Alimentación. Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia

Estudios recientes analizaron cómo reaccionan el cerebro y el metabolismo ante los edulcorantes artificiales. Los resultados ponen en duda su eficacia como herramienta para controlar el peso.

28 de junio de 2026 a las 02:11 a. m.
Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia
Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia.

Durante los últimos años, las bebidas dietéticas ganaron un lugar importante entre quienes buscan reducir el consumo de azúcar o controlar el peso.

Gaseosas "light", "zero" o endulzadas con edulcorantes artificiales suelen presentarse como alternativas con pocas o ninguna caloría, pero nuevas investigaciones comenzaron a poner el foco en los efectos que estos productos podrían tener sobre el apetito.

Reevaluación del uso de edulcorantes para bajar de peso

El principal atractivo de estas bebidas radica en que conservan el sabor dulce sin aportar una cantidad significativa de calorías. Para lograrlo utilizan edulcorantes como aspartame, sucralosa o stevia, ingredientes que reemplazan al azúcar tradicional.

Pero, distintos estudios científicos sostienen que esa combinación entre dulzor y ausencia de energía podría generar una respuesta inesperada en el organismo.

Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia.
Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia. (Archivo)

Una investigación publicada en JAMA Network Open analizó cómo reacciona el cuerpo frente al consumo de bebidas con edulcorantes. Los resultados sugieren que, al percibir el sabor dulce sin recibir el aporte energético esperado, el cerebro activa mecanismos relacionados con la búsqueda de alimentos.

A diferencia de lo que ocurre con el azúcar, estos productos no generan el mismo aumento de glucosa, insulina ni de la hormona GLP-1, una sustancia que participa en la sensación de saciedad.

Los especialistas explican que el cerebro interpreta el sabor dulce como una señal de que recibirá energía. Cuando esa expectativa no se cumple, puede intensificarse la sensación de hambre y aumentar el deseo de seguir comiendo.

Esa respuesta fue observada también en estudios publicados en Nature Medicine, donde participantes que consumieron bebidas con sucralosa mostraron una mayor activación del hipotálamo, la región cerebral encargada de regular el apetito.

Las investigaciones también indican que este efecto no se presenta de la misma manera en todas las personas.

Algunos ensayos detectaron respuestas más marcadas en mujeres y en personas con obesidad, quienes manifestaron una mayor sensación de hambre y consumieron más calorías en las comidas posteriores al consumo de bebidas endulzadas artificialmente.

A partir de la evidencia disponible, la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó en 2023 sus recomendaciones sobre los edulcorantes no calóricos.

Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia.
Bebidas dietéticas: por qué las gaseosas "light" podrían aumentar el hambre, según la ciencia. (Archivo)

El organismo desaconsejó utilizarlos como estrategia para bajar de peso o mantenerlo a largo plazo, al considerar que los beneficios sostenidos no están demostrados y que existen estudios que los vinculan con un mayor riesgo de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2.

De todos modos, los investigadores aclaran que el debate científico continúa abierto. Todavía no existe consenso sobre si los edulcorantes provocan directamente un aumento de peso o si son consumidos con mayor frecuencia por personas que ya presentan factores de riesgo.

Por ese motivo, los especialistas recomiendan interpretar estos resultados con cautela y prestar atención a los hábitos alimentarios en su conjunto.