Córdoba. Javier Grasso, el preso que se percibe mujer y está acusado de encubrir un femicidio, va a la Cárcel de Varones
El hermano del expolicía Horacio Grasso estaba alojado en la Cárcel de Mujeres y había protagonizado serios incidentes con internas. Había fuerte malestar del SPC y de la Provincia. Tras encuentros con la fiscalía, se abordaron protocolos y se lo pasó a un pabellón especial de varones.
Jorge Javier Grasso, el preso que se percibe mujer y que está acusado de haber ayudado a su hermano Horacio Grasso en el femicidio de Milagros Basto, cuyo cuerpo fue hallado en un placar en 2025, será finalmente alojado en la Cárcel de Varones del Complejo Carcelario Padre Lucchesse que funciona en la comuna de Bouwer. El reo será ubicado en un sector especial denominado Centro Diferenciado de Alojamiento para Varones.
La medida pone fin a una extensa controversia: sucede que Grasso (quien logró que le pusieran en su DNI que se percibe como mujer) se encontraba alojado en la Cárcel de Mujeres de Bouwer (EP3) y había protagonizado serios incidentes con internas, a quienes les realizaba exhibiciones obscenas de todo tipo. Llegó a pelearse con algunas guardiacárceles y hasta presas.
Su alojamiento en la Cárcel de Mujeres había sido dispuesto por la fiscalía a cargo de José Bringas, donde se instruye la causa por el crimen de Milagros, a poco de que fuera detenido en marzo pasado en Salta.

Esta medida había generado malestar en el Servicio Penitenciario de Córdoba y hasta en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia precisamente por la tensión existente en los pabellones de la Cárcel de Mujeres con su presencia.
Desde la fiscalía habían señalado que en el documento de Javier Grasso constaba que se percibía mujer y que debía cumplirse la ley. Ese cambio en el DNI fue después del femicidio de Milagros.
El acusado llegó a presentar habeas corpus para que no lo trasladasen a la Cárcel de Varones.
Las autoridades del Ministerio de Justicia llegaron a realizar averiguaciones en otros penales de la Argentina para tratar de ubicarlo. No se encontró lugar.
Por ende, estuvo alojado en la enfermería de la Cárcel de Mujeres, lejos del resto de la población femenina.
“Estamos ante un caso en donde se están aprovechando de la ley de identidad de Género para seguir cometiendo delitos. Se está embaucando a un sistema judicial que sostienen todos los cordobeses”, llegó a decir la viceministra de Justicia de Córdoba, Nadia Fernández, en una nota con La Voz en Vivo.
La funcionaria supo remarcar que Grasso “busca obtener un provecho o ventaja procesal” y remarcó que sigue aislado dentro del penal de mujeres.
“Significa para el Servicio Penitenciario un esfuerzo adicional que una persona que evidentemente es varón y, a las claras, cambia su documento para obtener un beneficio. A nuestro criterio debería estar en un establecimiento de varones. A lo mejor aislado, pero de varones”, consideró Fernández.

Largo camino para el cambio de cárcel
Durante estas últimas semanas, hubo reuniones entre las autoridades del Ministerio de Justicia, el SPC y con el propio fiscal en donde se analizaron protocolos de actuación penitenciaria en esta cuestión en particular.
Fue así que, tras varios encuentros, Bringas finalmente autorizó que Javier Grasso deje la Cárcel de Mujeres y vaya a la de Varones pero a un sector especial, diferenciado del resto de la población masculina.

Encubrir un femicidio
Javier Grasso está acusado de haber sido quien contrató a albañiles para que limpien el departamento donde vivía su hermano, el expolicía Horacio Grasso, y tiren todo a la calle en julio de 2025. El departamento está en calle Buenos Aires, a pocas cuadras de la plaza San Martín, Centro de Córdoba.
Los albañiles descubrieron que en un placar había un cuerpo y llamaron a la Policía. Más tarde se descubrió que ese cadáver pertenecía a Milagros Basto, quien se encontraba desaparecida.

A todo esto, Horacio Grasso, quien increíblemente se encontraba con prisión domiciliaria pese a tener una condena por homicidio, ya había sido detenido poco antes por violar las restricciones.
Quedó preso por femicidio. A su vez, está acusado de haber abusado sexualmente a una joven de su entorno.
En julio pasado, el fiscal Bringas dispuso las prisiones preventivas de los hermamos Grasso: a Horacio por matar y a su hermano Javier por encubrir, según la acusación.
Volviendo a Javier Grasso cuenta con antecedentes penales y denuncias previas, entre ellas episodios de acoso denunciados por vecinos en la ciudad de Córdoba.
El caso Gabriela Fernández
Otra situación compleja en Bouwer se registra con Gabriela Nahir Fernández, quien obtuvo el reconocimiento de su cambio de género e irá a juicio por la violación de siete presas. Una quedó embarazada. Otras fueron contagiadas con enfermedad de transmisión sexual.
Permanece presa en la Cárcel de Mujeres, pese a la intención de las autoridades de cambiarla a otro presidio.

