Justicia de Córdoba. Perpetua a la mujer que masacró con un martillo a su tía, luego de que esta la descubrió robándole

Olga Villarreal, de 72 años, fue atacada en su casa de barrio Comercial. Alejandra Tabares la mató luego de que fuera descubierta sustrayéndole $18 mil. Fue condenada por homicidio "criminis causae". Nunca se arrepintió. "Dormíamos con el enemigo", dijo la familia.

16 de abril de 2026 a las 07:07 p. m.
Perpetua a la mujer que masacró con un martillo a su tía, luego de que esta la descubrió robándole
María Alejandra Tabares, confesa homicida de su tía Olga Esther Villarreal, en Córdoba. (José Hernández)

“No me voy a excusar, porque lo que pasó, pasó... Pero no fue así como dijo el fiscal. Muchas gracias al tribunal y al jurado y disculpas por el tiempo perdido”.

No más de un minuto fue lo que habló ante el estrado.

Con voz parca y tono firme, y sin terminar de mirar a los ojos, la mujer jamás pidió perdón. Nada de eso.

Cuando terminó de hablar, se quedó en silencio con la mirada perdida en un punto fijo.

Los miembros del jurado popular se retiraron de la sala junto a los jueces técnicos y, momentos después, regresaron para dar el fallo contra la mujer homicida.

De manera unánime, María Alejandra Tabares (59) fue condenada a la pena de prisión perpetua por el alevoso asesinato de su tía Olga Villarreal (72). La mujer fue masacrada con golpes de martillo en la cabeza en su vivienda del barrio Comercial, de la ciudad de Córdoba, en 2024.

María Alejandra Tabares, confesa homicida de su tía Olga Esther Villarreal, en Córdoba. (José Hernández)
María Alejandra Tabares, confesa homicida de su tía Olga Esther Villarreal, en Córdoba. (José Hernández) (José Gabriel Hernández)

Tabares fue condenada este jueves por la Cámara 8ª del Crimen por el delito de homicidio criminis causae, robo y violación de domicilio.

La condena coincidió con lo que había reclamado de manera enérgica el fiscal de Cámara, Hugo Almirón.

La misma pena había reclamado la querella con el abogado Carlos Nayi.

El defensor oficial, en tanto, había pedido 15 años de cárcel.

Tabares ni se inmutó cuando le dijeron la pena. Apenas una mueca.

Algo diametralmente distinto fue lo que sucedió con la hija de la mujer asesinada, antes del fallo, cuando le tocó hablar en la sala de audiencias.

“Mi mamá era una mujer buena, excelente, empática, todos la querían. Nos dejó un vacío muy grande. ¿Por qué la mató así? Por qué tanta maldad? ¿Para qué? ¿Por qué se ensañó así con el martillo? ¿Por qué tanto daño le hizo? Nosotros no sabíamos que vivíamos con el asesino...”, exclamó la mujer en la sala.

María Alejandra Tabares. (José Hernández)
María Alejandra Tabares. (José Hernández) ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Un robo y un crimen demencial

Todo sucedió el 5 de junio de 2024 en un domicilio de calle Villa María al 5900 de barrio Comercial, franja sur de la Capital cordobesa.

Olga Esther Villarreal (72) vivía con su hijo. Eran las 8.50 de aquel miércoles cuando el hombre salió de su casa para hacer unos trámites.

Eso fue aprovechado por María Alejandra Tabares.

La mujer residía en un cuarto en la parte trasera de la propiedad.

Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle.
Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Tabares entró a la casa y fue a un mueble de su tía. Aprovechando que la jubilada estaba sola y dormía, abrió un cajón y se apoderó de 18 mil pesos. Al parecer, no era la primera vez que lo hacía.

Las cosas esta vez iban a ser distintas. Y para peor.

Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle.
Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Doña Olga descubrió a su sobrina y comenzó a gritarle.

La mujer, según la causa, comenzó a empujar a su sobrina para que se fuera de la casa y no regresara nunca más. Ambas quedaron en el garaje de la propiedad.

Fue entonces que Tabares tomó un martillo de 600 gramos en escena y la emprendió contra su tía.

El primer golpe fue letal y a la cabeza. La anciana cayó al piso.

El forense contaría 30 golpes.

Otro colega suyo anotaría 52 lesiones ya en la morgue.

La asesina logró escapar.

El crimen sería descubierto ese mismo día, momentos después, cuando el hijo de la víctima retornó.

A las pocas horas, la asesina sería detenida y llevada a prisión.

Sobre todo, luego de que los detectives lograron dar con filmaciones que la captaban, al momento del crimen, subiendo al techo de la vivienda con bolsas de consorcio unas siete veces. Se cree que fue para ocultar pruebas como ropas con sangre.

Cuando fue indagada, presentó una carta para dar su versión de lo sucedido. Una suerte de coartada con forma de salvoconducto para esquivar la figura del brutal homicidio.

Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle.
Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

La versión de la asesina

Alejandra Tabares llegó a decir en su momento que estaba atravesando una situación económica delicada desde hacía meses tras haber perdido el trabajo en una empresa de limpieza. Nunca se demostró si la echaron por ladrona. Ya no importa.

“Decidí entrar a la casa de Olga para llevarme algo de mercadería y dinero”, declaró. “Entré en ese momento para que nadie se diera cuenta. Cuando estaba revisando qué llevarme, Olga despertó y me descubrió. Se enojó muchísimo conmigo, como nunca antes lo había hecho y tomó un martillo y quiso pegarme con él”, remarcó.

Alejandra Tabares siempre se ató a esa versión: siempre dijo que su tía había querido pegarle y que ella “sólo se defendió”. “Estoy muy arrepentida de lo que pasó”, supo decir.

Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle.
Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Y llegó a decir: “(Ella) Me quiso atacar con el martillo, ahí se desencadenó todo. Nunca pensé que se iba a resistir de esa forma”.

Coartada hecha trizas

Ya fue dicho.

Nadie le creyó.

Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle.
Juicio a María Alejandra Tabares, acusada de matar a su tía Olga Villarreal para robarle. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Ni el fiscal que la mandó a juicio. Ni el juez que avaló esa elevación a juicio. Tampoco le creyó el fiscal Almirón que pidió condena.

Y, a la luz del fallo dictado, tampoco le creyeron los miembros del jurado popular y los jueces.

En su alegato, el fiscal Almirón remarcó que no existió tal forcejeo, resaltó que fue un ataque pleno de la acusada hacía su tía con un martillo de grandes dimensiones, resaltó que la jubilada terminó con al menos 30 golpes sobre todo en la cabeza y la acusada con ninguno.

Remarcó que doña Olga, quien tenía serios problemas de movilidad (usaba andador), además tenía otras patologías previas.

La defensa siempre reclamó que el caso fuera encuadrado como un homicidio en ocasión de robo.

Fiscal Hugo Almirón
Fiscal Hugo Almirón (La Voz)

Quince años de cárcel había sido el pedido del defensor.

Fiscalía y querella (en representación de los hijos de doña Olga) fueron más allá: homicidio criminis causae (cuando se mata para lograr la impunidad), robo y violación de domicilio. La pena es una sola: la perpetua.

Y eso fue lo que se definió en la Cámara 8ª. Sobre todo cuando el juez dijo: “El juicio ha terminado”.