Violencia y armas. Otra vez, un niño herido por un disparo al quedar en medio de una pelea entre adultos en Córdoba
Un chico terminó alcanzado con perdigonadas de plomo. Se recupera en un hospital. También fue herido otro hombre. El autor de los disparos se atrincheró y el Eter lo detuvo tras reducirlo con armamento menos letal. Se repiten casos de infancias lesionadas en barrios.
Otra vez, un chico queda en medio de la violencia urbana que protagonizan los adultos en Córdoba y termina siendo alcanzado por un disparo de arma de fuego. En esta oportunidad, un niño de 10 años fue herido por perdigonadas de un disparo de escopeta que un vecino le efectuó a otro en medio de una pelea callejera. El pequeño quedó al medio y terminó herido. En paralelo, otro vecino también fue herido por perdigones.
Ambas víctimas permanecen internadas bajo cuidados médicos.
El gravísimo episodio, sucedido este miércoles a la mañana en barrio Avellaneda de Córdoba Capital, podría haber tenido peores resultados aún si se tiene en cuenta que todo sucedió a metros de una escuela y en un horario con mucho movimiento.
El acusado de haber efectuado los disparos fue detenido momentos después en una vivienda. Atravesaba una crisis psiquiátrica, se indicó por parte de voceros policiales. Tras ser reducido, fue conducido a una dependencia judicial, donde se dispuso que quede detenido y bajo cuidados. Se le secuestró una escopeta. Se espera que de un momento a otro se disponga su imputación.
Todo sucedió poco antes de las 8 de la mañana del miércoles en la intersección de las calles Lacarra y Echauri, a metros de la escuela primaria Juan XXIII del barrio Avellaneda, al sudeste de la Capital.
En circunstancias que ahora son investigadas por la fiscalía, al menos dos hombres comenzaron a pelearse. Fue en ese momento que apareció en escena una escopeta y uno de ellos comenzó a disparar varios cartuchos.
La tremenda situación se registró en momentos que chicos y padres y madres pasaban caminando dado que era el momento de ingreso al establecimiento.
En medio de todo, un chico de 10 años comenzó a gritar y corrió hacia su madre para decirle que había sido “golpeado”. Al revisarlo, la mujer constató que el pequeño había sido alcanzado por algunas de las perdigonadas de plomo. Una de las postas le rozó la cabeza.
Todo fue gritos, corridas y desesperación. A su vez, otro vecino, que llevaba a una chica a la escuela, fue herido también con las perdigonadas lanzadas con la escopeta. No está claro si esta persona había participado de la pelea.
El agresor escapó corriendo.
Una patrulla policial, que se encontraba circunstancialmente en la zona por el operativo escolar que se dispone a esa hora de la mañana en la mayoría de los establecimientos de la Capital, se acercó a atender a los heridos. Al cabo de unos minutos, arribaron más patrullas y ambulancias.
El chico herido fue llevado al Hospital de Niños, donde fue atendido y quedó internado bajo cuidados médicos. Se recupera afortunadamente.
En tanto, el hombre lesionado fue internado en el Hospital de Urgencias. Recibió heridas en el tórax y en un brazo. Quedó en el shock room y bajo atención permanente.
Atrincherado y detenido
Fuentes policiales indicaron que, con los datos y testimonios recabados en la zona, se logró establecer quién habría sido el autor de los disparos y dónde se habría refugiado.
El operativo policial se desplegó entonces en un domicilio de calle Manuel Acha al 5300, donde se había guarecido el tirador. El hombre se encerró en un cuarto con la escopeta. Voceros policiales remarcaron que el individuo tuvo presuntamente un brote psicótico, por lo que se convocó al cuerpo Eter y a los negociadores. Finalmente, y tras utilizar armamento menos letal y gas pimienta, los uniformados lograron apresar al acusado.
Se le secuestró una escopeta calibre 16/ 70 y 15 cartuchos.
En la habitación también se hallaron 26 proyectiles calibre 22 largo y 6 cartuchos de escopeta calibre 16. También se incautaron cuatro frascos con cannabis.
La causa quedó radicada en la fiscalía de la zona y se continúa con la investigación para determinar cómo fue todo y quiénes fueron todas las personas involucradas.
Vecinos del sector expresaron que en la zona se registran muchos episodios de violencia y se quejaron por la inseguridad.
El drama se agrega a una preocupante seguidilla de casos similares que, desde hace varios años, se viene registrando en Córdoba con chicos y chicas que terminan siendo víctimas de la violencia urbana.



