Belleza. El truco para usar el corrector naranja y tapar tus ojeras

Cada vez más maquilladores recomiendan incorporar un corrector anaranjado antes del corrector tradicional para neutralizar las ojeras.

10 de julio de 2026 a las 12:21 a. m.
El truco para usar el corrector naranja y tapar tus ojeras
El corrector anaranjado ayuda a neutralizar los tonos azulados o violáceos de las ojeras antes de aplicar el corrector habitual.

Las ojeras suelen ser una de las principales preocupaciones al momento de maquillarse. Muchas personas recurren a varias capas de corrector para intentar ocultarlas, pero el resultado no siempre es el esperado. En ocasiones, el maquillaje termina viéndose pesado o incluso resalta la zona en lugar de disimularla.

Frente a este problema, maquilladores y especialistas en belleza coinciden en que existe una técnica mucho más efectiva: utilizar un corrector anaranjado antes del corrector tradicional. Lejos de sumar más producto, este paso permite neutralizar el color de las ojeras y conseguir un acabado mucho más natural.

Los beneficios de usar corrector naranja en tus ojeras

El secreto está en la teoría del color, una herramienta ampliamente utilizada en el maquillaje profesional. Como las ojeras suelen presentar tonalidades azuladas o violáceas, el color naranja actúa como su opuesto en la rueda cromática y ayuda a equilibrar esa pigmentación antes de unificar el tono de la piel.

De esta manera, el corrector tradicional ya no necesita cubrir completamente la oscuridad, sino simplemente emparejar el color del rostro. Según explican expertos, antes de comenzar con cualquier corrección es importante preparar la piel con un buen contorno de ojos.

El corrector anaranjado ayuda a neutralizar los tonos azulados o violáceos de las ojeras antes de aplicar el corrector habitual.
El corrector anaranjado ayuda a neutralizar los tonos azulados o violáceos de las ojeras antes de aplicar el corrector habitual. (Imagen web)

Mantener esa zona hidratada favorece una mejor aplicación del maquillaje y evita que los productos se acumulen en las líneas de expresión. Una vez hidratada la piel, el corrector anaranjado debe aplicarse únicamente sobre las áreas donde predominan los tonos azulados o violáceos. Los expertos recomiendan utilizar muy poca cantidad y difuminar cuidadosamente para evitar un efecto excesivo.

Después llega el turno del corrector convencional. Lo ideal es elegir uno del mismo tono de la piel o apenas un tono más claro para aportar luminosidad sin generar un contraste artificial. La combinación de ambos productos permite cubrir las ojeras con menos maquillaje y obtener un resultado mucho más fresco que aplicando varias capas de un único corrector beige.

Esta técnica acompaña una de las principales tendencias de maquillaje de la temporada: las pieles naturales, luminosas y con un acabado liviano. El objetivo ya no pasa por cubrir completamente cada imperfección, sino por unificar el tono respetando la textura natural de la piel.

Otro aspecto que destacan los especialistas es que no existe un único tono de corrector naranja válido para todas las personas. Dependiendo del color de piel y de la intensidad de las ojeras, puede ser necesario optar por un naranja más claro, un durazno o incluso un tono más intenso.