Investigación. Confirmaron el procesamiento de Marcelo Porcel: usará tobillera electrónica tras denuncias de abusos

La Justicia ratificó los cargos contra el empresario por diez hechos que involucran a víctimas menores de 13 años y dispuso el monitoreo satelital mientras el acusado continúa el proceso en libertad.

29 de mayo de 2026 a las 02:44 p. m.
Confirmaron el procesamiento de Marcelo Porcel: usará tobillera electrónica tras denuncias de abusos
Marcelo Pocel.

La Justicia confirmó este viernes el procesamiento del empresario Marcelo Porcel por diversos delitos de abuso sexual y ordenó la colocación inmediata de una tobillera electrónica para controlar sus movimientos.

Los jueces de la Sala IV de la Cámara del Crimen resolvieron que el acusado continúe el proceso en libertad, pero bajo un estricto esquema de monitoreo satelital.

El tribunal también dispuso la entrega de diez botones de pánico para los denunciantes y trabó un embargo por más de 111 millones de pesos sobre los bienes del imputado.

El desesperado pedido de las víctimas

Siete de los diez adolescentes afectados enviaron cartas personales a los magistrados solicitando la detención efectiva de Porcel ante el temor de que pueda volver a cometer estos hechos.

Uno de los denunciantes expresó ante el tribunal su profunda indignación y sensación de injusticia por el hecho de que el empresario permanezca libre tras haber manipulado su inocencia.

Los textos presentados por las víctimas advierten sobre la peligrosidad del acusado y la posible existencia de otros niños que aún no se atreven a denunciar por miedo.

Los cargos y el "modus operandi"

Porcel enfrenta cargos formales por abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores y producción de representación sexual de menores de edad reiterada.

La investigación determinó que los abusos ocurrieron contra compañeros de escuela de sus propios hijos, aprovechando la cercanía en actividades sociales y deportivas.

Los jóvenes relataron conductas inapropiadas que incluían la entrega de alcohol y dinero en reuniones convocadas a través de chats privados bajo el nombre "Shubidubi".

Los relatos de las víctimas coinciden en la descripción de tocamientos que comenzaban como masajes con aceites especiales después de partidos de fútbol.

En las pericias tecnológicas realizadas sobre los dispositivos del empresario, se hallaron fotografías de un niño tomadas desde una cámara de seguridad oculta en un baño.