La Voz En Vivo. Tragedia en Maldivas: las causas detrás de la muerte de cinco personas en cuevas submarinas
Alejandro Dutto, buzo profesional, analizó con La Voz En Vivo los factores técnicos y climáticos que desencadenaron el fatal desenlace en el océano Índico.
La comunidad internacional del buceo permanece conmocionada tras el fallecimiento de cinco personas en un complejo sistema de cuevas subacuáticas en las Islas Maldivas.
El incidente, que cobró la vida de cuatro expedicionarios y un rescatista, ha puesto el foco sobre los riesgos extremos de la exploración a grandes profundidades.
Durante una entrevista con La Voz En Vivo, el experto Alejandro Dutto detalló las complejidades de la zona y las posibles fallas en la planificación de la inmersión. Según el especialista, el acceso a estas cuevas representa un desafío técnico de máximo nivel debido a su ubicación geográfica.
Profundidad y riesgos técnicos en mar abierto
A diferencia de las cuevas terrestres habituales en México o Florida, estas formaciones se encuentran en medio del océano, con entradas situadas entre los 50 y 60 metros de profundidad. Esta característica eleva exponencialmente el nivel de dificultad respecto al buceo recreativo o de poca profundidad.
"El buceo a 50 o 60 metros no tiene absolutamente nada que ver desde el punto de vista técnico con el buceo a poca profundidad", explicó Dutto. A tales niveles de presión, factores como la mezcla de gases y la respuesta física del organismo resultan críticos para la supervivencia.
El peligro de la narcosis y la mezcla de gases
Uno de los puntos centrales de la investigación radica en el tipo de gas utilizado por los buzos. A gran profundidad, el nitrógeno presente en el aire común se vuelve narcótico, fenómeno conocido como "narcosis de nitrógeno", que afecta la capacidad de juicio del buceador.
Dutto señaló que para estas profundidades es necesario reemplazar el nitrógeno por helio en las mezclas respiratorias para reducir la narcosis. Sin embargo, existe incertidumbre sobre si el equipo contaba con la infraestructura adecuada en Maldivas para obtener estas mezclas ideales.
"El oxígeno a alta presión se torna venenoso; aparece lo que se llama toxicidad de oxígeno", advirtió el experto. Por ello, cualquier error en el cálculo de la mezcla de gases o una falla en el equipo puede resultar letal en cuestión de minutos bajo el agua.
Corrientes extremas en los atolones de Maldivas
La ubicación de la cueva en un atolón —una estructura volcánica sumergida— añade el riesgo de corrientes marinas sumamente violentas. Estas corrientes suelen intensificarse en las entradas y salidas de agua de la laguna central del atolón, donde se encontraba la expedición.
Se sabe que, al momento del accidente, las condiciones climáticas no eran las óptimas, lo que habría dificultado aún más la maniobrabilidad dentro de la cueva. Dutto enfatizó que incluso buzos con miles de horas de experiencia pueden no estar preparados para escenarios de corrientes tan específicos.
Rescate de élite y fallas en la seguridad
La tragedia se agravó con la muerte de un rescatista de la Guardia Costera de Maldivas durante el primer intento de salvamento. El experto indicó que el efectivo no contaba con el equipamiento ni el entrenamiento específico para operar a 60 metros de profundidad.
"Se asume que las corrientes tuvieron mucho que ver con el accidente", afirmó Dutto, destacando la progresión delicada que requiere este tipo de exploraciones. Actualmente, buzos finlandeses de élite, reconocidos globalmente por su experiencia en rescates extremos, trabajan en la recuperación de los cuerpos restantes.
El especialista comparó a este equipo de rescate con figuras de máximo nivel deportivo: "Son como el Messi, Cristiano Ronaldo y Mbappé de esto; es gente con muchísima experiencia que participó en rescates notorios en Noruega y México".
Se espera que las tareas de recuperación finalicen en los próximos días bajo estrictos protocolos de seguridad.



