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Sucesos

Córdoba. El acusado de matar y descuartizar a Camila Merlo seguirá preso: la fiscalía ahonda en sospecha de canibalismo

Camila Merlo fue asesinada en Córdoba en 2025. Mateo David Riveros Meza está preso por femicidio y le dictaron la preventiva. La sospecha es que, tras un encuentro íntimo con la joven, la asesinó y se deshizo del cuerpo. La familia de la chica reclama máximo castigo. Las claves del espanto.

13 de mayo de 2026, 09:35
El acusado de matar y descuartizar a Camila Merlo seguirá preso: la fiscalía ahonda en sospecha de canibalismo
El acusado de matar a Camila Merlo. (Ramiro Pereyra)

En una resolución de altísimo impacto, la fiscal Eugenia Pérez Moreno dispuso la prisión preventiva del hombre acusado de haber asesinado y descuartizado el cuerpo de Camila Micaela Merlo, una joven que tenía 26 años. Parte de los restos de Camila fueron hallados en noviembre de 2025 en microbasurales de barrio General Urquiza, de la ciudad de Córdoba.

Mateo David Riveros Meza, un joven paraguayo de 26 años, está preso en la Cárcel de Bouwer y acusado por homicidio calificado por mediar violencia de género.

La espantosa sospecha judicial es que el joven mantuvo contactos con Micaela, quien era trabajadora sexual, y tras un encuentro íntimo la mató y despiezó su cuerpo con herramientas manuales y eléctricas. Para la fiscalía, el acusado habría realizado prácticas de canibalismo (antropofagia).

Camila Merlo.
Camila Merlo. (La Voz)

Camila era una joven absolutamente vulnerable y que había caído en una profunda adicción al “pipazo”, una droga que no deja de causar estragos en Córdoba.

El abogado Carlos Nayi, quien representa como querellante al padre de una nena que era hija de Micaela, se mostró satisfecho con la prisión preventiva, toda vez que anticipó que solicitará un agravamiento de los delitos contra el acusado. Concretamente, Nayi pedirá que Riveros Meza sea acusado con más agravantes como alevosía y ensañamiento.

La defensa ya había dicho que el acusado no tiene relación alguna con el homicidio. Incluso, desde la cárcel, y en una nota con La Voz, el sospechoso lo había asegurado.

La acusación provisoria está centrada en una serie de indicios.

El crimen de Camila Merlo.
El crimen de Camila Merlo. (La Voz)

Cómo fue el crimen de Camila Merlo

De acuerdo a la causa, en el mediodía del pasado 11 de noviembre de 2025, Mateo David Riveros Meza se encontró con Camila en el departamento donde él vivía en calle Granada al 2800 de barrio Colón, en la zona este de la Capital.

Según la fiscalía, la joven y el sospechoso se encontraron con el propósito de mantener un encuentro sexual pago. No era la primera vez que sucedía.

Ya en el interior de la vivienda, sin que se haya podido comprobar si mantuvieron un encuentro sexual o no, y en el marco de un consumo de drogas, Riveros Meza se habría aprovechado del estado de vulnerabilidad de la joven. El hombre tenía, de acuerdo a la causa, una “personalidad dominante y de superioridad”.

De acuerdo a la acusación, por “la condición de mujer de Merlo” y aprovechándose del “estado de vulnerabilidad en el que ella se encontraba” y en un contexto de “violencia de género basado en el trato sexual” habría asesinado a Camila.

El crimen sucedió entre las 17.21 y las 20.06 de aquella jornada.

No está claro cómo habría sido asesinada la joven. La sospecha es que pudo ser estrangulada.

El crimen de Camila Merlo.
El crimen de Camila Merlo. (La Voz)

Acto seguido, el acusado habría seccionado el cuerpo con arma blanca y aparatos electrónicos y se habría desprendido de sus restos. Habría usado una moto

Algunas piezas fueron arrojadas en las inmediaciones del domicilio del imputado Riveros Meza y en microbasurales próximos a las vías del tren en los barrios General Urquiza y Villa El Milagro.

Todo se descubrió de casualidad el 16 noviembre de 2025 cuando un perro encontró restos humanos y los llevó hasta el domicilio de la familia que lo tiene.

La fiscalía no pudo, por ahora, determinar si en el acto criminal, ya sea el asesinato o el desmembramiento, participaron más personas.

El crimen de Camila Merlo.
El crimen de Camila Merlo. (La Voz)

Una compleja pesquisa basada en tecnología

La causa se inició, como se indicó, de casualidad tras el hallazgo de piezas humanas tiradas en un microbasural de barrio General Urquiza, próximo a la avenida Sabattini.

Luego de que el perro retornara a su domicilio, la familia llamó a la Policía. Aquel 16 de noviembre de 2025, tras el espantoso hallazgo, la zona se llenó de investigadores policiales y judiciales, además de bomberos.

En la morgue se halló un tatuaje de un mandala en un muslo. Esta pieza y el análisis de huellas digitales serían claves para identificar a la víctima.

Con el paso de las jornadas, y entre el horror vecinal, se fueron encontrando más piezas humanas. Además, se hallaron cabellos y fauna cadavérica (larvas) que fue clave para estudios entomológicos.

La pesquisa determinaría posteriormente que se trataba de la misma víctima.

El caso recayó en el Departamento Homicidios de la Policía, cuyos miembros se pusieron a trabajar bajo directivas judiciales.

El crimen de Camila Merlo.
El crimen de Camila Merlo. (La Voz)

Un complejo, preciso y arduo trabajo basado en análisis de filmaciones de domos y cámaras particulares (en un amplio radio de la ciudad), rastreos de celulares (sobre todo el teléfono de la propia Camila) y testimonios varios permitieron llegar a la casa del sospechoso. Los testimonios de familiares y personas que la conocían y que trabajaban con ella terminaron siendo claves. También se analizaron sus redes sociales y sus movimientos constantes en vehículos de aplicaciones.

Varios testimonios de amigas y compañeras fueron coincidentes en señalar y resaltar la vulnerabilidad en la que se encontraba inserta la joven, potenciada por su fuerte adicción al “pipazo”. “La perdió la ‘pipa’”, aseveró una testigo.

La pesquisa judicial concretó un exhaustivo informe sobre la hoja de ruta de movimientos de Camila en los últimos días y horas y todo conduce a la casa del imputado: un complejo de calle Granada al 2800.

El acusado de matar a Camila Merlo.
El acusado de matar a Camila Merlo. (La Voz)

Indicios en contra del acusado de matar a Camila

Contactos con la víctima y cierre intempestivo. Camila y el acusado se conocían. Habían mantenido encuentros sexuales y él le pagaba a través de billetera virtual. Tras la desaparición de la joven (su crimen), él deja de llamarla o intentar comunicarse. Borra comunicaciones anteriores con ella. Comienza a rastrear noticias en medios de noticias sobre el caso.

Compra de una picadora de carne. En noviembre, el joven compra una picadora de carne industrial tras hacer una búsqueda por internet. La tiene algunos días y, tras el crimen de Camila, la vende y se compra una moto. También hizo búsquedas para comprar cuchillos. Además adquiere para esa fecha un tarro de 200 litros.

“La adquisición de estos elementos —un tacho de gran capacidad y una picadora de carne— adquiere aún mayor relevancia al considerar que el cuerpo de Camila fue hallado de manera parcial y seccionado en partes, circunstancia que impone evaluar dichos elementos en forma integral con el resto de la prueba reunida a medida que avance la investigación”, señala la fiscal.

Canibalismo. En sus aparatos tecnológicos, como el celular, se hallaron numerosas búsquedas de videos, información y tutoriales sobre métodos para matar (desnuque) y canibalismo. Se hallaron al menos 13 videos bajados por él.

La fiscalía enfatiza en esas búsquedas y material rastreado y bajado. No hay más búsqueas después del crimen.

Material de abuso de menores. En su celular se halló material fotográfico y audiovisual de “contenido pornográfico que involucraba a menores de edad almacenado en la carpeta de Telegram, según determinó la fiscalía.

Departamento con sangre limpiada y pintura posterior. El análisis judicial en el departamento donde residía demuestra que hubo paredes limpiadas y pintadas para la fecha del crimen. Se detectaron manchas compatibles con sangre humana. Luego, se pintó encima.

Conocimientos previos. El hombre supo trabajar en una carnicería y tenía conocimientos sobre cuchillos y desposte.

La novia que huye. En sus contactos con una por entonces novia, ambos habrían mantenido diálogos sobre esoterismo, universos paralelos y otras dimensiones, además de consumo de drogas. En un momento, ella le habla de un “reservorio de carne humana" y él se ríe y expresa “bárbaro”.

En otra oportunidad, ella me manda videos de cómo un un hombre, que tenía un restaurante, descuartiza a una persona y la “sirve en el restaurante" (sic).

Ambos compartían un sistema de creencias de carácter esotérico o místico que podría resultar de utilidad para comprender el contexto del crimen, según la fiscal.

Tras el crimen, la mujer deja Córdoba y hasta se habría ido del país. No está imputada.

Carácter del acusado. El hombre tiene rasgos violentos e impulsivos. Riveros Meza presentaba un patrón habitual de incumplimiento de los acuerdos económicos pactados con trabajadoras sexuales, abonaba montos sustancialmente inferiores a los convenidos y utilizaba estrategias manipuladoras para retener a las personas en su domicilio contra su voluntad.

Una trabajadora sexual habla de violencia. Una joven declaró que supo estar con él y que en medio del acto sexual el acusado se comportó de manera violenta y la puso las manos en el cuello. Refirió que solía haber problemas con los pagos de él.

La personalidad del acusado. La pericia interdisciplinaria practicada sobre Riveros Meza concluyó que el nombrado presenta una personalidad con rasgos narcisistas, histriónicos y antisociales, con reducida sensibilidad empática, falta de remordimiento o sentimiento de culpa genuino, fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, y proclividad a explotar a otros para obtener sus propios beneficios personales. “Dicho perfil resulta a prima facie compatible con el de una persona capaz de cometer un hecho de las características del investigado, tanto en lo que respecta a quitarle la vida a Camila Merlo como en lo referente al posterior ocultamiento de su cuerpo previo desmembramiento del mismo”. Durante el peritaje, Riveros Meza se mostró sin manifestaciones de ansiedad o angustia presentes.

Carlos Nayi.
Carlos Nayi. (La Voz)

Prisión preventiva y la causa sigue

Con todo, y a 6 meses del crimen, la fiscal Eugenia Pérez Moreno dictó la prisión preventiva contra el acusado basándose en la gravedad del caso, la conducta desplegada, el riesgo latente de fuga, la posibilidad de borrar pruebas o contactarse con testigos y sobre todo el pronóstico punitivo: la prisión perpetua.

El abogado Carlos Nayi destacó la investigación de la fiscalía, la prisión preventiva y solicitó que la causa avance y sea elevada a juicio. Remarcó que pedirá que se agraven los cargos contra el imputado.

"El espanto que emerge en esta causa supera todos los límites de una acción criminal común. Esto deja al descubierto que es dueño de un instinto bárbaro, propenso a cualquier maldad. Una secuencia de violencia extrema, de degradación humana, que exhibe máximo niveles de crueldad", expresó el abogado Nayi. "Acá hubo un escenario de horror difícil, casi imposible de dimensionar. Esto se agrava por el inmenso daño irreparable causada a su hijita de 9 años de edad, hoy privada para siempre, del abrazo de su madre", añadió Nayi.

"La magnitud del sufrimiento provocado a la víctima y, el colateral a su familia, exige aplicar la agravante de alevosía y ensañamiento, y la máxima sanción a quien no solamente violó la ley penal, sino que violó la ley de Dios", cerrró.

Número de la línea telefónica de violencia de género.
Número de la línea telefónica de violencia de género. ((La Voz))