Tiktok. Tiene 93 años y reveló su secreto mejor guardado para cuidar las plantas

Una abuela influencer se volvió viral al compartir un método casero, económico y ecológico que promete mejorar el crecimiento de las plantas sin usar productos químicos.

17 de abril de 2026 a las 04:00 a. m.
Tiene 93 años y reveló su secreto mejor guardado para cuidar las plantas
Con cáscaras de banana y agua, Mabel prepara un fertilizante natural que potencia el crecimiento de sus plantas.

En tiempos donde las redes sociales se llenan de consejos rápidos y trucos caseros, una historia logró destacarse por su simpleza y ternura. Mabel, una abuela de 93 años que se volvió viral en TikTok, sorprendió a miles de usuarios al compartir su método secreto para cuidar las plantas, basado en un ingrediente cotidiano: la banana.

Lejos de fórmulas complejas o productos industriales, su técnica se apoya en un recurso natural y accesible. “Y a mis plantas le pongo el té de banana y mirá las flores que da”, cuenta con orgullo en el video, mientras muestra el resultado en su jardín y en los ambientes de su casa.

El secreto viral de Mabel para cuidar sus plantas

El procedimiento es tan sencillo como efectivo. Según explica, Mabel consume bananas todos los días, tanto por la mañana como por la tarde. Luego de utilizarlas, incluso incorporando los filamentos al licuado, guarda las cáscaras en la heladera hasta juntar una cantidad suficiente.

“Las cáscaras las guardo todas en heladera y cuando tengo bastantes las pongo a hervir con agua. Ese es el té de banana”, detalla. El resultado es un líquido de color marrón que utiliza para regar sus plantas, aportándoles nutrientes de forma natural.

La abuela influencer de 93 años revela su secreto para cuidar las plantas

El método, además de económico, tiene un enfoque sustentable, ya que reutiliza residuos orgánicos y evita el uso de fertilizantes químicos. Para Mabel, no es necesario agregar otros productos: “Está bien la tierra, ni ponerle ningún otro fertilizante”, asegura.

Como prueba de su efectividad, la mujer muestra una de sus plantas más queridas, que, según cuenta, le fue regalada hace varios años. “Mirá lo que es. Esa planta me la regaló Humberto… era una plantita así chiquitita”, recuerda, sorprendida por el crecimiento que logró con el paso del tiempo.

Las imágenes hablan por sí solas: flores vibrantes, hojas verdes y ejemplares que lucen saludables. Su testimonio no solo despertó admiración, sino también interés entre quienes buscan alternativas más naturales para el cuidado del hogar.

El “té de banana” no es un concepto nuevo en la jardinería, pero el relato de Mabel lo resignifica desde la experiencia cotidiana. Su historia demuestra que, con constancia y creatividad, es posible lograr resultados sorprendentes sin grandes inversiones.