Justicia. Otro conductor enviado a juicio por dolo eventual en Córdoba: iba ebrio, fuerte, cruzó en rojo, chocó y mató

El policía Fernando Reynoso chocó y mató a Diego Pérez, un joven que iba en su auto, en octubre de 2025 en Villa Carlos Paz. El acusado está con tobillera electrónica en su casa. El delito prevé una pena de entre 8 y 25 años. Cada vez más fiscales acusan con esa gravosa figura.

18 de junio de 2026 a las 06:22 p. m.
Otro conductor enviado a juicio por dolo eventual en Córdoba: iba ebrio, fuerte, cruzó en rojo, chocó y mató
La trágica colisión sucedió en la madrugada del sábado 18 de octubre de 2025 en Villa Carlos Paz.

Estuvo consumiendo alcohol durante toda la madrugada, según lo determinó el peritaje y los testimonios. Además, circulaba a una velocidad excesiva muy por encima de la máxima permitida para una avenida. En paralelo, ya había atravesado dos cruces con el semáforo en rojo. Cuando pasó el tercero en idéntica situación, chocó y mató. Además, dejó heridos.

Finalmente, es policía y, por tal motivo, tiene una obligación mayor respecto al cumplimiento de las normas, incluso las de tránsito.

Esos son los puntos centrales por los que el fiscal N° 1 de Villa Carlos Paz, Ricardo Mazzucchi, resolvió enviar a juicio y con graves cargos al oficial de policía Fernando Reynoso (24), quien al volante de su auto, chocó y mató a otro automovilista.

La víctima fue Diego Pérez, quien tenía 25 años y se iba a trabajar.

Por aquel siniestro vial, que muchos califican como “crimen vial”, y que ocurrió en la madrugada del 18 de octubre de 2025, el policía Reynoso fue enviado a juicio por homicidio simple con dolo eventual.

El acusado está preso desde que sucedió todo. Eso sí, dejó la cárcel.

Un fallo de la Cámara de Acusación lo mandó con prisión domiciliaria a su domicilio.

Se espera que su defensa apele la resolución fiscal.

El homicidio simple por dolo eventual se da cuando una persona se representa mentalmente que manejando a alta velocidad, de manera temeraria, y con alcohol en sangre, entre otras circunstancias, puede causar un desastre vial.

Sin embargo, sigue adelante con su conducta y lo provoca.

¿Quería matar intencionalmente? No. Pero se lo representó y siguió adelante con su accionar.

Se trata de una grave figura penal y que prevé una pena, en caso de condena, de entre 8 y 25 años de cárcel.

Dolo eventual, figura clave

La disquisición entre dolo eventual y homicidio culposo constituye una disputa judicial en los Tribunales de Córdoba desde hace largos años.

La cuestión central y de fondo es el monto de la pena.

El homicidio culposo, por su parte, gira sobre un accionar con negligencia o imprudencia.

La pena es de 3 a 6 años de prisión.

A fines de 2016 se sancionó en la Argentina una modificación: se creó la figura de culpa temeraria para el homicidio culposo.

Se trata de una concepción con la cual, y ya en el ámbito de la conducción, se castiga a aquel que maneja de manera imprudente, arriesgada o temeraria y pone en peligro la seguridad vial (culpa consciente).

De todos modos, la pena sigue siendo de 3 a 6 años de cárcel.

En Córdoba, como se dijo, viene existiendo una ardua disputa en los tribunales provinciales: mientras cada vez más fiscales han cambiado de paradigma y, en concordancia con la realidad, dejaron la mera figura de lo “culposo” y ya comenzaron a acusar por “dolo eventual”.

Incluso, hay juzgados de Control que avalan esa postura.

Sin embargo, ya en cámaras del Crimen, esas figuras gravosas caen y serias tragedias viales terminan siendo consideradas y juzgadas como meras imprudencias y negligencias.

Incluso, muchos juicios por graves tragedias se han resuelto con la modalidad de abreviados: con condenas pactadas de antemano.

Hasta ahora, el único conductor condenado por dolo eventual en Córdoba ha sido Alan Amoedo, quien fue condenado a 9 años de cárcel por haber protagonizado la tragedia de la Circunvalación. En 2021, manejaba ebrio y fuerte y chocó dos autos estacionados: mató a dos personas y una tercera quedó parapléjica.

En el juicio en su contra se determinó que, días antes, un abogado lo había visto manejar fuerte y ebrio y le había advertido que, si seguía manejando así, podía matar a alguien.

Cruce en rojo y tragedia

¿Y cómo fue el caso del policía?

Todo sucedió en la madrugada del 18 de octubre de 2025.

Aquel sábado, Reynoso manejaba su Volkswagen Trend por la avenida San Martín. Al cruzar la calle Vélez Sársfield, chocó de manera aparatosa a otro VW Gol. En este auto iba Diego Pérez quien, producto de la tremenda embestida, murió poco después.

Otras dos personas que iban con el policía resultaron con golpes.

Según la investigación desarrollada por la fiscalía de Mazzucchi, el oficial ya habría cruzado al menos dos semáforos en rojo y lo mismo hizo, de acuerdo a la pesquisa, en esa intersección.

Además, iba a altísima velocidad. El peritaje determinó alcohol en sangre, destacó la fiscalía. La pesquisa estableció que el acusado había estado bebiendo alcohol “durante toda la madrugada del día del hecho”. “Este tipo de actividad la llevaba a cabo en forma habitual”, confió una alta fuente de la causa.

La defensa del efectivo reclama que el caso sea encuadrado como un homicidio culposo.

  1. Otro acusado por dolo. Días atrás, la fiscalía de Oliva agravó a dolo eventual la imputación contra el conductor de una camioneta que chocó y mató a la policía Milagros Cuellos durante un control vehicular realizado en autopista Córdoba Rosario.
  2. Con preventiva por dolo. Por su parte, la fiscal Lourdes Quagliatti mantiene preso y acusado por dolo eventual a Lucas Emanuel Belén (28), el joven que al comando de una camioneta provocó la muerte de una pareja que iba en un auto tras chocarlos de atrás en barrio Industrial Ferreyra de Córdoba Capital. El conductor está imputado poe homicidio con dolo eventual. Iba ebrio, fuerte y, según la fiscalía, filmándose con celular.
  3. De dolo a culposo. Gualberto Nieves (46), un conductor que manejaba ebrio una camioneta con ruedas en mal estado y que tumbó, lo que causó la muerte de dos personas, fue condenado meses atrás a 3 años y medio de prisión por homicidio culposo. Había llegado a juicio por dolo eventual a la Cámara 6ª del Crimen.