Violencia en Córdoba. Un robo, un puntazo y un homicidio agitan los ánimos en barrio Patricios

Hay dos prófugos y uno ya fue identificado e imputado. Los presuntos agresores y el agredido eran conocidos y habrían sido cómplices de al menos un delito. Preocupa la circulación en crecimiento de drogas.

22 de marzo de 2026 a las 06:49 p. m.
Un robo, un puntazo y un homicidio agitan los ánimos en barrio Patricios
Buscan a dos prófugos que habrían asesinado a su cómplice en barrio Patricios.

La Justicia ordenó en las últimas horas la detención del “Gringo” Axel como el presunto autor del homicidio de Lucas Puebla (34), durante un nuevo episodio de violencia que golpeó en el corazón de barrio Patricios, zona norte de la ciudad de Córdoba.

El aparente responsable del hecho fue imputado bajo órdenes del fiscal del caso, Andrés Godoy, por el supuesto delito de “Homicidio” y por el momento se encuentra prófugo.

En tanto, la fiscalía continúa investigando la posible participación de un adolescente.

Puebla se encontraba en su domicilio el pasado jueves cuando llegaron al menos dos personas hasta su vivienda de la calle Postorino 3848, en barrio Patricios.

Golpearon la puerta y comenzó una seguidilla de reclamos a raíz de un aparente robo que habrían protagonizado juntos contra un conductor de autos por aplicaciones. Este suceso habría ocurrido horas antes en las inmediaciones de la vivienda, aunque la secuencia aún es materia de investigación.

El inicio del conflicto habría sido el reparto de un botín tras un robo. (Policía).
El inicio del conflicto habría sido el reparto de un botín tras un robo. (Policía). (La Voz)

Para la Justicia, durante esa discusión Axel sacó un cuchillo y le pegó un “puntazo” a su cómplice.

El herido fue trasladado de inmediato al hospital donde permaneció internado durante algunos días. El sábado pasado falleció.

La preocupación en la barriada crece: “Este crimen no va a quedar así. Esto puede seguir creciendo, porque no actuaban solos. Hay dos personas sueltas y amenazas cruzadas”, comentan fuentes vecinales consultadas por este medio.

El robo contra un Uber: la raíz del crimen

La hipótesis principal de los investigadores ubicó el origen de la pelea en un robo cometido horas antes del ataque fatal.

Según reconstruyó la pesquisa judicial, Puebla, Axel y al menos otro joven habrían interceptado a un conductor que trabajaba para una aplicación de viajes. El episodio ocurrió en las inmediaciones de Villa La Tribu y terminó con el robo de un teléfono celular y otros objetos personales.

Las sospechas indican que los tres hombres actuaron en conjunto durante ese asalto. Sin embargo, tras el golpe habrían surgido diferencias por el reparto del botín, siempre según las investigaciones iniciales.

La banda habría protagonizado un robo contra un chofer de Uber. (La Voz).
La banda habría protagonizado un robo contra un chofer de Uber. (La Voz). (La Voz)

De acuerdo con la hipótesis que manejó la fiscalía, Puebla se habría quedado con el teléfono robado y no habría entregado la parte correspondiente del botín a sus cómplices.

Ese gesto habría desatado el conflicto.

Los investigadores creen que, poco después del robo, Axel y otro joven se dirigieron hasta la vivienda de Puebla para exigir la entrega del objeto sustraído o el dinero equivalente. El reclamo derivó en la fuerte discusión.

En ese punto, la situación escaló con rapidez. Lo que comenzó como una discusión por un botín terminó en una riña violenta.

El intercambio de insultos y amenazas desembocó en el momento más crítico de la pelea, cuando apareció el arma blanca que terminó con la vida del hombre de 34 años.

Tras el ataque, Puebla quedó gravemente herido y fue trasladado por un móvil policial hasta el hospital Elpidio Torres, acompañado por su hermana. Allí permaneció internado hasta el sábado, cuando finalmente falleció a causa de la lesión.

La persecución de la banda que se traicionó

Si bien la Justicia ya cuenta con un imputado que permanece prófugo, las medidas de instrucción libradas por Godoy en las últimas horas se enfocan en determinar la implicancia de todos los sospechosos.

En primer lugar, la fiscalía persigue a un adolescente que por estas horas continúa prófugo de la Justicia. Se cree que habría actuado en múltiples robos contra choferes de aplicaciones junto con Puebla y Axel.

Puebla habría sido atacado por sus presuntos cómplices con una punta. Imagen ilustrativa. (Policía).
Puebla habría sido atacado por sus presuntos cómplices con una punta. Imagen ilustrativa. (Policía). (La Voz)

Los investigadores sospechan que el menor participó tanto del robo previo como de la secuencia de reclamos que terminó en el ataque con arma blanca.

Sin embargo, todavía resta establecer con precisión cuál fue su rol en el episodio.

Pero además, los pesquisas no descartan que haya más personas involucradas, ya sea en los robos que llevaba a cabo la banda o en el ataque contra Puebla.

Las primeras reconstrucciones indican que el grupo mantenía una dinámica delictiva basada en asaltos rápidos contra conductores de aplicaciones. Esa modalidad se habría repetido en distintos sectores de la zona norte de la ciudad.

El caso que terminó con el homicidio expuso, para los investigadores, un quiebre dentro del propio grupo. “La banda se fracturó tras el reparto del botín y ese conflicto interno derivó en la agresión mortal”, dicen los pesquisas.

Violencia, droga y delincuencia en barrio Patricios

Fuentes judiciales reconocieron que el caso se ve atravesado por otro flagelo: el de las adicciones.

Según informaron personas con acceso al expediente, los protagonistas del hecho habrían estado bajo los efectos de distintas sustancias al momento de la pelea.

“Estaban todos perdidos por las drogas”, afirmó una fuente vinculada a la investigación.

En el sector, según relataron referentes barriales que pidieron estricta reserva de su identidad, el consumo de cocaína, “pipazo” y marihuana se volvió cada vez más frecuente.

“El problema crece año a año”, explicó uno de los vecinos consultados. Según su relato, el consumo comienza a edades cada vez más tempranas.

“Los chicos de 14 empiezan a tomar ‘merca’ desde las primeras horas del día, alternan ese consumo con ‘pipazo’, que es más económico, y siguen hasta la madrugada”, sostuvo.

Y agregó: “Algunas pastillas de metanfetamina son baratas y accesibles”. Este diagnóstico coincide con lo que detectan investigadores judiciales y policiales.

“Cuando prestan testimoniales durante las primeras etapas investigativas hay una marcada alteración de la conducta que solo se explica por el consumo excesivo de estupefacientes”, dijo una fuente judicial.

Además, reconocen que cuando adolescentes y jóvenes involucrados en delitos menores llegan a instancias de indagatoria suelen reconocer problemas de adicción.

“Muchos cuentan que arrastran consumos problemáticos desde hace años”, señalaron comisionados policiales que investigan homicidios y robos.