Grave episodio. Investigan a policías de Córdoba que habrían obligado a una mujer a mostrarles sus fotos íntimas
El grave episodio sucedió en la comisaría de San Francisco del Chañar y en la investigación de un robo. La joven fue llevada a una oficina y, sin autorización judicial, se le sacó el celular. Según la denuncia, los efectivos accedieron a fotos y videos personales. Hay una causa disciplinaria.
Varios efectivos de la Policía de Córdoba quedaron bajo investigación penal y en situación pasiva, en lo disciplinario, tras haber presuntamente obligado a una mujer a que les exhibiera fotos y videos de contenido erótico que ella presuntamente había generado y que guardaba en su celular personal. Los hechos bajo investigación sucedieron en la sede policial de San Francisco del Chañar donde funciona la Departamental Sobremonte. Todo sin directivas ni autorizaciones judiciales.
La propia mujer denunció a esos uniformados ante la Justicia.
Indicó que todo sucedió mientras era interrogada en una oficina de la dependencia policial por un robo ocurrido meses antes contra un comercio de San Francisco del Chañar. En esas circunstancias, según denunció, los detectives policiales le sacaron el celular, se lo abrieron y comenzaron a ver imágenes suyas eróticas. La mujer diría luego que eran imágenes que ella había generado para su canal de la página Only Fans, un sitio donde se venden imágenes eróticas.
La denunciante indicó que los policías comenzaron a burlarse y a hacer comentarios fuera de lugar, entre otras conductas.
Hay un punto no menor: la mujer está siendo investigada por ese robo. De todos modos, no estaba ni imputada ni ninguna autoridad judicial había autorizado esa actuación con el celular.
La fiscal de Deán Funes, Analía Cépede, dijo que a tenor de la denuncia de la mujer, ese celular no tendría que haber sido manipulado ni observado por los policías sin autorización judicial.
La funcionaria expresó que, al tratarse de una persona que estaba siendo ya entrevistada por policías y ya no como testigo, se debió haber informado todo a la autoridad judicial correspondiente para que resolviera qué hacer.
“Los celulares de las personas investigadas son abiertos o analizados tras autorizaciones de un juez y a pedido de una fiscalía”, expresó Cépede, en declaraciones formuladas al streaming La Voz en Vivo.
Todo hace prever que los efectivos investigados serían imputados en las próximas horas.
Desde la fiscalía ya se dio parte de todo al Órgano de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad.
Aún no se dictaron pasivas.
A todo esto, según trascendió, hay otra investigación judicial abierta ya en Colonia Caroya, tras un presunto allanamiento de policías contra esa misma mujer. Al parecer, según trascendió, la mujer habría intentado atentar contra su vida tras la llegada de policías y del diálogo que estos habrían tenido con una pareja de ella sobre las imágenes en cuestión.
Por ahora, no hubo ninguna información alguna por parte de los canales oficiales de la Policía de Córdoba ni del Ministerio de Seguridad provincial.
Este grave episodio salta a la luz a pocas horas de que se conociera el apartamiento temporal del comisario general Pablo Esquivel, quien se desempeñaba como director de Seguridad Capital. El oficial estaría por quedar en pasiva tras haber protagonizado presuntamente un incidente callejero, mientras estaba de civil, con una mujer de su entorno en el marco de un evento festivo el pasado fin de semana. El comisario no ha sido imputado. Tampoco se ha referido al asunto.
Robo, investigación y celular
Todo se remonta a fines del año pasado cuando un comerciante de San Francisco del Chañar fue víctima de un importante robo en su negocio. Le sustrajeron una importante suma de dinero, entre pesos argentinos y dólares, y otras pertenencias.
Según fuentes de la causa, en el marco de la pesquisa posterior, policías de la dependencia local llegaron a una mujer quien comenzó a ser investigada por el hecho.
Nunca fue detenida ni imputada.
Ya en marzo de este año, según las fuentes, la vecina fue a la comisaría de San Francisco del Chañar (donde a su vez funciona la Departamental Sobremonte) y comenzó a dialogar con los policías.
Según su denuncia, fue conducida a una oficina, donde le quitaron su celular. Así las cosas, al menos tres uniformados comenzaron a observar sus fotos y videos personales mientras revisaban el aparato. La mujer diría posteriormente que los efectivos tuvieron acceso a imágenes de desnudos suyos y que comenzaron a realizar comentarios e insinuaciones fuera de lugar, entre otras serias acusaciones.
La fiscal Cépede enfatizó que la mujer había sido citada a dialogar como testigo y no como imputada. Si bien no entró en detalles sobre la causa en sí, porque hay una investigación abierta, enfatizó que generalmente cuando un policía dialoga con un testigo y comienza a advertir frases o citas comprometedoras, debe suspender todo y dar aviso a la autoridad judicial competente.
“En este caso, no hubo aviso a la autoridad judicial”, se indicó.
La mujer se fue del pueblo y se habría radicado en Colonia Caroya, adonde llegaron policías (no está claro si eran los mismos) quienes habrían buscado otros celulares. Ese procedimiento habría sido violento y, según denunciaría luego la mujer, los policías tuvieron comentarios denigrantes hacia su persona y ya en diálogo con su esposo.
El abogado Ignacio Almada Vargas representa a la mujer. Días atrás, radicó una denuncia en la Justicia sobre todo lo ocurrido.
“Si se está investigando un robo, no hay por qué vulnerar la intimidad de una persona ni pedirle que exhiba su cuerpo a través de imágenes o videos”, expresó el letrado.
En diálogo con El Doce, y en relación al primer episodio, Almada Vargas afirmó que la mujer fue encerrada e interrogada con pedidos para que se autoincriminara. Aseguró que también le solicitaron exhibir desde su propio teléfono material íntimo que no tenía relación con el hecho investigado. “Mi clienta no está ni siquiera imputada”, remarcó.
La causa ahora está en manos de la fiscal Cépede.
La fiscalía analiza como presunto delito el “abuso de autoridad”.

