Comodoro Rivadavia. Caso Ángel: confirmaron lesiones cerebrales y la madre es la principal sospechosa

La Justicia de Chubut acreditó maltrato infantil tras la autopsia al niño de cuatro años, quien había sido revinculado con su progenitora hace apenas un mes por orden judicial.

10 de abril de 2026 a las 05:18 p. m.
Caso Ángel: confirmaron lesiones cerebrales y la madre es la principal sospechosa
La muerte de Ángel, el nene de Comodoro Rivadavia que investiga la Justicia por presunto maltrato infantil.

La investigación por la muerte de Ángel, el niño de cuatro años que falleció en Comodoro Rivadavia tras sufrir un paro cardiorrespiratorio el pasado lunes, dio un giro determinante este viernes.

En una conferencia de prensa, el Ministerio Público Fiscal (MPF) confirmó que el menor presentaba lesiones internas graves que son compatibles con situaciones de maltrato infantil.

Los fiscales a cargo del caso señalaron formalmente a la madre biológica del niño, identificada como Mariela Altamirano, y a su actual pareja como los principales sospechosos de la muerte. Ambos permanecen bajo control estatal y ya fueron notificados de su situación procesal para evitar posibles nulidades en el avance de la causa.

Resultados de la autopsia y lesiones detectadas

El examen forense interno fue la pieza clave para que los investigadores descartaran una muerte por causas naturales o enfermedades preexistentes. Si bien los médicos que lo asistieron inicialmente no detectaron signos externos de violencia, la autopsia reveló "lesiones intracraneales" significativas.

Según precisó el fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, estas lesiones en el cerebro se corresponden con días anteriores a la fecha del deceso. Los peritos médicos estimaron que los golpes detectados habrían ocurrido, como máximo, diez días atrás.

“Se realizaron las autopsias y surgieron algunos traumatismos del cráneo del niño”, explicó por su parte el fiscal Facundo Oribone. Una de las hipótesis que maneja la fiscalía es que Ángel podría haber sido víctima del denominado “síndrome del bebé sacudido”, caracterizado por una acción de aceleración y desaceleración súbita.

La muerte de Ángel, el nene de Comodoro Rivadavia que investiga la Justicia por presunto maltrato infantil.
La muerte de Ángel, el nene de Comodoro Rivadavia que investiga la Justicia por presunto maltrato infantil. (La Voz.)

El rol de la Justicia y la revinculación

Uno de los puntos más críticos de la causa es el derrotero judicial que atravesó el niño antes de su muerte. Ángel vivió gran parte de su vida con su padre, Luis López, hasta que una orden judicial cambió su situación de custodia.

Hacia apenas un mes, el juez de Familia Pablo José Pérez dispuso que el menor debía volver a vivir con su madre biológica. Esta decisión se tomó en medio de una disputa judicial que incluía cinco expedientes en el fuero de familia y denuncias cruzadas entre los adultos.

El padre del menor, quien denunció el hecho el lunes por la mañana, manifestó su dolor y cuestionó el accionar de los juzgados. “A Ángel lo mataron. Mi hijo no era un chico enfermo, tenía buena salud, estaba sano”, expresó Luis López ante los medios locales.

Versiones cruzadas y defensa de la madre

Frente a las acusaciones de la familia paterna y las sospechas de la fiscalía, Mariela Altamirano brindó declaraciones públicas defendiendo su inocencia. “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, sostuvo la mujer en diálogo con ADNSUR.

Según el relato de la madre, el domingo por la mañana notaron que el niño no respiraba mientras dormía en su cama y procedieron a realizarle maniobras de RCP antes de llamar a la ambulancia. Altamirano aseguró que ella es la principal interesada en saber qué le provocó la muerte al nene y negó cualquier tipo de maltrato.

Sin embargo, los fiscales sostienen que la evidencia médica contradice parcialmente las declaraciones de los convivientes. Además, se incorporó a la causa un vídeo del niño donde manifestaba su deseo de no volver con su madre, lo que refuerza la línea investigativa sobre el riesgo previo que corría el menor.