
Por estafar a 50 cordobeses, condenaron a 9 años de prisión a Edgar Adhemar Bacchiani
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Redacción La Voz
La Justicia de Córdoba volvió a marcar un límite infranqueable para Edgar Adhemar Bacchiani (49). En una resolución contundente, la Cámara 10ª del Crimen de Córdoba rechazó el pedido de prisión domiciliaria interpuesto por los abogados defensores del financista, los doctores Eduardo Gómez Caminos y Felipe Revol Medrano.
A pesar de los intentos de la defensa por morigerar las condiciones de encierro del líder de Adhemar Capital, el tribunal consideró que el penal de Bouwer es el único lugar donde se garantiza la sujeción del imputado al proceso.
Mientras en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba la casación de esta condena espera su análisis, con lo que el fallo aún no está firme, a Bacchiani le esperan otros juicios por otras decenas de presuntas estafas, todos instruidos por la fiscal de Delitos Complejos local, Valeria Rissi.

La instructora resistió su competencia, con apoyo de la Justicia provincial, frente a las pretensiones de la Justicia federal de Catamarca que pretendió quitarle las causas por las estafas denunciadas en la sucursal Cerro de las Rosas de la firma Adhemar Capital, que Bacchiani había montado en un local de Tejeda al 4.075.
Bacchiani, quien supo ostentar un estilo de vida rodeado de lujos y se autodenominó "Trader God", enfrenta hoy la etapa más oscura de su derrotero judicial.
El fallo no sólo ratifica su permanencia en la cárcel, sino que subraya la vigencia de una estructura delictiva que dejó a cientos de cordobeses sumidos en la ruina financiera.
Para entender la magnitud de esta decisión, es necesario remontarse a la génesis de Adhemar Capital. Lo que comenzó como una prometedora firma de inversión en criptomonedas y activos digitales terminó revelándose, según la justicia cordobesa, como una sofisticada fachada para alimentar un esquema Ponzi de proporciones inéditas en la región.
Además de causas denunciadas en Córdoba, también hubo expedientes abiertos al menos en Catamarca y Tucumán.
Bacchiani operaba bajo una lógica de seducción financiera, como suele suceder en este tipo de estafas: ofrecía tasas de retorno que triplicaban las del mercado formal, atrayendo tanto a pequeños ahorristas como a grandes inversores.

Sin embargo, el castillo de naipes comenzó a desmoronarse cuando los pagos se interrumpieron. La justicia cordobesa lo llevó a juicio a Bacchiani por 50 estafas, por lo que en marzo de 2025 terminó con condena de 9 años de prisión.
Su paso por una breve prisión domiciliaria en Catamarca fue tildado de "insólito" por las víctimas, quienes denunciaron que el trader seguía operando o manipulando activos desde su hogar, lo que derivó en su posterior traslado definitivo a Bouwer.
El núcleo de la resolución que mantiene a Bacchiani tras las rejas reside en los argumentos de los vocales Carlos Palacio Laje, Juan José Rojas Moresi y Mario Centeno, en la resolución 39 del pasado 8 de abril. Los camaristas fueron unánimes al evaluar que la libertad, incluso bajo la modalidad domiciliaria, representaba un riesgo elevado para el éxito de la investigación.

Entre los fundamentos principales, el tribunal destacaron los siguientes ítems:

Para los vocales, la prisión preventiva en un establecimiento carcelario es la medida "proporcional y necesaria" para asegurar que el condenado responda por los hechos de marzo de 2025 y las causas conexas que aún restan ventilar.
Un punto particular de la resolución de la Cámara 10ª del Crimen de Córdoba tiene que ver con el entorno familiar del imputado, específicamente con su madre, residente en Catamarca. La defensa había intentado utilizar la situación de vulnerabilidad o necesidad de asistencia de la mujer como argumento para justificar el traslado de Bacchiani a esa provincia bajo el régimen de prisión domiciliaria.

Pero el tribunal no cedió al planteo. En lugar de autorizar el beneficio para el trader, los jueces indicaron una medida alternativa para garantizar el bienestar de la madre sin comprometer la seguridad del proceso. La cámara ordenó hacer las gestiones necesarias con organismos de asistencia social y salud de Catamarca para brindar a la mujer el apoyo domiciliario o institucional requerido.
Con esta disposición, la Justicia de Córdoba dejó en claro que la responsabilidad de cuidado hacia sus familiares no puede ser utilizada como un "salvoconducto" para eludir la cárcel, especialmente cuando se trata de un perfil criminal con alta capacidad de daño y manipulación como el de Edgar Adhemar Bacchiani. El "Trader Dios" seguirá, por ahora, atendiendo sus causas desde una celda común.