“Codo de niñera”: una lesión muy frecuente en los más chicos
Es fácilmente evitable. Hay formas correctas e incorrectas de alzar a los niños
Las articulaciones de los niños están formadas básicamente por cartílagos. Ante tirones o movimientos bruscos, los codos pueden descolocarse, lo que les causa un dolor muy fuerte y cierta imposibilidad de mover el brazo con facilidad. Remarcan que debe verlos el especialista y que los padres no deben intentar reacomodarlo por su cuenta.
Los chicos son mucho más flexibles que los adultos, pero tampoco son de goma. Eso suele quedar expuesto en una de las lesiones traumatológicas más frecuentes que se producen en los menores de edad. La subluxación de la cabeza del radio –más conocida como “tirón de codo”, “prono doloroso” o “codo de niñera”– resulta de tirar y girar al mismo tiempo de la mano del pequeño, algo que suele ocurrir en infinidad de situaciones cotidianas, como cuando un padre tira de la mano de su hijo hacia arriba para subirlo al cordón de la vereda o a un escalón alto.
Para que la lesión se produzca, el brazo del niño debe estar extendido en el momento en que otra persona tira de su mano o muñeca hacia arriba. “Si bien no se sabe la causa exacta de la lesión, debido a la anatomía y laxitud de las articulaciones en los niños, esta lesión es mucho más frecuente que ocurra a edades menores de 5 ó 6 años, no existiendo en niños más grandes ni en los adultos”, comentó el doctor Andrés Dogliotti, miembro de la Asociación de Cirugía de la Mano (AACM).
Muchas veces el tirón de la lesión causa un chasquido audible, que resulta de la salida (esto es la subluxación) de la cabeza del radio de su lugar. En todos los casos, el resultado es un dolor intenso en la zona del codo, que impide que el chico pueda mover su brazo libremente. En los chicos muy pequeños, es común que lloren y se nieguen a usar el brazo afectado.
Ante estos síntomas, coinciden los especialistas, es fundamental consultar de inmediato el médico que evaluará la necesidad de realizar la reacomodación del radio, descartando primero que exista algún signo de compromiso arterial o neurológico en la zona a tratar.
Diagnóstico sin radiografías
El diagnóstico, según aclaran los expertos de la AACM, es siempre clínico, y no depende de estudios de imágenes (como radiografías o ecografías). “Muchas veces esta luxación parcial de uno de los huesos no puede verse con ninguna radiografía, ya que a esta edad es en su mayor parte cartílago”, precisó el doctor Paul Pereira, también miembro de la citada asociación médica.
La necesidad de recurrir a estudios de imágenes queda reservada sólo para los casos en que además del dolor hay hinchazón local, lo que puede sugerir que se trate ya no de una subluxación del radio, sino de una fractura. En esos casos, sí es de utilidad la radiografía.
De camino al médico, aplicar hielo en la zona afectada puede ayudar a mitigar un poco el dolor. Lo que se advierte a los padres es que no traten nunca ellos por su cuenta de realizar maniobras para reubicar los huesos del brazo, ya que pueden empeorar la lesión. Un dato curioso es que “el tirón de codo” es más frecuente en las nenas que en los varones, así como es más común también que afecte al brazo izquierdo que al derecho.
Una maniobra que brinda alivio inmediato
Si bien existen casos en que los codos subluxados se reacomodan solos, sin ninguna intervención médica de por medio, esperar a que esto ocurra no es la decisión adecuada. En la mayoría de los casos, el codo no volverá a su lugar a menos que el especialista en traumatología de la mano realice una maniobra que consiste en mover los huesos del antebrazo de tal forma que la cabeza del radio vuelva a ubicarse en su lugar.
“Los niños con prono doloroso son rápidamente tratados a través de una simple técnica de reubicación –dijo el doctor Dogliotti–. Es una de las satisfacciones más grandes que un médico puede tener, ya que logra calmar inmediatamente el dolor y permite recuperar el movimiento espontáneo del brazo rápidamente”.
La maniobra de reubicación consiste en flexionar el codo suavemente y rotar el antebrazo de manera tal que la palma de la mano quede hacia arriba.
Por último, recomiendan las especialistas, la mejor forma de evitar esta lesión tan frecuente en los chicos pequeños –la segunda más frecuente después de las fracturas de muñeca y codo– es tomarlos del brazo o alzarlos desde las axilas, en vez de hacerlo desde las manos o las muñecas.

