Mendoza. Pidieron enviar a juicio a 34 acusados que traficaban armas entre Argentina y Chile
Están acusados de asociación ilícita, contrabando agravado, acopio y tenencia ilegítima de armas.
La Unidad Fiscal Mendoza requirió la elevación a juicio de una causa en la que 34 personas están acusadas de integrar una organización criminal internacional dedicada al tráfico de armas de fuego, cargadores y municiones entre la Argentina y Chile, en una investigación que además permitió detectar maniobras de comercialización de estupefacientes en distintos puntos del departamento mendocino de Maipú.
El requerimiento fue presentado por el fiscal federal a cargo del Área de Transición de la Unidad Fiscal Mendoza, Fernando Alcaraz. Durante la investigación se obtuvo el secuestro de 36 armas de fuego de distintas marcas y calibres, 32 cargadores, más de 2.000 municiones de diferentes calibres, kits con extensores y varios accesorios. Además, las personas acusadas se encuentran con prisión preventiva en distintas modalidades.
El Ministerio Público Fiscal sostuvo que la evidencia recolectada permitió “develar la estructura y organigrama del grupo criminal asociado”, así como individualizar los distintos niveles de intervención de cada imputado.
Los sospechosos están acusados por asociación ilícita, contrabando agravado de armas, acopio de armamento de guerra, tenencia ilegítima de armas y, en algunos casos, por infracción a la Ley de Estupefacientes.
El caso
La organización operó entre octubre de 2021 y diciembre de 2023 con ramificaciones en Argentina y Chile y también con conexiones con Brasil, desde donde parte del material habría sido adquirido e ingresado al país mediante maniobras destinadas a eludir controles fronterizos y aduaneros.
Una vez en el país, el material era trasladado inicialmente a Buenos Aires y posteriormente enviado hacia Mendoza, donde se coordinaba el cruce clandestino hacia Chile mediante camiones de cargas internacionales que ocultaban las armas en las cabinas de los vehículos.
Una vez dentro del país, el material era acopiado inicialmente en la provincia de Buenos Aires y luego trasladado hacia Mendoza, donde era distribuido entre choferes de camiones de cargas internacionales para ocultarlo en cabinas y cruzarlo por el paso internacional Cristo Redentor hacia Chile.
La organización estaba conformada por ciudadanos argentinos y chilenos que cumplían funciones diferenciadas, desde la adquisición del armamento y la recepción de transferencias de dinero hasta su almacenamiento, transporte y cruce clandestino hacia territorio chileno.
En su estructura, la organización contaba con dos jefes radicados en Chile que definían el origen del armamento, los itinerarios y los pasos fronterizos para concretar las maniobras.
ebajo de ellos se encontraba una red de organizadores que coordinaba la logística en territorio argentino y chileno, junto con un grupo de colaboradores encargados de recibir y remitir giros internacionales, trasladar cargamentos y asegurar el ingreso de las armas a destino.

