Cimbronazo. Tras las destituciones por el caso Dalmasso, las defensas de los exfiscales planean cómo seguir dando pelea
Los abogados de los desplazados Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro esperan los fundamentos del Jury para ir en casación. El Ministerio Público Fiscal destacó el trabajo y la acusación de la adjunta Croppi, quien se va a nuevo cargo. Temblores, conjeturas y protestas en tribunales.
Mientras resuenan los ecos del estruendo que significó el histórico jury que terminó con tres fiscales expulsados del Poder Judicial de Córdoba, por su mala investigación del crimen de Nora Dalmasso, el viudo Marcelo Macarrón y sus hijos Facundo y Valentina salieron a celebrar la resolución.
Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro fueron destituidos por el Jurado de Enjuiciamiento por mal desempeño y negligencia grave.
No se trata de una imputación. Fueron echados de manera automática de la Justicia: no podrán acceder nunca más a un cargo en ese fuero.
Sin embargo, los ahora exfiscales darán batalla. Sus defensores ya analizan (y anticiparon) que apelarán la resolución (interpondrán recursos de casación) tras el juicio político.

De todos modos, varios de los abogados y abogadas anunciaron que esperarán conocer los fundamentos de la destitución, para recién entonces preparar los recursos y dar “batalla”. Si bien en la Justicia se toma como un caso cerrado la destitución de los tres fiscales (nunca antes tres funcionarios fueron expulsados en simultáneo), las defensas entienden que “no está dicha la última palabra”.
El miércoles a la noche, y tras una maratónica jornada de alegatos, la legisladora Julieta Rinaldi, la presidenta del jurado, leyó en voz alta la resolución en una sala que esperaba agotada pero expectante.
Apenas dos minutos tardó la legisladora para confirmar lo que ya se presentía: Di Santo, Miralles y Pizarro, presentes en sala, eran destituidos por mal desempeño y negligencia grave. Ninguno dijo nada.
Además de Rinaldi, en el jurado participaron los legisladores Miguel Nicolás, Walter Gispert, Facundo. Torres; y la vocal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Aída Tarditti.

Fue un fallo unánime.
Los fundamentos se conocerán el próximo 20 de mayo.
La resolución avaló en un todo lo que había solicitado la fiscal General Adjunta, Betina Croppi.
En su alegato de dos horas, la acusadora se había encargado de demostrar y fundamentar por qué Di Santo, Miralles y Pizarro habían cometido mal desempeño y negligencia grave, y debían ser echados.

“¿Querían, quieren hoy los fiscales que el asesino de Nora Dalmasso quede impune? Me permito dudar”, concluyó”, añadió la funcionaria, toda vez que brindó una potente alocución sobre la violencia de género.
Croppi puntualizó: “Di Santo omitió investigar al principal sospechoso, quien estaba a la hora y en el lugar del homicidio, al punto de que ni tan siquiera tomó las testimoniales de las personas con las que Bárzola supuestamente cenó la noche previa, menos aún ubicó sus movimientos esa noche y en la mañana del 25 de noviembre”.
Luego, sostuvo: “(Di Santo) dispuso una grave imputación sobre Facundo Macarrón, con tan solo una sospecha leve y la sostuvo por cinco años a la par de una hipótesis completamente diferente sobre Zárate y en forma paralela”.

Además, refirió: “Teniendo disponible para su cotejo dos perfiles de ADN, uno obtenido del arma homicida y otro del pelo, jamás dispuso un cotejo con el principal sospechoso Barzola”, al tiempo que remarcó que “omitió una y otra vez los pedidos de la querella y las indiciaciones del FBI sobre la necesidad de volver sobre los obreros”.
Remarcó que Di Santo “paralizó la investigación por cinco años”.
Respecto a Miralles y Pizarro, señaló que “no sólo perpetuaron la desidia de Di Santo, ya que nunca profundizaron la pesquisa sobre Bárzola o cualquier otro posible agresor sexual, sino siempre investigando a la familia, elaboraron hipótesis criminales físicamente imposibles, en el caso de Miralles y completamente absurda en el caso de Pizarro”. “Ambas a contrapelo de la prueba de la causa que exigía apoyarse en la única evidencia indiscutible: la genética”, resaltó.
Apelaciones defensivas
A la salida del jury, los abogados del ahora exfiscal Miralles, Daniel Fernández y Emilio Andruet, señalaron que esperarán conocer los fundamentos de la destitución para recién preparar la apelación.
Fuentes del jury señalaron que el único camino posible es acudir a la Corte Suprema de la Nación.
Sin embargo, los defensores apuntaron que analizan recurrir ante el TSJ de Córdoba para así atacar la resolución del juicio político y derrumbarla.

El abogado Fernández insistió que esperará conocer los fundamentos, toda vez que defendió a su cliente.
“El jury es para destituir a incapaces y delincuentes, no para destituir a buenas personas y buenos funcionarios”, afirmó a viva voz.
El abogado Andruet expresó: “Esto (la destitución) va a generar una explosión institucional. Acá se reunió a tres fiscales por una supuesta imputación contra un supuesto sujeto que supuestamente cometió un homicidio… ¿Qué va a pasar si eventualmente Bárzola es absuelto? ¿Qué va a pasar con el jury? Esto no fue jurídico, esto fue político”, expresó.
Los otros defensores de los dos exfiscales también analizan recurrir en casación. Insisten que tienen argumentos para apelar, pero saben que primero deberán conocer a fondo los fundamentos del fallo.

El MPF destacó la resolución
En medio de todo, el Ministerio Público Fiscal de Córdoba destacó en su página web la finalización del jury y el resultado que tuvo.
En un comunicado medido, el MPF destacó y valoró que la resolución que acabó con la carrera de los ahora tres exfiscales había coincidido con lo solicitado por la fiscal adjunta Betina Croppi. Incluso, el MPF transcribió en su página web de manera textual las 30 carillas del extenso alegato de la acusadora ante el jurado.
De todos modos, como suele suceder, ninguna autoridad del MPF quiso por ahora referirse al fallo o hablar en público sobre las destituciones.

Tensiones, comentarios por lo bajo, nuevos fiscales
A todo esto, no cesa la tensión y tembladeral en los tribunales de Río Cuarto, donde se desempeñaban Di Santo y Miralles, y de Río Tercero, donde hasta hace un par de horas trabajaba Pizarro.
En esta sede judicial, hubo este jueves una protesta en apoyo al echado fiscal. Empleados salieron a los pasillos a aplaudir y chiflar. Se filmaron y viralizaron los videos.
En los Tribunales de Río Cuarto, empleados pegaron papeles.
En esas sedes existe además preocupación respecto a cómo va a seguir el trabajo investigativo en las respectivas fiscalías.
De todos modos, fuentes judiciales señalaron que en Río Cuarto, además del tercer fiscal actualmente en funciones como Pablo Jávega (quien mandó a juicio al parquetista Roberto Bárzola), hay dos nuevos fiscales nombrados y que comenzarán en funciones.
Se trata de Luciano Matías Rodríguez y Jael Yanina Arias Schocrón.
Jávega, a todo esto, aguarda que el Tribunal Superior de Justicia resuelva si el crimen de Nora prescribió o no.
La defensa de Bárzola ya analiza más planteos contra la fiscalía y ante un eventual juicio.
Mientras tanto, en las demás sedes judiciales de la provincia, con Capital a la cabeza, no se habla de otra cosa.
Hay comentarios de todo tipo. Mientras algunos “celebraron” las destituciones otros resaltaban que no hay recursos humanos ni materiales para trabajar y brindar el servicio de justicia, entre otros puntos.
No eran pocos los funcionarios que este jueves recordaban las causas pendientes de resolución e investigaciones internas contra otros fiscales y jueces quienes deberían ser sometidos a jury eventualmente antes de llegar a un juicio.
En este punto, varios funcionarios destacaron un aspecto central: a diferencia de otros juris, esta vez no se sentenció a funcionarios por hechos delictivos o de corrupción, como coimas o violencia de género.
En el jury por Dalmasso se falló contra tres fiscales por haber incurrido en mal desempeño y negligencia grave a la hora de investigar.
De todos modos, ninguna entidad que agrupa a funcionarios judiciales o de abogados salieron a expresarse de manera pública tras el fin del jury.

Satisfacción de los Macarrón
Para Facundo Macarrón, hijo de la víctima, la destitución no se traduce en una victoria ruidosa, sino en un respiro necesario.
Facundo insistió que este fallo fue un acto de justicia con su madre.
Denunció que la fiscalía siempre la trató como la “mala víctima”, enfocándose en buscar “amantes” desde el minuto cero, en lugar de proteger la escena del crimen.
Para la familia, lo más doloroso del proceso fue la actitud de los fiscales, quienes se mantuvieron en una postura de “no dar explicaciones a nadie”, revictimizando a Nora incluso en sus alegatos finales al hablar de “sexo consentido” en un contexto de violencia. El abogado Gustavo Libeau, quien representa a Macarrón, apuntó: “Los únicos responsables de la pesadilla que vivió la familia Dalmasso fueron estos tres fiscales. El trabajo de la doctora Croppi ha sido impecable. Ella sintetizó el infierno que vivió la familia”, concluyó.

La fiscal Croppi y sus nuevos rumbos
En ámbitos judiciales, no son pocos los que ven como una gran triunfadora en el jury a la fiscal General Adjunta, Betina Croppi. De hecho, el Ministerio Público Fiscal, que ahora conduce Carlos Lazcano, salió a destacar el fallo y la participación de la funcionaria.
Ahora bien, Croppi no duraría muchos meses en la Fiscalía General. Es que la abogada tiene como nuevo destino asignado a la nueva Procuración Penitenciaria de Córdoba. En algunos despachos se baraja que Croppi pueda asumir en el nuevo rol en junio próximo. Los pliegos de Croppi fueron avalados por la Legislatura.



