En algunos casos, las prendas clásicas superan los $ 200 mil, aunque ese importe depende de talles, colegios y proveedores. Las familias amortizan los gastos con descuentos y cuotas sin interés que ofrecen los comercios. Además, los colegios flexibilizaron el uso del uniforme y para empezar las clases ya se usa solo pantalón y remera o chomba.