Resiliencia. Ciberacoso y salud mental: la experta en comercio exterior que diseñó un "algoritmo" para sanar
Mariana Coronado propone un método basado en herramientas técnicas para gestionar ataques digitales y sanar deudas emocionales en la vida cotidiana. Cuál fue la experiencia personal que la marcó.
La vida de Mariana Coronado cambió un martes por la mañana mientras tomaba un café frente a su computadora. Un correo electrónico de una mujer desconocida, que la acusaba de haber destruido su matrimonio, marcó el inicio de una crisis personal y profesional profunda.
Lo que comenzó como un mensaje aislado se transformó en un ataque serial y calculado contra sus redes sociales y sus contactos.
Coronado, economista y fundadora de empresas vinculadas al comercio exterior, decidió no responder al ataque para no alimentar la furia ajena. En lugar de eso utilizó su formación profesional para procesar el dolor de una manera inusual. Según el escritor Hernán Casciari, la autora inventó un "algoritmo de la dignidad" para ordenar el caos de la humillación.
La publicación de Correo no deseado marca un punto de inflexión en el abordaje del hostigamiento digital y la resiliencia personal. En diálogo con La Voz, la autora revela cómo transformó un ataque sistemático en un manual práctico de supervivencia. La obra, editada por Editorial Orsai, se aleja del testimonio convencional para ofrecer una estructura lógica ante el caos emocional.
Estrategias de silencio ante el hostigamiento digital
Desde el primer momento, Mariana decidió no responder absolutamente nada. Y no fue fácil, subraya, no porque le generara vergüenza, sino porque todo a su alrededor la empujaba a reaccionar.
"La gente me decía que me iban a arruinar la reputación. Y yo les contestaba lo mismo siempre: yo sé bien quién soy. Todos los que me conocen también lo saben. Lo demás no me importa", cuenta.
Para ella, responder era entrar en el juego que la otra persona quería que hiciera. Y eso no lo iba a hacer. "La furia necesita audiencia. Si no se la das, no tiene contra quién pelear. Empieza a salpicar para todos lados buscando a alguien que valide su argumento", detalla.
Consultada sobre cómo se gestiona ese silencio sin que sea una carga interna, la autora aclara que nada de esto le generó vergüenza porque está muy segura de que la verdad y los hechos demuestran más que mil palabras.
La "aduana emocional" y la auditoría de vínculos

Lo que distingue la propuesta de Coronado es la aplicación de conceptos de comercio exterior a las relaciones humanas. El libro introduce términos como el "manifiesto de carga", que obliga a cuestionar qué vínculos se permiten ingresar al espacio personal.
Esta "aduana emocional" funciona como un filtro exigente para proteger la dignidad del individuo. Dentro de ese sistema aparecen figuras como los "hombres balsa", personas que utilizan a otros como salvavidas en crisis para luego retirarse sin gratitud. También se analiza el "impuesto oculto", definido como el costo emocional que se paga al priorizar la paz ajena sobre la propia.
"No se puede calcular una vida nueva usando los restos de una vieja deuda", sentencia la autora.
Las banderas rojas
Sobre las señales de alerta para identificar relaciones que no funcionan, Coronado detalla tres banderas rojas clave para la salud mental.
La primera es la asimetría de información. "Cuando vos sabés que algo no cierra pero la otra parte insiste en que todo está bien".
La segunda es el costo hundido emocional. "Cuando seguís invirtiendo tiempo y energía sólo para no admitir que el vínculo ya no funciona".
La tercera es la ausencia de reciprocidad sostenida en el tiempo. Límites éticos y el paso del "cuero al papel".
"De las tres, la que más tardé en ver, o decidí negar por un momento hasta creer, fue el autoengáño del otro. La ingenuidad de creer que una persona con las características que él mismo me había contado podía ser de esa manera", admite.
El "algoritmo de la dignidad"

El acoso digital alcanzó su punto crítico cuando el ataque se dirigió hacia el entorno familiar de la economista, específicamente hacia sus hijos. En ese momento, la autora describe la aparición de una claridad absoluta sobre sus propios límites de tolerancia.
Esa experiencia la llevó a formalizar lo que Hernán Casciari define en el prólogo como el "algoritmo de la dignidad". Este método se basa en tres pilares fundamentales para procesar el dolor: auditar, aduanar y archivar con respeto.
El objetivo es dejar de ser el blanco de un ataque externo para convertirse en la "editora jefa" del propio destino. La transformación del trauma en relato permite ordenar la humillación bajo una lógica que facilita la supervivencia.
Para quienes sufren ciberacoso y aún no pueden denunciarlo o procesarlo, Mariana aclara que el proceso interno no es inmediato y está bien sentir dolor; es parte del camino.
"Lo fundamental es encontrar el límite propio, porque cuando ese límite se cruza, la claridad aparece sola. Al pasar de la piel al papel, dejé de ser el blanco de un ataque para convertirme en la editora de mi destino", reflexiona.



