IA. Inédita medida en Estados Unidos: por qué el Gobierno ordenó apagar Mythos en solo 90 minutos
La Casa Blanca restringió el modelo avanzado Mythos de Anthropic tras detectar graves fallas de ciberseguridad y presuntos accesos no autorizados desde el exterior.
El gobierno de los Estados Unidos ejecutó una medida sin precedentes en la historia de la tecnología moderna al intervenir un sistema de alcance masivo. Las autoridades federales ordenaron restringir el uso público del modelo de inteligencia artificial Mythos, perteneciente al laboratorio Anthropic.
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió esta directiva de emergencia que prohíbe a ciudadanos extranjeros utilizar las inteligencias artificiales Fable 5 y Mythos 5.
A través de un comunicado oficial, la compañía desarrolladora confirmó el acatamiento de la directiva, pero rechazó tajantemente los argumentos de la administración Trump. Anthropic aseguró que las vulnerabilidades expuestas eran menores y podían obtenerse utilizando otros modelos públicos como GPT 5.5 de OpenAI.
La sorpresiva directiva gubernamental impuso estrictos controles de exportación y prohibió que ciudadanos extranjeros utilicen este avanzado programa informático. Ante la imposibilidad técnica de verificar rápidamente la nacionalidad de cada usuario, la compañía decidió cortar el acceso a nivel global.

Este nuevo episodio agudiza la tensión existente entre la firma tecnológica con sede en San Francisco y el actual gobierno estadounidense. A principios de este mismo año, el Departamento de Defensa había calificado formalmente a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro”.
Esta medida no es un simple ajuste regulatorio: representa la primera intervención directa y masiva de un Estado moderno sobre un sistema de inteligencia artificial de alcance global. Y abre un precedente.
Es comprensible la preocupación por los riesgos. Modelos como Mythos poseen capacidades que pueden ser usadas para desinformación, ciberataques o la generación de contenidos dañinos.
Cuando un gobierno decide qué tecnologías pueden o no estar disponibles para millones de ciudadanos, cruza una línea peligrosa, pero a estas alturas nadie había logrado ponerle un freno a los laboratorios.
Hoy es Mythos; mañana podría ser cualquier otro modelo.
Las autoridades estadounidenses otorgaron a la empresa tecnológica un plazo perentorio de apenas 90 minutos para desconectar el servicio. El apagón masivo se concretó el pasado 12 de junio, tan solo tres días después de su lanzamiento oficial al público general.
Fallas de seguridad y el origen del conflicto
Los inconvenientes operativos con esta nueva herramienta comenzaron a registrarse a principios del mes de abril durante una fase de pruebas. En aquel momento, un grupo de usuarios logró vulnerar el sistema y obtuvo un acceso no autorizado a través de la plataforma Discord.

Esta brecha inicial de ciberseguridad se produjo por la filtración de contraseñas pertenecientes a uno de los socios comerciales de la desarrolladora. Semanas más tarde, el 22 de mayo, la propia empresa confirmó que el modelo había detectado más de 10.000 vulnerabilidades críticas en distintos softwares.
Distintas versiones extraoficiales señalan que la corporación Amazon habría reportado recientemente estos graves riesgos directamente ante la Casa Blanca. Otras hipótesis apuntan a que actores internacionales lograron hackear el sistema sin restricciones para entrenar sus propios modelos tecnológicos competidores.
El pedido de regulación de los propios creadores
Curiosamente, el bloqueo gubernamental coincide de manera directa con las recientes posturas públicas adoptadas por los máximos directivos de la compañía afectada. Darío Amodei, figura clave de Anthropic, había advertido apenas unos días antes sobre la capacidad de la tecnología para mejorarse a sí misma.
A través de un artículo formal publicado el 10 de junio, el especialista solicitó que los gobiernos tengan facultades regulatorias extremas e inmediatas. El directivo planteó textualmente "un mundo en que pudiésemos parar la inteligencia artificial como la mejor solución para la sociedad".
Esta tajante decisión administrativa de Washington genera ahora un profundo interrogante sobre el futuro operativo de los grandes laboratorios de software. Las firmas líderes podrían frenar el lanzamiento público de sus próximos desarrollos para evitar posibles restricciones legales o limitaciones internas.


