Investigación en Córdoba. Derivarán antecedentes de Bar Wachitas a dos fiscalías provinciales especializadas
La fiscalía que investiga el femicidio de Agostina Vega no intervendrá de manera directa en la denuncia. Serán otros fueros los encargados de perseguir los presuntos delitos en el local nocturno. Este jueves será indagado Osvaldo Fassetta.
El fiscal Raúl Garzón derivará a dos fiscalías provinciales especializadas los antecedentes del bar Wachitas, el local nocturno ubicado en barrio Nueva Córdoba que quedó en medio de las polémicas tras el femicidio de Agostina Madeleine Vega (14). Fue clausurado por la Municipalidad de Córdoba luego de que el escándalo salió a la luz.
La decisión del fiscal se conoce luego de que este miércoles una testigo identificada como “Carla” (no es su nombre real) denunció que allí dentro se ejercía la prostitución, que había menores que eran explotadas sexualmente y que circulaban distintas drogas. La mujer incluso habló de coimas a empleados municipales para no clausurar el lugar.

La joven aseguró que conocía a Soledad Andreani, la exnovia de Claudio Barrewlier y que se encuentra presa por encubrimiento agravado en el marco de la causa por el femicidio de Agostina.
Denunció haber trabajado con ella y para ella. Estas graves acusaciones ahora deberán ser investigadas por las fiscalías especializadas en Narcotráfico y el fuero de Integridad Sexual, según detallaron fuentes con acceso a la causa.

El femicidio de Agostina no estaría conectado con esta nueva derivación que se originó a partir de la investigación del cruento homicidio de la adolescente que desapareció el sábado 23 de mayo, cuyos restos fueron hallados en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
Fuentes judiciales señalaron que, por ahora y a la luz de las pruebas, no hay conexión entre el femicidio en sí y el bar.
Sin embargo, Andreani es íntima amiga de Barrelier, quien se encuentra imputado por abuso sexual con acceso carnal, homicidio triplemente calificado por mediar violencia de género (femicidio), criminis causae y alevosía.
Para la Justicia, Barrelier engañó a Agostina, la llevó a su casa, abusó de ella y la mató.
Y a pesar de que los hechos no parecen relacionarse entre sí, la abogada querellante por parte del padre de Agostina, Fernanda Alaniz, fue quien ofreció al fiscal la testigo identificada como “Carla”.

Lo hizo, según se sabe, con el ánimo de demostrar la existencia de un presunto entretejido de complicidades que llegaría hasta una red de tratantes y narcotraficantes, donde Barrelier sería uno de los protagonistas.
No obstante, los pesquisas son categóricos en este punto: “No hay relación entre el crimen de Agostina y el Bar Wachitas”.
Para los investigadores, uno y otro caso solo comparten a una protagonista. “Aún queda probar aquello que habría hecho en Wachitas y de lo que se la acusa a Andreani”, comentaron fuentes judiciales a La Voz.
Mientras tanto, la íntima amiga de Barrelier está imputada por el presunto delito de encubrimiento agravado por la existencia de un contexto de violencia de género por el homicidio de Agostina.
Se espera que sea indagada este viernes por el fiscal Garzón.
Bar Wachitas y una derivación inesperada
La nueva línea investigativa se abrió exclusivamente a partir de los dichos de la testigo presentada ante el fiscal Garzón durante una extensa declaración realizada en la Unidad Judicial de Homicidios.

Según la denuncia, la mujer habría trabajado en el local nocturno Wachitas y sostuvo que Soledad Andreani tenía un rol relevante dentro de la actividad que allí se desarrollaba.

En ese contexto, aseguró que en el establecimiento se ejercía la prostitución y que además existía circulación de distintas sustancias estupefacientes.
Las afirmaciones son consideradas graves por los investigadores, aunque por el momento constituyen únicamente una hipótesis bajo análisis.
Fuentes judiciales remarcaron que la derivación de antecedentes no implica la existencia de delitos acreditados ni mucho menos una vinculación automática con el femicidio de Agostina Vega.
De hecho, los investigadores insisten en diferenciar ambos expedientes.

La causa principal continúa centrada en reconstruir las circunstancias del asesinato de la adolescente y determinar las responsabilidades penales de quienes aparecen involucrados en los hechos posteriores al crimen.
La situación de Andreani dentro del expediente por el femicidio responde exclusivamente a las sospechas de que pudo haber colaborado con Barrelier después del asesinato.
En cambio, las acusaciones vinculadas a Wachitas apuntan a hechos completamente distintos, ocurridos en otro contexto y que ahora serán analizados por fiscales especializados.
La competencia investigativa
Uno de los principales interrogantes que se abrieron a partir de la denuncia de “Carla” es determinar cuál es exactamente la naturaleza jurídica de los hechos denunciados.
En materia de explotación sexual, los investigadores deberán establecer si existen elementos que permitan hablar de trata de personas.
Este es un delito de competencia federal.

Por ahora se cree que el caso se encuadra en presuntas conductas vinculadas a la promoción o facilitación de la prostitución, que pueden quedar bajo la órbita de la Justicia provincial.
Los dichos de la testigo no alcanzan —al menos hasta este momento— para definir otro escenario.
Precisamente por eso los antecedentes serán remitidos al fuero de Integridad sexual, donde se evaluará la necesidad de profundizar medidas de prueba y determinar si existen víctimas, mecanismos de captación o situaciones de explotación.

Algo similar ocurre con las denuncias vinculadas a las drogas.
Los investigadores deberán determinar si las acusaciones describen supuestos casos de narcomenudeo, competencia provincial desde la adhesión de Córdoba a la desfederalización, o si eventualmente aparecen elementos compatibles con una organización de mayor escala que justifique la intervención de la Justicia Federal.
Por el momento no hay ninguna derivación al fuero federal.
Las fuentes consultadas señalaron que serán las fiscalías especializadas las encargadas de analizar la prueba inicial, disponer nuevas medidas investigativas y eventualmente resolver si corresponde mantener la competencia provincial o remitir actuaciones a la Justicia Federal.
Mientras tanto, los testimonios permanecerán bajo evaluación y deberán ser respaldados por otros elementos objetivos antes de que puedan traducirse en nuevas imputaciones.
El dolor de los familiares
En paralelo a estas novedades, la investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa avanzando con nuevas indagatorias y una creciente expectativa sobre la situación procesal de los detenidos.
Este miércoles, el fiscal Garzón recibió este miércoles en la Jefatura de Policía a la madre de la adolescente, Melisa Heredia; al padre, Gabriel Vega; y a los abuelos maternos, quienes estuvieron acompañados por los abogados querellantes Carlos Nayi (en representación de los abuelos maternos) y Fernanda Alaniz (por el padre).
Tras la reunión, los abuelos maternos volvieron a reclamar justicia y expresaron su preocupación por distintas versiones que circulan en torno al caso.
“Pedimos especialmente que se respete a la familia. No podemos estar sometidos a acusaciones que se difunden en redes sociales y otros ámbitos, que son noticias falsas o inventos, respecto de una supuesta responsabilidad de Melisa, nuestra hija y madre de Agos”, plantearon.
Y agregaron: “Le están haciendo mucho daño a nuestra familia”.
Además, insistieron en que la investigación debe avanzar hasta las últimas consecuencias para determinar todas las responsabilidades que pudieran surgir alrededor del crimen.
“Queremos más justicia. Que paguen todos los que tengan que pagar”, manifestaron tras retirarse de la sede policial.
Este jueves será indagado el inquilino Osvaldo Fassetta, imputado por el presunto delito de encubrimiento agravado por mediar un contexto de violencia de género. El viernes llegará el turno de Andreani.

