Salta. Imputaron a cuatro responsables por la muerte de dos operarios que trabajaban en una cloaca
La Justicia determinó que los empleados fallecidos en mayo inhalaron gases tóxicos en una fosa de siete metros tras descender sin equipos de protección ni protocolos de seguridad. Los acusados pertenecen a la empresa Aguas del Norte.
La Justicia de Salta imputó formalmente a cuatro integrantes de la empresa estatal Aguas del Norte por homicidio culposo tras la muerte de dos trabajadores ocurrida a principios de mayo.
La decisión fue tomada por la fiscal penal de la localidad de Pichanal, María Sofía Fuentes.
La medida judicial también incluye el delito de lesiones graves en perjuicio de un tercer operario que logró sobrevivir a la tragedia. La investigación determinó que las víctimas descendieron a una cámara de registro sin la capacitación ni los elementos de seguridad exigidos por la normativa vigente.
El hecho se registró en la localidad de Rivadavia Banda Sur durante tareas de mantenimiento en el sistema cloacal. Los trabajadores intentaban liberar una obstrucción persistente tras haber reemplazado una bomba de succión en la zona.
Imputaciones y cargos por negligencia laboral
La imputación alcanzó al Jefe Operativo–Supervisor, a quien se le atribuye omitir el control efectivo de la cuadrilla y tolerar prácticas laborales inseguras. Según la fiscalía, el supervisor falló en su deber de vigilancia sobre el personal a su cargo.
Asimismo, fueron imputados el coordinador de Higiene y Seguridad y la responsable del área, por no garantizar la provisión de elementos de protección. La justicia sostiene que no implementaron protocolos de rescate ni aseguraron la capacitación específica del personal.
Finalmente, el Gerente Operativo del Interior Provincial fue acusado de incumplir deberes de organización y dirección. Se le adjudica la falta de asignación de recursos materiales necesarios para realizar tareas de riesgo en espacios confinados.
Resultados de la autopsia y gases tóxicos
Las autopsias realizadas a las víctimas confirmaron que los operarios murieron por asfixia tóxica de manera casi inmediata. Los estudios toxicológicos detectaron en los cuerpos la presencia de sulfuro de hidrógeno.
Este gas es altamente letal y capaz de provocar la pérdida de conciencia y la muerte en pocos segundos dentro de espacios confinados. Los operarios se descompensaron a los pocos minutos de ingresar a la boca de registro, que tenía unos siete metros de profundidad.
“A mi hijo lo obligaron a entrar, le dieron la orden. Vamos a saber quién fue”, relató el padre de una de las víctimas de 24 años tras el siniestro. El hombre denunció que su hijo y sus compañeros siempre trabajaron sin los equipos de seguridad adecuados por parte de la empresa.
El desgarrador testimonio de los familiares
Las víctimas fueron identificadas como Emanuel Aguirre, de 24 años, y Raúl Torres, padre de cuatro hijos, ambos oriundos de la localidad de La Unión. Aguirre falleció en el lugar, mientras que Torres murió durante el traslado al Hospital San Ramón de la Nueva Orán.
“Mi hijo era de cuerpo grandote y lo metieron por ese espacio que es como una bocacalle”, explicó el padre de Emanuel en una entrevista. El familiar apuntó directamente contra la firma estatal por la falta de inversión en la protección de la vida de sus empleados.
“Yo lo único que pido es justicia, que se sepa la verdad. A la empresa sólo le interesa facturar, no la vida de sus trabajadores”, sentenció el hombre.



