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Sucesos

De no creer. La insólita historia de la amenaza de bomba que no estaba destinada a Tribunales Federales de Córdoba

El llamado de una mujer derivó en la evacuación de los 13 pisos de la torre frente al Parque Sarmiento. Qué pasó después y qué se descubrió.

18 de junio de 2026, 10:04
La insólita historia de la amenaza de bomba que no estaba destinada a Tribunales Federales de Córdoba
Tribunales Federales de la ciudad de Córdoba. (Nicolás Bravo / La Voz)

“En el edificio hay una bomba”. El mensaje telefónico de una mujer, recibido por un empleado de la oficina de personal del Juzgado Federal N° 1 de Córdoba capital, encendió las alarmas en la torre frente al Parque Sarmiento y obligó a la evacuación de los 13 pisos.

El caso de la amenaza equivocada

El hecho sucedió el pasado 28 de mayo a las 11.30 cuando el abogado Carlos Rodrigo Ludovico Diers, del despacho de personal, levantó el tubo de la oficina del juzgado y recibió la amenaza de bomba. Habitualmente este tipo de advertencias nunca se concretan pero, por protocolo de prevención, todos deben ser desalojados.

Diers se comunicó rápidamente con la alcaidía de la Policía Federal en los Tribunales Federales, a cargo de la custodia en el edificio. Luego de las comunicaciones respectivas a la Cámara Federal de Apelaciones, intervino en el caso la Brigada de Explosivos de la Policía de Córdoba.

Siguiendo el protocolo, el personal y los perros antibombas realizaron una inspección exhaustiva del edificio, pero no lograron el hallazgo de explosivos o indicios de material que pudiera ser peligroso.

Para profundizar la revisión, el personal de la Telecom se hizo presente en los pisos 3 y 4 del edificio, donde funcionan los juzgados N° 1 y N° 2, a cargo de los jueces Carlos Ochoa (subrogante) y Alejandro Sánchez Freytes, respectivamente.

Analizaron la línea en la que Diers recibió el mensaje y otras líneas, y constataron que estaban afectadas por problemas técnicos que requerían su reparación. Los técnicos concluyeron que esos problemas provocaban interferencias en las líneas con llamadas provenientes del exterior del edificio y no dirigidas propiamente a las líneas de Tribunales Federales.

Por este motivo, se solicitó a la empresa la reparación. Eso no quitó que el fiscal N°3, Maximiliano Hairabedian, iniciara una pesquisa para investigar posibles ilícitos.

Luego de la confirmación del problema técnico, el instructor solicitó al juez Sánchez Freytes el archivo de la causa, que fue ordenado finalmente. ¿Quién o quiénes eran objeto de tal amenaza de bomba que se “ligó” con las líneas Tribunales Federales? No se supo, pero provocó la evacuación de todo el edificio en plena jornada laboral.

Otro caso: amenaza de tiroteo en la Facultad de Arquitectura

Poco más de un mes antes de lo sucedido en Tribunales Federales, el 20 de abril pasado, personal policial que se encontraba en inmediaciones de la Facultad de Arquitectura, de la Universidad Nacional de Córdoba, denunció una amenaza de tiroteo.

En ese momento se había desatado una ola de falsas amenazas de tiroteo en colegios de Córdoba y en otras partes del país, lo que derivó en operativos e imputaciones para adolescentes.

Los efectivos observaron, en este caso, una inscripción en el baño de hombres de Arquitectura, ubicado en el sector oeste de planta baja de esa casa de estudios, que rezaba: "20/05/2026 tiroteo. No vengas".

Si bien la fiscalía provincial del Distrito 1, Turno 4 encuadró el hecho como amenazas calificadas, entendió que la amenaza podría afectar no solo a los estudiantes sino también el normal funcionamiento, consideró comprometido un interés federal. Así, declaró la incompetencia de la Justicia provincial en favor del fuero de excepción.

El fiscal Hairabedian asumió entonces la investigación y comisionó al Departamento de Inteligencia Antiterrorista de la Policía de Córdoba para analizar los registros fílmicos de las cámaras de la facultad, especialmente la cercana al ingreso al baño de hombres.

Sin embargo, las grabaciones correspondientes al 19 y 20 de abril ya no estaban disponibles porque habían sido reemplazadas por nuevas grabaciones, por lo que no era posible recuperarlas.

Asimismo, teniendo en cuenta que la inscripción hacía referencia expresa al 20 de mayo (es decir, un mes posterior a la amenaza), se dispuso que personal del Departamento de Inteligencia Antiterrorista y personal de seguridad de la UNC realizaran vigilancia en Arquitectura durante todo el día.

Esa jornada coincidió con la realización de la elección del nuevo rector, por lo que los efectivos no advirtieron ninguna anomalía. De este modo, el fiscal solicitó el archivo de la causa, al menos hasta que aparecieran, eventualmente, nuevos elementos probatorios que justificaran la continuidad de la pesquisa.

En consecuencia, el juez Sánchez Freytes ordenó el archivo provisorio.