Todo lo que hay que saber sobre la hepatitis
Recomendaciones para prevenir y para atacar cuadros agudos.
La Organización Mundial de la Salud estableció que el próximo sábado 28 como el Día Mundial de la Hepatitis, con el fin de concientizar y difundir información sobre la enfermedad para la prevención. La Asociación de Argentina de Nutricionistas (Aadynd) se sumó a la iniciativa con una descripción de la patología en sus diferentes expresiones.
La entidad explica que el hígado es un órgano clave en el organismo ya que colabora con la digestión de los alimentos, el almacenamiento de energía y la eliminación de las toxinas. La hepatitis es una enfermedad que causa inflamación del hígado, por lo cual, no permite que este pueda continuar realizando adecuadamente sus funciones.
La mayoría de los casos de hepatitis son causados por virus. Los tipos más frecuentes son la hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C. El uso de drogas, ciertos medicamentos o alcohol también puede conducir a esta enfermedad. En otros casos, el cuerpo ataca por error sus propios tejidos. A veces, la hepatitis desaparece por sí sola. Si no lo hace, se puede tratar con fármacos. Otras veces, esta afección puede durar toda la vida.
Algunas personas que tienen hepatitis no presentan síntomas, otras pueden tener:
• Pérdida del apetito.
• Náuseas y vómitos.
• Diarrea.
• Orina de color oscuro y heces pálidas.
• Dolor de estómago.
• Coloración amarillenta de la piel y los ojos.
Hepatitis A: Puede presentar una duración de unas pocas semanas a varios meses. No conduce a una infección crónica. Transmisión: ingestión de materia fecal, contacto con personas infectadas o ingesta de alimentos o aguas y bebidas contaminadas. Vacunas: Se recomienda la vacunación para todos los niños a partir de 1 año de edad, viajantes, y otros grupos en riesgo.
Hepatitis B: Puede variar desde una forma leve, que dura unas pocas semanas (agudo), a una enfermedad seria a largo plazo (crónica) que puede conducir a enfermedad del hígado o cáncer de hígado. Transmisión: El contacto con sangre infectada, semen y otros fluidos corporales, resultado de tener relaciones sexuales con una persona infectada, compartir agujas contaminadas, o de una madre infectada a su hijo recién nacido. Vacunas: se recomienda para todos los recién nacidos, niños mayores y adolescentes que no fueron vacunados previamente, y adultos en riesgo de infección.
Hepatitis C: En ocasiones puede dar lugar a una enfermedad aguda, pero más a menudo se convierte en una enfermedad crónica que puede conducir a cirrosis hepática y cáncer de hígado. Transmisión: El contacto con sangre de una persona infectada, compartir agujas contaminadas. Vacunas: No hay vacuna para este tipo de hepatitis.
Recomendaciones generales para hepatitis aguda
Las personas con hepatitis aguda deben evitar el consumo de alcohol y cualquier sustancia que sea tóxica para el hígado, incluyendo el paracetamol.
La alimentación debe ser inocua y se deben extremar los cuidados de higiene personal y de los manipuladores de alimentos, evitando la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos. Además debe realizarse un plan alimentario individualizado bajo en grasas (evitando frituras y grasas saturadas) y sin estímulos hepáticos (cafeína, fibras, picantes) que debe estar diseñado por un profesional de la Nutrición.
Estrategias de prevención para reducir el riesgo de contagio de Hepatitis A
•Lavarse muy bien las manos antes y después de usar el baño, al elaborar y consumir alimentos y cuando entre en contacto con la sangre, heces u otro líquido corporal de una persona infectada.
• Utilizar agua potable para beber, preparar o lavar alimentos. Si no hubiera disponibilidad de agua, hervirla durante 3 minutos.
• No consumir alimentos provenientes de puestos callejeros o de procedencia dudosa.
• Tener cuidado con las frutas y verduras que se puedan haber lavado en agua contaminada. Se deben pelar y lavar con agua potable todas las frutas y verduras frescas o bien consumirlas cocidas.
• Cocinar completamente los alimentos. No se deben consumir alimentos que se han recalentado a temperaturas inferiores de 70°C.
• Vacunarse contra la hepatitis A.
Medidas en el estilo de vida para prevenir la transmisión de la hepatitis B y C
• Utilizar preservativo.
• Evitar compartir elementos personales, como máquinas de afeitar o cepillos de dientes.
• No compartir agujas para inyectarse drogas ni otro equipo para el consumo de éstas.
•Vacunarse: Las personas que están en alto riesgo, incluyendo los trabajadores de la salud y aquellos que conviven con alguien con hepatitis B, o viajeros deben hacerse aplicar la vacuna contra la hepatitis B.
Los virus de la hepatitis B y C no se pueden propagar por contacto casual, como darse la mano, compartir utensilios para comer o vasos para beber, amamantar, besarse, abrazarse, toser o estornudar.

