Recetas. Cómo hacer rosca de chipá: la versión viral para Pascua y Semana Santa
Una versión salada de la clásica rosca gana protagonismo en Semana Santa. Fácil de preparar y con mucho sabor, se convierte en una alternativa ideal para innovar en la mesa.
Con la llegada de Pascua, muchas familias comienzan a pensar en el menú para compartir. Si bien la tradicional rosca dulce sigue siendo una opción infaltable, en los últimos años surgieron nuevas variantes que buscan innovar sin perder el espíritu de la celebración. Entre ellas, la rosca de chipá se consolidó como una de las recetas más elegidas en 2026.
Se trata de una versión salada que combina la forma característica de la rosca con el sabor intenso del queso típico del chipá. Esta propuesta ganó popularidad en redes sociales y se posiciona como una alternativa práctica para quienes buscan salir de lo clásico.

El atractivo principal de esta preparación está en su simpleza. No requiere técnicas complejas ni ingredientes difíciles de conseguir, lo que la convierte en una opción accesible para cualquier hogar. Además, su versatilidad permite adaptarla según los gustos personales.
Para preparar la rosca de chipá, se necesitan ingredientes básicos: fécula de mandioca, huevos, manteca, queso rallado, un líquido y una pizca de sal. La elección del queso es clave para lograr un buen resultado. Se pueden utilizar variedades de sabor intenso o más suaves, según la preferencia.

Paso a paso para hacer la rosca de chipá
El primer paso consiste en integrar la fécula de mandioca con los huevos, la manteca y el queso rallado. Luego, se incorpora el líquido para unir la preparación y formar una masa homogénea. La consistencia es un aspecto importante: debe ser firme, pero flexible, para poder manipularla sin dificultad.
Una vez lista la masa, se forman pequeñas porciones que se disponen en forma circular sobre una placa o dentro de un molde, recreando la clásica forma de rosca. Este paso permite mantener la estética tradicional, aunque con un contenido completamente distinto.
Un detalle que puede marcar la diferencia es el tipo de líquido utilizado. Si bien el agua es la opción más común, también se puede optar por leche para lograr una textura más suave o incluso incorporar jugo de naranja para aportar un sabor diferente.
La cocción se realiza en horno hasta que la preparación esté dorada por fuera y mantenga una textura húmeda en el interior. El resultado es un pan de queso con forma de rosca, ideal para acompañar comidas o compartir en reuniones.
Más allá de la receta en sí, la rosca de chipá refleja una tendencia creciente: la reinterpretación de platos tradicionales. En este caso, la combinación de una preparación típica del noreste argentino con una forma asociada a las Pascua da lugar a una propuesta que equilibra innovación y costumbre.



