Judiciales. Juicio en Río Tercero a una mujer de San Agustín acusada de matar a su esposo

Las audiencias arrancan el 10 de marzo. La acusada se enfrenta a la pena de prisión perpetua, sospechada de asesinarlo de ocho puñaladas.

02 de marzo de 2026 a las 03:45 p. m.
Juicio en Río Tercero a una mujer de San Agustín acusada de matar a su esposo
La sala de juicios orales de la Cámara del Crimen de los tribunales de Río Tercero

Una cocina bañada en sangre y un hombre en el suelo con ocho puñaladas fatales: ese fue el cuadro que sacudió una tarde de diciembre de 2023 a la tranquila localidad de San Agustín, sobre la ruta nacional 36. En horas, su esposa quedó detenido y acusada.

Este 10 de marzo, llegará a juicio oral ese caso en la Cámara del Crimen de los tribunales de Río Tercero.

Fue el fiscal de Instrucción de Río Tercero, Alejandro Carballo quien solicitó la elevación a juicio de la causa contra María Belén Barreto (33), imputada por el homicidio de su esposo, Alexis Aubillan Marín (24).

Según el expediente, el hecho ocurrido el 27 de diciembre de 2023, reveló una trama de control, aislamiento y una violenta agresión que la defensa intentó justificar como un accidente. En el debate del juicio se esperan los relatos de quienes conocían a esta familia.

Los datos del expediente judicial indican que entre las 12 y las 13:35, en una casa de la calle Vélez Sársfield de esa localidad, una discusión matrimonial en la cocina terminó de forma fatídica: Alexis Marín recibió ocho puñaladas en la espalda.

Por esa acusación, la mujer se enfrenta a la pena de prisión perpetua, en caso de que la Justicia la encuentre culpable.

La versión del accidente

Al momento de defenderse, Barreto sostuvo que su esposo –a quien describió como adicto a la cocaína– en medio de una crisis intentó atacarla con un cuchillo.

Según su relato, ella logró quitárselo y, en medio de un forcejeo, el joven se habría "clavado" el arma accidentalmente al tirarse hacia atrás.

Sin embargo, los resultados de la autopsia desvanecieron esa versión.

Fiscal Alejandro Carballo, de los tribunales de Río Tercero.
Fiscal Alejandro Carballo, de los tribunales de Río Tercero. ((La Voz/ Archivo) )

En sus declaraciones, la acusada relató que su marido habría amenazado con “matarlos a todos con el pico (una herramienta de mano)”. En ese inmueble también vivían cuatro niños.

Sin embargo, el informe de la autopsia resultó demoledor para esta versión. Los médicos forenses determinaron que Marín presentaba ocho heridas punzocortantes.

La puñalada mortal, que perforó el pulmón, la arteria pulmonar y la aurícula izquierda, fue asestada "de arriba hacia abajo", una dirección incompatible con una caída accidental y que demostraría, para la Fiscalía, una acción deliberada y potente.

“No lo quise matar”, indicó la acusada en parte de sus declaraciones en la etapa de Instrucción de la causa.

Un contexto de control y aislamiento

La investigación de la Fiscalía profundizó en la relación de la pareja, describiendo un escenario de "sometimiento y control" por parte de Barreto hacia la víctima. Testigos, incluidos los padres de Marín y amigos, declararon que el joven “se había alejado de su círculo íntimo desde que inició la relación”.

Relatos testimoniales indican que la imputada incluso lo "custodiaba" en sus trabajos de albañilería y que “la vivienda familiar tenía el frente cubierto con una media sombra que impedía ver hacia el interior”.

Los 40 minutos de silencio

Otro punto clave que complica a la acusada es el tiempo transcurrido tras el ataque. Según el informe de apertura telefónica, Barreto llamó a su expareja después de ocurrido este hecho, pero recién se comunicó con la Policía 40 minutos después.

Poco después, llegaron los efectivos policiales a esa casa, y más tarde un médico que constató el deceso de la víctima.

En ese lapso, mientras Marín yacía desangrándose en el suelo, la mujer habría ido a buscar a un abogado. Fue a la casa del letrado -señala la causa judicial-, no lo encontró y más tarde llamó a la Policía.

Una de las hijas de Barreto relató haber escuchado a Marín gritar: "Dame la llave porque me quiero ir", por lo que infiere la pesquisa que el joven habría intentado abandonar la casa antes de ser atacado.

Esos y otros elementos serán debatidos ahora en el juicio, junto a los que presente la defensa de la mujer detenida.

El pedido de juicio

El fiscal Carballo ha calificado el hecho como homicidio calificado por el vínculo (artículo 80 inciso 1 del Código Penal), delito que prevé la pena de prisión perpetua.

Para la fiscalía, Barreto “obró con pleno conocimiento y propósito de matar, descartando cualquier hipótesis de legítima defensa o accidente”