Inseguridad. Gracias a un vecino, ladrones no llegaron a escapar tras un violento asalto millonario en Córdoba
Una mujer fue sorprendida en su casa por delincuentes armados. Le exigieron una cifra de dinero recientemente obtenido por la venta de un auto. Huían con el botín, pero la Policía los detuvo tras un alerta certero de un frentista.
El alerta precisa de un vecino permitió que ladrones que habían asaltado de violenta manera a una mujer en su casa de barrio Sargento Cabral, en la zona norte de la ciudad de Córdoba, y que huían con un botín millonario, fueran atrapados por policías.
En el procedimiento, los uniformados recuperaron lo sustraído: alrededor de 45 millones de pesos y 2.000 dólares. Los ladrones cuentan con antecedentes y se investiga si contaban con apoyo de más cómplices.
En paralelo, los pesquisas investigan cómo fue que la banda contaba con esa información y se trabaja para establecer si hubo un datero.
No eran pocas las voces oficiales que ayer destacaron la participación y la ayuda de la persona que, de manera solidaria y decidida, llamó al 911 para avisar sobre el asalto.
En efecto, el vecino se comunicó con la Policía al escuchar los gritos de auxilio de las víctimas.
Los acusados, de 32 y 52 años, quedaron a disposición de la fiscal Rita Palacios que los imputó, en principio, por robo calificado por el uso de arma de fuego. Esta figura podría agravarse con el paso de las horas y el avance de la investigación.
Asalto a primera hora
El episodio sucedió ayer a las 7 cuando la mujersalió al patio delantero de su casa para alimentar a sus mascotas.
Fue en ese momento que fue abordada por dos hombres, uno de los cuales se encontraba armado con un revólver cargado.
Los ladrones contaban con datos precisos: buscaban el dinero obtenido por la familia por la venta de un automóvil días antes.
En la casa, a su vez, había dos hijos adolescentes. En segundos, los delincuentes ingresaron a los empujones.
Mediante amenazas, comenzaron a exigir un dinero que la familia mantenía guardado dentro del domicilio, desde hacía algunos días, por de la venta de un automóvil.
“Entraron, pidieron los dólares y los pesos a los gritos, y se fueron. Sabían a lo que iban”, dijo un investigador de la causa.
Las víctimas fueron conducidas a una habitación. Sólo la mujer fue amordazada por los asaltantes.
Durante todo el golpe, los ladrones no dejaron de exigir bajo amenazas la entrega del dinero. Reclamaban una cifra precisa y en efectivo.
“Sabemos que tenés la guita de la venta del auto”, le habrían dicho, para la sorpresa de la víctima.
A pesar de la violencia durante el ingreso a la vivienda y la actitud intimidatoria, no hubo golpes ni agresiones físicas contra las víctimas.
Tras obtener el dinero que pidieron una y otra vez, los asaltantes abandonaron la vivienda por los techos.
Alerta precisa al 911
Los gritos e inusuales ruidos llegaron a oídos de varios vecinos de la zona. Por lo menos, uno de ellos, de manera decidida y solidaria, no dudó en llamar al 911 de la Policía.
Al cabo de unos pocos minutos, comenzaron a arribar patrullas del distrito.
Fue así que, en un rápido operativo desplegado, los uniformados lograron dar con los sospechosos cuando intentaban ingresar al barrio Villa El Nylon, a pocas cuadras.
No fue un operativo simple: se registraron algunos incidentes con personas que residen en la zona. Volaron algunas pedradas y hubo disparos con armas no letales.
Lo central es que el operativo terminó con el recupero del monto robado: 45 millones de pesos y alrededor de dos mil pesos.
Trascendió que el monto con el que se alzaron los delincuentes estaba destinado, según consta en la denuncia que realizó la damnificada, a la compra de la casa que habitaban en condición de alquiler junto a otros integrantes del grupo familiar.
Durante la detención de los sospechosos la Policía secuestró un teléfono celular. “El dispositivo será clave para intentar reconstruir posibles contactos y determinar si hubo tráfico de información sobre la existencia de ese monto de dinero”, dijeron.
Además del celular, los efectivos incautaron un revólver, un destornillador y guantes, elementos que los sospechosos llevaban al momento de su aprehensión.
Sospechas de un dato previo
Uno de los puntos que más llamó la atención de los investigadores fue la precisión con la que los delincuentes actuaron.
No solo ingresaron en un momento en el que la víctima se encontraba en una situación vulnerable —explican los pesquisas—, sino que además exigieron la cifra de dinero concreta, vinculada a lo operación reciente que también habrían mencionado.
La víctima señaló que la información sobre la venta y el destino del dinero había sido comentada en el ámbito familiar. Esa circunstancia abrió la sospecha de que los autores del hecho contaron con un “datero”, es decir, alguien que les brindó datos precisos sobre la existencia del dinero y su ubicación.
Fuentes oficiales recomendaron no guardar grandes sumas de dinero en casa ya que constituye un serio riesgo, toda vez que destacaron la importancia de alertar al 911 de la Policía cada vez que se conozca un hecho delictivo.

