A puñaladas. Condena a perpetua a una mujer por el crimen de su esposo en San Agustín

El tribunal, con jurado popular, tuvo un fallo unánime. Alexis Marín murió el 27 de diciembre de 2023, de ocho puñaladas por la espalda. La acusada planteó que fue un accidente. El juicio fue en los tribunales de Río Tercero.

02 de junio de 2026 a las 05:38 p. m.
Condena a perpetua a una mujer por el crimen de su esposo en San Agustín
Juicio oral en Río Tercero. Una mujer fue condenada por matar a su esposo en la localidad de San Agustín.

La Cámara del Crimen de Río Tercero condenó por unanimidad a prisión perpetua a María Belén Barreto, acusada de asesinar a su esposo, Alexis Marín, el 27 de diciembre de 2023, en la casa que habitaban en San Agustín, del departamento Calamuchita.

Estaba imputada de homicidio calificado por el vínculo, por lo que sólo se preveían dos chances: la absolución o la prisión perpetua.

Aunque la mujer alegó que la víctima "se clavó el cuchillo" al caer hacia atrás, las pruebas forenses y testimonios terminaron confirmando en el juicio por jurado popular la acusación de Instrucción.

Realizaron la misma lectura de la investigación instructoria y pidieron prisión perpetua el fiscal de Cámara, Gustavo Martin, el defensor oficial que se constituyó en querellante, Alfredo Brouwer de Koning, y la abogada del Niño, Rocío Rodríguez.

Por el contrario, el defensor oficial, Daniel Apóstolo, pidió la absolución por considerar que “fue legítima defensa, en un contexto de violencia de género”. Sostuvo que la acusada respondió por los dichos de Alexis, que víctima del consumo de droga la amenazaba y que la mujer "quería salvar su vida y la de sus hijos”.

Apóstolo interpretó que no “era un hecho doloso, porque no fue intencional”. Además, reprochó que en el juicio “hubo comentarios, especulaciones y no evidencias”. A la vez, opinó: “La Justicia no se construye con dolor”.

A su turno, el fiscal Martin sumó que “todos los dichos de la acusada se tornan dudosos”. Su relato consistió en que en esa pelea de pareja, la víctima “se quería ir de la casa”, según declaró una testigo, y rompió la puerta porque la victimaria no le habría dado las llaves.

Juicio oral en Río Tercero. Una mujer fue condenada por matar a su esposo en la localidad de San Agustín.
Juicio oral en Río Tercero. Una mujer fue condenada por matar a su esposo en la localidad de San Agustín. (La Voz)

El querellante (en representación de los padres de Alexis) también hizo propio el planteamiento del fiscal. Con dureza, reprochó a los peritos de la defensa cuyos testimonios “estaban guionados”. Resaltó, además, los testigos que aseguraban que la acusada “tomaba alcohol”.

Crónica luctuosa

Barreto sostuvo que su esposo se encontraba "fuera de sí" y que la atacó con un cuchillo. Ella afirmó que, tras lograr quitárselo, se produjo un forcejeo en el cual su esposo "hizo para atrás y se clavó el cuchillo en la espalda" de forma accidental.

Sin embargo, la autopsia reveló que no hubo una sino ocho heridas punzocortantes en la espalda de la víctima. La herida mortal, que ingresó al tórax y perforó el pulmón y la aurícula izquierda del corazón, tuvo una trayectoria "de arriba hacia abajo".

Para la Justicia es incompatible con un accidente por caída y, por el contrario, revela una "potente puñalada aplicada" con intención de matar mientras la víctima se encontraba de espaldas a su agresora.

Además, el entorno de Alexis describió un vínculo marcado por el aislamiento y el sometimiento. Testigos afirmaron que Barreto lo "custodiaba" en el trabajo, no lo dejaba hablar con su familia y cubría el frente de la casa con una media-sombra para impedir la vista desde el exterior.

Según una de las hijas de la imputada, el conflicto fatal se habría originado porque Alexis intentaba abandonar el hogar y su esposa se lo impedía.

Juicio oral en Río Tercero. Una mujer fue condenada por matar a su esposo en la localidad de San Agustín.
Juicio oral en Río Tercero. Una mujer fue condenada por matar a su esposo en la localidad de San Agustín. (La Voz)

Otro indicio clave para la acusación fue la conducta de Barreto tras el ataque. El registro telefónico muestra que, antes de llamar a la Policía, la mujer se comunicó con una expareja e incluso habría intentado contactar a un abogado.

Durante esos 42 minutos, Alexis sangraba en el suelo de la cocina sin recibir auxilio médico por parte de su esposa, según se desprendió del juicio.

Para la Justicia, esto demuestra un "desprecio por la vida" y confirma el dolo homicida, ya que nunca orientó su conducta a socorrer a la víctima.

“Yo no quería darle muerte, no soy así”, concluyó la acusada en el juicio.