Pesar. Murió a sus 95 años María Takara de Oshiro, Madre de Plaza de Mayo y referente de la comunidad nikkei

Su hijo, Jorge Eduardo Oshiro, nació en 1958 y tenía 18 años cuando fue secuestrado el 10 de noviembre de 1976 en su casa de Villa Ballester, provincia de Buenos Aires.

20 de marzo de 2026 a las 08:04 p. m.
Murió a sus 95 años María Takara de Oshiro, Madre de Plaza de Mayo y referente de la comunidad nikkei
Murió a sus 95 años María Takara de Oshiro, Madre de Plaza de Mayo y referente de la comunidad nikkei.

María Takara de Oshiro, integrante de Madres de Plaza de Mayo y referente de la comunidad nikkei en Argentina, falleció este viernes a los 95 años.

Su figura quedó marcada por una búsqueda incansable: durante medio siglo reclamó por el paradero de su hijo desaparecido durante la última dictadura militar.

Una vida atravesada por la historia

Nacida en Ciudadela en 1930, Takara de Oshiro pasó parte de su infancia en Japón durante la Segunda Guerra Mundial y regresó a Buenos Aires en 1951.

A fines de la década de 1950 se radicó en Villa Ballester, donde formó su familia.

Con el paso de los años, su historia se convirtió en un símbolo de resistencia frente al terrorismo de Estado y en una referencia dentro de la comunidad japonesa-argentina.

La desaparición de su hijo

Su hijo, Jorge Eduardo Oshiro, nació en 1958 y tenía 18 años cuando fue secuestrado el 10 de noviembre de 1976 en su casa de Villa Ballester, en pleno desarrollo del terrorismo de Estado.

El joven era estudiante de una escuela técnica y militaba en el Partido Socialista de los Trabajadores (PST). Sus allegados lo recuerdan por su compromiso político y sus intereses culturales: jugaba al ajedrez, escuchaba rock nacional y música latinoamericana, y tocaba el sanshin, un instrumento tradicional japonés.

Décadas más tarde, entre 2005 y 2006, un sobreviviente aseguró haberlo visto en el centro clandestino de detención de Campo de Mayo, lo que permitió incorporar su caso a una megacausa judicial.

Una búsqueda de 50 años

María inició su búsqueda en el ámbito familiar y en organizaciones de la colectividad japonesa, en un contexto atravesado por barreras culturales y lingüísticas.

Durante años no participó activamente en las rondas de las Madres debido a que no hablaba español con fluidez, aunque nunca abandonó el reclamo.

Su incorporación formal a las Madres de Plaza de Mayo llegó décadas después: visitó por primera vez la Plaza en 2016 y, en 2018, recibió su pañuelo blanco de manos de Nora Cortiñas.

La lucha de la comunidad nikkei

El caso de su hijo forma parte de los 17 detenidos-desaparecidos de origen japonés en Argentina.

La comunidad nikkei enfrentó dificultades particulares durante esos años, tanto por el silencio interno como por la invisibilización en la sociedad, donde muchas veces no se asociaban rostros asiáticos con la militancia política.

Su lucha contribuyó a que, en 1998, la embajada de Japón reconociera oficialmente a las víctimas de origen japonés y generara espacios de memoria.

Un legado en un año clave

El fallecimiento de María Takara de Oshiro se produce en la antesala de un nuevo Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, que este 24 de marzo marcará los 50 años del golpe de Estado de 1976.

Su historia, atravesada por el dolor y la perseverancia, queda como testimonio de una lucha colectiva que sigue vigente en la Argentina.