Inseguridad en Córdoba. Compró mercadería, afirma que se la robaron en el reparto y luego del escrache, recuperó una parte

Luego de exponer al repartidor de una aplicación en redes sociales, recibió insultos pero recuperó parte de lo que le había quitado, valuado en 200 mil pesos. Decidió contar su historia para que “a nadie más le pase”.

12 de marzo de 2026 a las 05:06 p. m.
Compró mercadería, afirma que se la robaron en el reparto y luego del escrache, recuperó una parte
Un joven intentó retirar mercadería con un chofer por aplicaciones pero le robaron los productos. (La Voz).

Un joven que compra mercadería en una distribuidora de la ciudad de Córdoba para revender hizo un pedido, pagó y envió un auto a través de una aplicación para retirar los artículos. Pero en el camino, según denunció la víctima, el conductor canceló la operación y se robó todo.

Agustín dedicó las últimas horas del lunes pasado, cuando ocurrió el hecho, a realizar distintos reclamos, según relató.

Primero —dijo— habló con representantes de la aplicación Uber a través de la única vía habilitada: un correo electrónico. No obtuvo una respuesta satisfactoria. Luego comenzó a investigar al chofer y logró establecer un primer contacto, en el que sólo recibió insultos.

Horas más tarde fue a la comisaría para realizar la denuncia, a la que este medio tuvo acceso. Hasta el momento, la Policía no volvió a contactarlo. La Unidad Judicial 14, donde radicó la denuncia, tampoco.

Cansado, decidió contar su caso en redes sociales. “Ahí sí hubo un efecto casi inmediato”, aseguró.

El joven denunció ante la justicia al supuesto ladrón que usó el servicio de aplicaciones para quedarse con los productos. (La Voz).
El joven denunció ante la justicia al supuesto ladrón que usó el servicio de aplicaciones para quedarse con los productos. (La Voz). ((La Voz).)

Los posteos los hizo el martes siguiente al robo, luego de hablar en varias oportunidades con el falso repartidor y con personas de su entorno, según la reconstrucción que hizo la propia víctima.

Agustín contó en diálogo con La Voz que publicó datos personales de quien horas antes había denunciado, entre ellos el teléfono.

Presuntamente, el joven que se quedó con la mercadería recibió numerosos llamados y comentarios negativos en sus redes, tras lo cual decidió devolver parte de lo sustraído.

Este miércoles, la víctima recuperó sólo un tercio de la compra que había realizado, valuada en 200 mil pesos.

Ahora evalúa qué acciones tomar y quiere que su historia se conozca. “No quiero que nadie más tenga que pasar por el estrés y la tristeza que viví en las últimas horas”, dijo.

El robo más inesperado

Según detalló Agustín, la maniobra lo sorprendió porque ya había utilizado en varias oportunidades el mismo mecanismo para trasladar mercadería sin problemas.

El procedimiento era simple: realizaba un pedido en una distribuidora y luego contrataba un viaje a través del servicio de paquetería de la aplicación para que un conductor retirara la compra y la llevara hasta su domicilio.

Este lunes debía repetir la misma operación. La mercadería saldría desde una distribuidora ubicada en barrio Alta Córdoba y el destino final era su vivienda, en barrio Alberdi.

Tras concretar la compra, cargó los datos en la aplicación y vio que el vehículo asignado era un Renault Clio negro. Con esa información avisó al comerciante que debía entregar el pedido.

Minutos después el conductor llegó al lugar y el empleado de la distribuidora entregó las cajas sin inconvenientes. Según contó Agustín, el trabajador reconoció al chofer porque coincidía con la foto de perfil que figuraba en la aplicación.

La situación cambió poco después.

La víctima aguardaba en su trabajo la confirmación del traslado cuando decidió revisar el recorrido del vehículo. En ese momento notó algo extraño: el envío había sido cancelado.

El cliente compró en la distribuidora y envió un Uber a recoger el pedido, pero todo salió mal.
El cliente compró en la distribuidora y envió un Uber a recoger el pedido, pero todo salió mal. (Uber)

Intentó actualizar la aplicación varias veces, convencido de que se trataba de un error. Sin embargo, la cancelación seguía apareciendo.

A partir de ese momento comenzó una búsqueda para ubicar al conductor. Primero revisó los datos del viaje y luego trató de comunicarse con el soporte de la empresa. También logró acceder a la patente del vehículo.

Con esa información inició una investigación por su cuenta. Revisó registros públicos y redes sociales hasta encontrar un perfil que coincidía con el rostro del conductor.

El primer contacto no tuvo resultados. Según afirmó, el hombre negó cualquier responsabilidad y respondió con insultos. Incluso sostuvo que alguien le había robado el celular y utilizaba su cuenta en la aplicación.

Agustín no creyó esa versión y decidió avanzar con una denuncia penal.

La restitución de los productos

La causa se inició formalmente ese mismo lunes por la noche en la Unidad Judicial, donde el joven relató lo ocurrido y aportó los datos que había reunido.

Sin embargo, el caso no tuvo avances inmediatos.

Ante esa situación, Agustín tomó una decisión que cambió el rumbo de la historia: hacer pública la situación en redes sociales.

El martes publicó capturas de pantalla, relató lo sucedido y difundió los datos del presunto responsable. El posteo se replicó rápidamente y generó numerosos comentarios y mensajes.

El joven también intentó comunicarse con familiares y conocidos del sospechoso para explicar lo ocurrido y pedir ayuda para recuperar la mercadería.

Las conversaciones con el conductor continuaron durante esas horas. Según afirmó, en varios audios el hombre lo insultó y volvió a negar el robo.

Poco después aparecieron nuevos interlocutores. Algunas personas se comunicaron y aseguraron conocer al sospechoso. Uno de ellos incluso le envió un video en el que el propio conductor admitía que se había quedado con el pedido.

Finalmente, este miércoles parte de la mercadería apareció. No fue el propio conductor quien la entregó: otra persona la llevó hasta el domicilio de Agustín.

La restitución fue incompleta.

El joven calculó que recibió cerca de un tercio de la compra original. El resto, según estima, ya no podrá recuperarse. Parte de los productos eran alfajores, golosinas y otros artículos que había comprado para revender, y la pérdida superaría los 50 mil pesos.

“Más allá del dinero, pasé momentos de mucho nerviosismo y me expuse yo y mi entorno”, dijo. También pidió que no se difunda la identidad del sospechoso para evitar represalias.

Una denuncia sin respuesta

En paralelo a su investigación personal, Agustín mantuvo intercambios con Uber a través de correos electrónicos.

Según relató, la primera respuesta que recibió fue negativa, según evaluó. La compañía indicó que los envíos realizados mediante el servicio de paquetería no cuentan con protección sobre el contenido transportado.

De acuerdo con ese mensaje, ni los conductores ni la empresa se responsabilizan por pérdidas o daños que puedan sufrir los artículos durante el traslado. También señalaron que esa condición figura en los términos y condiciones de uso de la aplicación.

El joven envió capturas de pantalla de la denuncia penal y volvió a explicar lo ocurrido, pero la respuesta no cambió en un primer momento.

Recién después de que el caso comenzó a circular en redes sociales, representantes de la empresa volvieron a comunicarse con él.

Desde la empresa respondieron a la consulta de La Voz confirmando que se está llamando a las partes involucradas y que mientras tanto, "según protocolo se tomaron medidas preventivas en la cuenta del conductor hasta podamos avanzar con el proceso".

"Soporte está al tanto de la situación y mientras se desarrolla la investigación ya se tomaron medidas preventivas sobre la cuenta del socio conductor", informó Uber ante una consulta sobre el caso.

Agustín analiza ahora iniciar acciones legales. Según explicó, su intención principal no es obtener un resarcimiento económico, sino evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.

“Si yo no me movía por mi cuenta, nadie me devolvía nada”, sostuvo.

Por el momento, la investigación judicial tampoco registró novedades. Según su testimonio, desde la unidad judicial nadie volvió a contactarlo después de radicar la denuncia.

Tampoco hay personas detenidas por el hecho, pese a que el joven aseguró haber entregado los datos completos del presunto responsable.