Una mujer denunció penalmente a un empresario de la ciudad de Córdoba por presuntamente haberla estafado en más de 120 mil dólares al no devolverle la totalidad de un préstamo personal y los intereses acordados en un mutuo.
Denuncia por presunta estafa en Córdoba
La denuncia, que quedó radicada en la Fiscalía del Distrito 2, Turno 1, a cargo de Lourdes Quagliatti, apunta contra un joven empresario del rubro de concesionarias. No se publica su identidad porque aún no está imputado y la pesquisa recién comienza.
La denunciante sostuvo que en agosto de 2024, el hombre le solicitó un préstamo de miles de dólares en efectivo al alegar que contaba con una actividad comercial y capacidad económica suficientes para afrontar su devolución
Sobre la base de la confianza generada, la mujer le entregó 95 mil dólares en efectivo mediante un contrato de mutuo certificado por escribano público, que instrumentó la operación y dejó constancia de la recepción del dinero.
Conforme lo pactado, el empresario manifestó que utilizaría el dinero para su compañía y aceptó restituir el capital en 12 cuotas mensuales de 4.250 dólares. Sin embargo, el total de las cuotas no cubrió el capital entregado, lo que la llevó a sospechar que el empresario pergeñó un acuerdo perjudicial desde su origen.
El denunciado finalmente realizó pagos parciales en concepto de intereses, sin amortizar capital, hasta frenar las devoluciones por completo. En definitiva, la mujer debía recibir 146 mil dólares en total (los 95 mil dólares originales más 51 mil –por los 12 pagos de 4.250-) pero dijo que solo le entregaron 24.600, restando 121.800 dólares.
Ante el incumplimiento, fue convocada a una reunión en las oficinas de la firma en la zona norte de la ciudad de Córdoba, donde un presunto abogado asumió la representación del denunciado y de la compañía.
La mujer dijo que intentó imponer una refinanciación bajo presión, mediante la que solicitó un plazo de 12 meses para la estructuración de la deuda. Cuando se negó, el supuesto letrado mencionó la posibilidad concreta de solicitar ante la Justicia un concurso preventivo.
De forma precautoria, la mujer grabó los 38 minutos de conversación con su teléfono celular y se retiró del local. Sin respuestas, intimó al empresario para que cancelara la deuda. Con el paso de los días y ante el incumplimiento de lo pactado, lo denunció penalmente por supuesta estafa.
A través de su abogado Alejandro De Simone, la mujer denunció que el empresario habría actuado valiéndose de un esquema Ponzi mediante el que, primeramente, habría tomado montos de ahorristas bajo la promesa de pago de un 4% de intereses mensual en dólares.
Así, el denunciado habría generado una falsa sensación de seguridad entre los inversores, que se habrían transformado luego en damnificados al no recibir el pago de ese interés.
Para seguir pagando los intereses en dólares de los inversores, se habría “fondeado” receptando vehículos sin pagarlos a los clientes o prometido la entrega de autos a cambio de dinero para así capitalizarse.

