La historia del empleado de Google que vive en una furgoneta en el estacionamiento
Se llama Brandon, tiene 23 años, y espera ahorrar el 90 por ciento de sus ingresos con este curioso método. Enterate cómo lo hace.
Tener 23 años, ser ingeniero en sistemas recién recibido y trabajar en Google debe ser el sueño cumplido de cualquier estudiante de carreras afines. Eso mismo pensó Brandon, un joven de esa edad que se mudó desde Massachusetts hasta la zona de la Bahía de San Francisco, justo en el ombligo de las empresas de tecnología, Silicon Valley, para trabajar en la firma de Mountain View.
Sin embargo, más temprano que tarde a Brandon le pareció excesivo el precio de los alquileres en la zona para vivir cerca de la oficina. Así que tuvo una idea. "Mi nombre es Brandon y trabajo en la Bahía de San Francisco como Ingeniero de Software. He tomado la decisión de vivir en el contenedor de una camioneta de 11 m². Voy a utilizar este blog para registrar mis experiencias", es la info que aparece en "acerca de" en el blog Thoughts from Inside the Box. Para más datos, la camioneta está estacionada en una playa de las tantas que hay en Silicon Valley.

Según pudo confirmar Business Insider, que se interesó en su historia, la idea nació en su cabeza cuando Brandon (que pidió reserva de su apellido y no quiere fotos para mantener la privacidad en el campus de Google) era pasante en la compañía a mediados de este año y vivía en la opción más barata que pudo encontrar sin alejarse demasiado de la zona: dos dormitorios para cuatro personas pagando cada uno 65 dólares por noche (más o menos 2.000 dólares por mes).
"Me dí cuenta de que estaba pagando una cantidad exorbitante de plata por el departamento en el que me quedaba, y que casi nunca estaba allí", relata. "Es difícil justificar que tirás tanto dinero a la basura. Esencialmente lo estás quemando -no hay equivalencias y no estás construyendo nada a futuro- y era muy complicado para mí aceptar eso", agrega.

Así que invirtió 10.000 dólares en un camión tipo furgoneta Ford modelo 2006 con 252.000 kilómetros hechos, una inversión que ya recuperó el 21 de octubre, fecha desde la que el "reloj de ahorro" que tiene en su blog y en el que calcula el dinero que dejará de gastar en alquileres y gastos fijos comenzó a dar números positivos. De hecho, su único gasto fijo son los 121 dólares que paga por el seguro de la camioneta, ya que la cuenta del teléfono se la paga Google.
"No tengo, de hecho, nada que necesite tener conectado aquí. El camión tiene unas pocas luces y tengo una lámpara a batería que uso de noche, además de un pack pequeño de baterías que cargo en el trabajo cada un par de días, y eso me sirve para cargar mis auriculares y el celular de noche. La laptop en que trabajo aguanta toda la noche con una carga y luego la recargo en el trabajo", explica Brandon en el blog.

Lo mismo con las comidas y la ducha: eso lo consigue en el campus de Google. Desayuna, almuerza y cena en el trabajo, y se ducha cada mañana en las duchas del gimnasio de la compañía después de ejercitarse. "Espero ahorrar cerca del 90 por ciento de mis ingresos después de impuestos, y lo invertiré en mi carrera", asegura Brandon.

