Medio ambiente. Anthropic se suma a una alianza climática de U$S 1.800 millones para eliminar carbono de la atmósfera
La empresa detrás de Claude se sumará a Frontier, una coalición fundada por compañías tecnológicas como Stripe, Google y Shopify con el objetivo de acelerar el desarrollo de una industria capaz de capturar y almacenar dióxido de carbono a gran escala.
Anthropic, la empresa creadora del chatbot Claude, se convirtió en la primera startup especializada en inteligencia artificial en incorporarse a Frontier, una coalición internacional dedicada a financiar tecnologías para remover dióxido de carbono de la atmósfera.
Según informó el medio especializado TechCrunch, la adhesión fue anunciada junto con una nueva ronda de compromisos por U$S 915 millones, que prácticamente duplica los fondos comprometidos por la organización y eleva el total a U$S 1.800 millones.
Desde su creación en 2022, Frontier ya firmó contratos por cerca de U$S 700 millones para proyectos que buscan eliminar unas 1,8 millones de toneladas de carbono.
Una alianza impulsada por gigantes tecnológicos
Frontier fue fundada por compañías tecnológicas como Stripe, Google y Shopify con el objetivo de acelerar el desarrollo de una industria capaz de capturar y almacenar carbono a gran escala.
La iniciativa funciona como una especie de comprador colectivo de créditos de eliminación de carbono. Las empresas participantes financian proyectos que extraen CO₂ de la atmósfera y utilizan esos créditos para compensar parte de sus emisiones.
Según explicó la organización, el nuevo financiamiento permitirá concentrar los recursos en proyectos con potencial para remover al menos mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono por año.
Para ello, Frontier adelantó que reducirá la cantidad de proyectos financiados y priorizará aquellos con mayores posibilidades de escalar industrialmente.
El primer paso climático de Anthropic
La incorporación de Anthropic resulta significativa porque se trata de la primera iniciativa climática pública de la compañía.
Hasta ahora, la empresa no había publicado informes de sostenibilidad ni metas ambientales específicas. Además, en ocasiones anteriores había defendido una estrategia energética de "todas las opciones disponibles", una postura que suele incluir el uso de fuentes fósiles junto con energías renovables.
Por eso, distintos analistas interpretaron la adhesión a Frontier como una posible señal de cambio en la forma en que la compañía aborda el impacto ambiental de la inteligencia artificial.
El anuncio llega en un contexto de fuerte crecimiento del sector, impulsado por la expansión de centros de datos y sistemas de IA que demandan grandes cantidades de energía.
Tecnologías para capturar carbono
Desde su lanzamiento, Frontier financió distintas alternativas para remover carbono de la atmósfera.
Entre ellas figuran sistemas de captura directa de aire, procesos de meteorización acelerada de minerales, producción de bioaceites, tecnologías oceánicas para absorber CO₂ y proyectos de bioenergía con captura y almacenamiento de carbono.
La organización considera que estas herramientas serán fundamentales para alcanzar los objetivos climáticos globales, especialmente en sectores donde resulta difícil eliminar completamente las emisiones.
El desafío de financiar la transición climática
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas sostiene que las tecnologías de eliminación de carbono serán necesarias para alcanzar la neutralidad de emisiones durante las próximas décadas.
Sin embargo, el financiamiento sigue siendo uno de los principales obstáculos.
Por esa razón, Frontier anunció que todos los nuevos proyectos deberán demostrar una estrategia viable para acceder a subsidios o programas de apoyo gubernamental en el futuro.
La organización prevé mantener contratos de compra de carbono hasta 2040 y espera que, para entonces, los gobiernos asuman un papel más importante en el financiamiento de este tipo de soluciones.
La incorporación de Anthropic refuerza esa apuesta y refleja cómo las empresas de inteligencia artificial comienzan a involucrarse en el debate sobre el impacto ambiental de una industria que crece a un ritmo cada vez más acelerado.

