Justicia. Río Cuarto: el alevoso asesinato de Paolo de la Fuente, ultimado de 17 balazos, rumbo a la verdad
El joven fue chocado cuando iba en moto y fue ejecutado a balazos en plena calle por un automovilista. El acusado dice que lo confundió con otra persona a la que sólo quería "asustar". A 6 meses del crimen, la fiscalía lo mandó a juicio oral.
A seis meses del homicidio de Paolo de la Fuente (37), el nuevo fiscal Luciano Rodríguez pidió elevar a juicio la causa contra Braian Agustín Vilches (26), acusado de homicidio calificado por el uso de arma de fuego agravado por ensañamiento y alevosía, en concurso ideal.
El cruento hecho ocurrió el 8 de enero, pasada la medianoche, en calle Salta al 22 de la ciudad de Río Cuarto.
De la Fuente, encargado de depósito de un supermercado local, volvía en moto a su casa tras jugar un partido de fútbol con amigos. Era arquero. No vivía en ese barrio pero acababa de llevar a un compañero a su domicilio.
Alas 12.48, un Volkswagen Vento lo embistió desde atrás.
Lo arrastró entre 20 y 30 metros. De la Fuente quedó tendido sobre el asfalto, atrapado por el peso de su propia moto, una Honda Titán. El conductor bajó del auto con una pistola calibre 380 y, mientras Paolo intentaba cubrirse y preguntaba quién era, le descargó unos 17 tiros en sus piernas. Después subió a su auto y escapó.
Los investigadores lograron determinar que el presunto autor del ataque sería Braian Agustín Vilches (26). Se presume que estaba acompañado por una mujer.
Conmovedor pedido de justicia
En el momento del hecho, el propio De la Fuente llamó a su primo Víctor para pedir ayuda. Alcanzó a decir: “Tuve un accidente no la traigan a Emi”, para proteger a su hijita, de siete años.
La pequeña y su madre, Lucrecia, han encabezado todas las marchas en reclamo de Justicia. Su abogada, Victoria Albert, confirmó que la familia pide la pena máxima para Vilches.
La letrada cuestionó que se diga que fue un crimen “por error”, como si algún asesinato pudiera ser acertado. Dijo que la familia reclama la pena máxima.
“Con el primer abogado Zacarías Ramírez Rigo el imputado había dado otra versión. Obviamente se equivocó y está arrepentido pero la intención homicida la tenía. Y después de atropellarlo, podría haber frenado cuando Paolo le preguntaba quién era. La familia está destruida”, expresó Albert.
Y agregó: “Paolo era el sostén del hogar. Lucrecia y Emi se quedaron solas. Lucre está terminando la carrera de maestra de nivel inicial. Consiguió trabajo. Da un testimonio de resiliencia. Y en cada abrazo de la nena de siete años siento el pedido de Justicia por su papá. Es muy conmovedor”.
La noche del hecho, De la Fuente fue trasladado de urgencia al Hospital San Antonio de Padua y con el correr de los días le practicaron diversas intervenciones, entre ellas la amputación de una de sus piernas. Pero falleció el 21 de enero del 2026 por un fallo multiorgánico.
Vilches fue detenido a los pocos días, nunca se encontró el arma homicida. En su primera indagatoria se declaró inocente, aseguró que al auto se lo había prestado a un amigo. Luego, hizo otras dos declaraciones en las que se abstuvo.
La confesión del imputado
Finalmente, en abril, con el abogado Rolby Valdivieso como asesor, confesó. Dijo que se hacía cargo de lo que pasó pero aseguró haber confundido a De la Fuente con Ezequiel Ojeda, un joven que vive en el barrio donde ocurrió el hecho y que días antes lo había baleado a él.
Vilches declaró que esa fatídica noche vio pasar “con el semáforo en rojo”, a “una moto que era igual a la de Ojeda”. Dijo que nunca tuvo intención de agredir a De la Fuente.
Dejó entrever que su problema era con Ojeda, porque éste, en diciembre le había tirado diez tiros en las piernas (y que le había pegado dos). En el hospital hay constancias de que Vilches fue atendido el 7 de diciembre por dos balazos. En ese momento no identificó a quien le había disparado ni hizo la denuncia.
Ahora sostiene que esa persona tenía las mismas características fisonómicas que De la Fuente. Entre otros argumentos, para la defensa el hecho de que haya habido una confusión probaría que Vilches no tenía intención de matar a Paolo.
El imputado sostiene que la pistola 380 Plus “vino chipeada de Buenos Aires”, esto es que había sido reformada para que disparara a repetición, pero dijo que él lo desconocía. Insistió con que él sólo habría querido “asustar” a Ojeda y dijo que por eso disparó a las piernas.
Un trasfondo violento muy complejo
Hay varias causas paralelas de allegados a Vilches que hicieron presentaciones espontáneas, no declararon por el riesgo de autoincriminación y pidieron el mantenimiento de su libertad.
Se presume que en el juicio con jurados se dejará entrever la compleja trama que hay detrás de este y otros hechos de violencia urbana.
En la investigación, testigos declararon que entre Vilches y Ojeda habría existido un conflicto vinculado a estupefacientes. Según esa versión, ambos habrían pertenecido a la misma "bandita" y se habrían distanciado por deudas o pagos relacionados con narcotráfico. Además, se afirma que ambos compraban y vendían autos usados.
El propio abogado de Vilches, Rolby Valdivieso, advirtió sobre la cantidad de armas que habría en la calle y no descartó que los narcos usen a jóvenes como sicarios. “Río Cuarto es un polvorín”, expresó.
A todo esto, para la acusación, Vilches habría actuado con clara intención homicida, primero, por embestir a la víctima con el auto y dejarla inmovilizada, y después, por dispararle diecisiete veces. El requerimiento sostiene que “esa secuencia constituye ensañamiento, porque habría buscado prolongar el sufrimiento de la víctima, y alevosía, porque actuó sobre una persona indefensa y sin riesgo para sí mismo”.
Se espera que la Cámara del Crimen ponga fecha al juicio oral, que será con jurados populares.

