El día después. “Fue un descuido”: la contundente frase del papá de Esmeralda que aclara las sospechas tras el hallazgo en Cosquín

Mauricio, el padre la pequeña de dos años que estuvo desaparecida y fue hallada en un descampado en esa ciudad serrana, rompió el silencio tras la aparición de su hija. Aseguró que no tiene conflictos con su expareja y calificó lo sucedido como un "descuido" debido al cansancio de la madre.

20 de marzo de 2026 a las 01:36 p. m.
“Fue un descuido”: la contundente frase del papá de Esmeralda que aclara las sospechas tras el hallazgo en Cosquín
Por primera vez, habló el papá de Esmeralda y fue contundente sobre los rumores que se mencionaban.

Luego de jornadas cargadas de angustia en la localidad de Cosquín, la familia de Esmeralda comienza a procesar lo vivido tras el hallazgo de la menor el pasado jueves al mediodía.

En este contexto, Mauricio, el papá de la niña, brindó sus primeras declaraciones y fue tajante al afirmar que no sospecha "de nadie" respecto a la desaparición de su hija, quien había sido vista por última vez el miércoles en su casa.

La defensa a la madre y la relación familiar

A pesar de las versiones que circularon durante la búsqueda, Mauricio descartó cualquier tipo de interna familiar.

El hombre, que se desempeña como trabajador en el Ejército, explicó que al momento de la desaparición se encontraba cumpliendo con sus tareas laborales cuando recibió el llamado de urgencia de Tania, la madre de Esmeralda.

“No tengo ningún conflicto” con ella, remarcó el padre de la niña, desestimando cualquier sospecha sobre el entorno de su expareja.

Sobre el momento en que la pequeña desapareció de la vista de los adultos, Mauricio fue comprensivo: “Yo entiendo que ella está cansada y viene cansada de trabajar, fue un descuido nada más”, sostuvo en defensa de Tania.

Asimismo, destacó la calidad humana de los abuelos maternos, calificándolos como una "excelente familia".

Horas de angustia y el alivio del hallazgo

Mauricio relató cómo atravesó el tiempo en que Esmeralda permaneció desaparecida, describiendo una sensación de vacío constante. “Estas horas las viví mal, sentía como que algo me faltaba, algo no estaba haciendo bien”, confesó sobre la desesperación que lo llevó a movilizar a todos sus conocidos a través de mensajes.

A pesar del temor lógico por la integridad de la nena de dos años, el hombre manifestó que nunca perdió la esperanza. “Lo peor no me lo imaginé nunca, siempre pensé que la iba a encontrar”, concluyó, llevando tranquilidad tras el desenlace positivo de una búsqueda que mantuvo en vilo a toda la provincia de Córdoba