Investigación en Córdoba Cayó el cabecilla de "la banda de los drones”: hacían inteligencia para "escruches" millonarios en Córdoba
Para la Justicia, es la persona que estaba a cargo de impartir órdenes en numerosos robos domiciliarios. En paralelo, hubo más de 20 allanamientos en la provincia contra grupos delictivos. Una organización aparentemente está asociada con robos domiciliarios en Buenos Aires y Santa Fe.
"La banda de los drones”. Así aparece nombrada hace tiempo en los cuadernos de la Dirección de Investigaciones Operativas (DIO de la Policía Judicial de Córdoba una organización que desde hace tiempo vendría realizando golpes precisos en Córdoba bajo la modalidad de escruches.
Se los tiene por una organización que busca domicilios con gran cantidad de efectivo y joyas. Pasan horas sobrevolando el área de la vivienda. Son casi imperceptibles: usan un dron.
Una vez que tienen los horarios y movimientos, esperan el próximo paso: que no haya nadie en casa.
La pandilla, de tres o cuatro integrantes, se traslada al domicilio.

Tiene tiempo para actuar. Conocen los rincones. Cuentan con los datos sobre la existencia de un botín siempre abundante.
Los pesquisas lo explican así: “Entran cuando saben que hay muchos billetes, o joyas por gran valor, y van seguros de que en la vivienda no hay nadie. No rompen nada y son como ‘una mosca’, que nadie ve, cuando se encuentran en la etapa de vigilancia. Finalmente se van sin dejar rastros”.
Este martes le llegó la hora a quien sería el cabecilla de la banda. Pesquisas de la Dirección General de Investigaciones de la Policía provincial fueron tras sus pasos y, junto a la DIO, lograron su detención.
“Fue un megaoperativo que requirió de 10 allanamientos simultáneos en la zona sur de la ciudad de Córdoba. Se realizó un operativo prácticamente de saturación en distintos puntos donde había datos firmes. Se trata de una persona escurridiza”, comentaron.
Por el momento, el sospechoso, de quien se desconoce su identidad, está imputado por el presunto delito de hurto calificado. Todos descuentan que la figura se va a agravar.
La brigada logró recolectar un gran número de pruebas. En Tribunales explican que la persecución recién comienza y que ahora van tras el resto de los involucrados.
En paralelo hubo otros dos procedimientos de gran magnitud contra bandas de escruchantes en Córdoba. Una de ellas habría marcado sus tentáculos en hechos delictivos registrados en Buenos Aires y Santa Fe.
En total se completaron más de 20 allanamientos y se detuvo a ocho sospechosos.
Así actuaba "la banda de los drones”
La investigación que terminó con la captura del presunto cabecilla se inició a partir de un robo cometido en Jesús María contra un prestamista.
Ese golpe permitió reconstruir el funcionamiento de una organización que, para los investigadores, estaba integrada por delincuentes con un “elevado grado de planificación” y “recursos tecnológicos poco habituales”.
La causa quedó a cargo de la fiscalía de instrucción de Jesús María.
Los pesquisas sostienen que la banda no actuaba al azar. “Antes de ingresar a una vivienda realizaban este trabajo de inteligencia que se extendía durante horas. Tenían drones que usaban para vigilar los movimientos de los moradores”, comentan.
De este modo, la organización delictiva establecía horarios de ingreso y salida para sus golpes porque identificaba el momento exacto en el que la casa quedaba desocupada.
El objetivo eran viviendas donde previamente habían detectado la existencia de importantes sumas de dinero, joyas u otros bienes de alto valor.
¿Contaban con entregadores? No se sabe, por ahora todo es materia de investigación.

"Era una banda muy profesional. No iba a probar suerte. Daba golpes puntuales en lugares donde sabía que había dinero", resumieron fuentes vinculadas con la investigación.
Durante los 10 allanamientos realizados principalmente en la zona sur de la ciudad de Córdoba se secuestraron 10 vehículos, cuatro motocicletas, drones, inhibidores de señal de fabricación especializada —que, según los investigadores, habrían sido adquiridos en el exterior— y abundante material considerado clave para la causa.
Los aparatos inhibidores permitían, presuntamente, neutralizar sistemas electrónicos y facilitar la ejecución de los robos sin activar alarmas.
Los teléfonos celulares y demás dispositivos electrónicos ahora serán sometidos a peritajes para reconstruir posibles conexiones con otros hechos.
Aunque la detención del presunto jefe representa un avance importante, en Tribunales consideran que la investigación está lejos de terminar.
El análisis de los elementos secuestrados podría derivar en nuevas imputaciones y en la identificación de otros integrantes de la organización.
Robos en Santa Fe y Buenos Aires
En paralelo al procedimiento realizado por la causa de Jesús María, la Policía ejecutó otros 10 allanamientos en distintos barrios de la ciudad de Córdoba por orden de otra investigación que apunta a una banda integrada por cordobeses.
Están sospechados de cometer robos domiciliarios tanto en la provincia como en Santa Fe y Buenos Aires.
En este marco fueron detenidas seis personas y se secuestraron dos vehículos, además de otros elementos de interés para la causa.
La pesquisa se originó a partir de un robo cometido en el departamento Río Segundo. A partir de ese episodio comenzaron a surgir indicios sobre una organización cuyos integrantes residían en Córdoba, pero que también habrían actuado fuera de la provincia.
Por ahora, los investigadores vinculan al grupo con un hecho concreto, aunque trabajan para establecer si existe relación con otros robos similares registrados en distintas jurisdicciones.
La modalidad era la misma: escruches o robos cometidos en ausencia de los moradores.
Los delincuentes esperaban que las viviendas quedaran vacías para ingresar y apoderarse de dinero y otros objetos de valor.
La coordinación entre las policías de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires fue considerada determinante para avanzar sobre una estructura que, según los investigadores, cruzaba fronteras provinciales con facilidad.
Tres bandas bajo la lupa
La jornada incluyó un tercer operativo, también dirigido contra una organización dedicada a robos domiciliarios en la ciudad de Córdoba.
En ese caso se secuestraron armas de fuego —entre ellas una pistola calibre 45 y una escopeta— además de distintos elementos presuntamente utilizados para cometer escruches.
Los tres procedimientos formaron parte de una estrategia coordinada para golpear diferentes organizaciones criminales dedicadas a delitos contra la propiedad.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, aseguró que una de las organizaciones investigadas figura entre las estructuras criminales más sofisticadas detectadas en los últimos años por la Provincia.
El funcionario subrayó que la investigación permitió secuestrar una importante cantidad de bienes cuyo origen ahora será analizado para determinar si fueron adquiridos con dinero proveniente de actividades ilícitas.
Entre los elementos incautados en los distintos procedimientos aparecen más de una docena de vehículos de alta gama, motocicletas, armas de fuego, dinero en pesos y moneda extranjera, joyas, electrodomésticos, teléfonos celulares, drones e inhibidores de alarmas.
Los investigadores sostienen que el análisis de los teléfonos y demás dispositivos electrónicos será determinante para reconstruir la estructura de las organizaciones, identificar nuevos integrantes y establecer vínculos con robos ocurridos tanto en Córdoba como en otras provincias.

