Gobierno nacional sobre la reducción progresiva de los derechos de exportación para la soja y sus derivados a partir de enero de 2027, una medida que podría incentivar un aumento de la superficie sembrada y, en consecuencia, una mayor disponibilidad de materia prima para la industria procesadora.