Temas del día:

El fantasma siempre presente de la deuda

Según el Gobierno, el monto llega a 194 mil millones de dólares. Otros dicen que la cifra global de obligaciones del Estado alcanza los 367 mil millones de dólares.

08 de julio de 2013 a las 12:01 a. m.
El fantasma siempre presente de la deuda

Para el Gobierno nacional la deuda externa pública es un problema superado durante la “década ganada”. Las cifras oficiales hablan de un endeudamiento de 194 mil millones de dólares. Sin embargo, estimaciones alternativas aseguran que ese monto llegaría a 367 mil millones y que sólo este año se incrementará en 12 mil millones.

Los datos se expusieron en la Jornada de Esclarecimiento sobre la Deuda Pública Nacional, realizada la semana pasada por la Universidad Católica de Córdoba y la Coordinadora de Agrupaciones Nacionales (CAN), de la que participaron Héctor Giuliano, economista especializado en temas de deuda pública; Mario Cafiero, dirigente de Proyecto Sur (la alianza de Solanas y Carrió); y el rector de esa casa de altos estudios, Rafael Velasco, entre otros.

En este marco, se destacó que no está claro cuánto paga el Estado nacional, aunque sí se sabe que para cubrir sus obligaciones acude a tomar deuda utilizando fondos de la Anses, del Banco Central y de las provincias vía el control de la coparticipación de impuestos.

Durante el encuentro, Giuliano recalcó que luego de la reestructuración de la deuda encabezada en 2005 por el entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, el monto se redujo sólo de 189.754 a 150 millones de dólares.

Luego de la reapertura del canje en 2010, esta vez encabezado por Amado Boudou, a fines de 2012, la deuda externa ya había vuelto a crecer a 194 mil millones de dólares. Así, ya alcanzaba la cifra previa a la primera renegociación.

Para el economista, a este monto hay que sumar intereses a pagar hasta 2089 por 72.300 millones de dólares y deuda no registrada por 41.300 millones, con lo que llega a 307.600 millones de dólares.

Además, Giuliano suma la deuda interna: el pasivo tomado con el Banco Central por 21.200 millones de dólares (por la emisión de Lebac y Nobac); montos adeudados a las provincias por 17.700 millones de dólares y la deuda contingente por juicios contra el Estado por un piso de 20.500 millones de dólares.

El cálculo, que no incluye el pasivo indirecto con organismos nacionales ni fondos fiduciarios, indica que la deuda global del Estado argentino llega a 367 mil millones de dólares. “El tema se menosprecia. El Gobierno no está dando información sobre lo que pasa. No es cierto que el país se esté desendeudando”, advierte Giuliano.

Refinanciación de mercado. Para los disertantes convocados por la CAN, el Estado argentino no pudo cortar con los problemas con la deuda externa porque reestructuró su pasivo "bajo las reglas del mercado".

Así opina Mario Cafiero: “En lugar de reestructurar su deuda bajo las reglas de la soberanía del Estado, como Ecuador, lo hizo bajo las reglas de mercado, que es la forma que impulsan el FMI y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. El problema es que el Gobierno argentino no sabe administrar su propia riqueza financiera. El Estado debería ser capaz de aprovechar la capacidad de ahorro del país; en los últimos siete años se fugaron más de 80 mil millones de dólares”.

En este sentido, Giuliano recalca que esta renegociación hace que el Estado argentino pague un equivalente de 11 mil millones de dólares por año, mientras que paralelamente la deuda sube anualmente una cifra similar: en 2013 se elevará en 12 mil millones de dólares.

El pago este año se financiará en parte con los cuatro mil millones que piensan conseguir a través del blanqueo de capitales. Esto sumado a la posibilidad de un fallo favorable con los holdouts (fondos de riesgo que compraron bonos que quedaron fuera de las reestructuraciones) y la renegociación con el Club de París (otra deuda de 6.500 millones de dólares), tendría como objetivo que le país vuelva al mercado internacional de capitales.

“La mitad del pasivo se genera tomando deuda de organizaciones internas. Buena parte del aparato estatal está para sostener a la Tesorería pública para que pague. Se está llevando a cabo un plan de ajuste encubierto para poder pagar la deuda, ya que el Gobierno no tiene reservas netas para atender los compromisos. La trampa básica de la ‘usura’ es que el deudor no deje nunca de ser deudor”, previene.

El peligro del default

Sí o no. Para Giuliano, si el reclamo de los holdouts resulta contrario a la Argentina, el país "quedaría en default técnico, o sea que quedaría en condiciones de no poder pagar". Sin embargo, según Cafiero, en la actualidad, el Tesoro norteamericano, los grandes bancos y el FMI apoyan a la Argentina.