Buenos Aires. A 42 años del crimen de Diego Fernández Lima: “Se siguen riendo de nosotros”, dijo el hermano
Los restos de la víctima, de por entonces 16 años, fueron hallados enterrados en la casa de su excompañero de colegio, Cristian Graf.
El domingo pasado se cumplieron 42 años desde que Diego Fernández Lima fue asesinado cuando tenía 16 años en el barrio porteño de Coghlan y cuyos restos fueron hallados enterrados en la casa de su excompañero de colegio, Cristian Graf, el principal investigado por el "homicidio".
El caso de Diego Fernández Lima en Coghlan
Los restos fueron encontrados de casualidad el 20 de mayo de 2025 por obreros que estaban haciendo una medianera en una propiedad, sobre la avenida Congreso, en Coghlan. El caso estalló porque en el lugar donde cayeron los huesos se había levantado una casona y en ella, entre 2002 y 2003, había vivido el músico Gustavo Cerati.
Posteriormente, gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf), se logró llegar a identificar el cuerpo de Fernández Lima, desaparecido desde 1984. La sorpresa fue absoluta cuando además se determinó que Diego había sido compañero del secundario de Graf (59), dueño de la casa en cuyo jardín había sido enterrado.
Acusado en un primer momento de presunto encubrimiento (figura por la que fue sobreseído), actualmenter Graf es el principal investigado por el homicidio de Diego, a quien atacaron con al menos un arma blanca por la espalda, según lo determino la Sala IV de la Cámara del Crimen.
Tal vez la última gran novedad de la causa fue la esperanzadora aparición de un testigo, que pidió declarar bajo reserva de identidad. El hombre contó que en una comida en lo del tío de un amigo había escuchado la historia de un hombre que había enterrado en su jardín al compañero de colegio de su hijo, porque lo acosada, publicó Clarín.
Luego del entusiasmo original todo quedó en la nada porque ni su amigo ni la viuda del supuesto narrador original de la historia (ya fallecido) confirmaron la versión al declarar en el expediente.
Ese mismo testigo de identidad reservada sostuvo que al padre de Diego (que falleció en 1991 en un accidente de tránsito) en realidad lo asesinaron cortándole los cables de su bicicleta. Por eso, entre las últimas medidas, se ordenó rastrear el expediente de ese accidente.
La palabra de la familia del joven asesinado
El hermano de Diego reclamó justicia. "Necesito que la Justicia haga algo. Ya pasó un año desde que encontramos los restos de Diego y seguimos sufriendo al mismo calvario. A Diego lo privaron de su libertad y lo asesinaron. Todos somos la voz de Diego", dijo Javier Fernández Lima a Clarín.
A su turno, Hugo Wortman Jofré, abogado querellante en representación de Javier Fernández Lima, sostuvo: "Hay que investigar todo: a la familia Graf, de arriba a abajo. Hay que estudiar distintas hipótesis, distintas autorías, porque hay una responsabilidad del Estado argentino en brindarle a la familia Fernández Lima un servicio de Justicia en los términos de las convenciones internacionales en materia de Derechos Humanos".
La Cámara del Crimen anuló el llamado a indagatoria de Graf por presunto encubrimiento agravado, lo que hizo caer su sobreseimiento y también abrió el juego. Los camaristas destacaron que hay que buscar la verdad porque "la renuncia consciente a la verdad es incompatible con el servicio de justicia".

