Jardinería. Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar

El potus es una de las plantas de interior más resistentes, pero también una de las que más errores de cuidado acumula. Aprender a identificar cuándo necesita más luz, y no más agua, es clave para mantenerlo sano.

28 de junio de 2026 a las 11:00 a. m.
Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar
Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar.

El potus se convirtió en una de las plantas de interior favoritas en los hogares argentinos por su capacidad de adaptarse a distintos ambientes y por requerir cuidados relativamente simples.

Su crecimiento rápido, el atractivo de sus hojas y la facilidad para cultivarlo en macetas lo posicionaron como una de las especies más elegidas para decorar livings, dormitorios y oficinas.

Efectos de la falta de luz en el potus: síntomas visibles y señales de alerta

Esa fama de planta resistente suele llevar a cometer un error muy común: creer que cualquier cambio en su aspecto significa que necesita más agua. En realidad, los especialistas en jardinería advierten que muchas veces el problema está relacionado con la falta de luz y no con el riego.

Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar.
Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar. (Archivo)

Aunque el potus puede sobrevivir en espacios interiores donde otras plantas difícilmente prosperan, eso no significa que pueda desarrollarse correctamente en ambientes demasiado oscuros. Cuando la iluminación resulta insuficiente, la planta comienza a manifestar una serie de cambios que afectan tanto su crecimiento como su apariencia.

Uno de los primeros síntomas es la pérdida de intensidad en el color de las hojas. El verde deja de verse brillante y característico para adquirir un aspecto más opaco.

En las variedades variegadas, aquellas que presentan manchas amarillas o blancas, la falta de luz también provoca que esas tonalidades desaparezcan gradualmente, dejando hojas completamente verdes.

Otra señal muy evidente aparece en el crecimiento. Ante la escasez de luz, el potus activa un mecanismo natural para intentar encontrar una fuente de iluminación.

Como consecuencia, desarrolla tallos cada vez más largos y con mayor distancia entre una hoja y otra. El resultado es una planta con aspecto desprolijo, menos frondosa y con un crecimiento mucho más lento de lo habitual.

Frente a este panorama, muchas personas reaccionan aumentando la frecuencia del riego, convencidas de que el problema es la falta de agua. Pero, esta decisión puede empeorar la situación. El exceso de humedad favorece el deterioro de las raíces, dificulta la absorción de nutrientes y puede provocar pudrición radicular, una de las principales causas de muerte en esta especie.

Antes de sacar la regadera, los expertos recomiendan comprobar el estado del sustrato. Una forma sencilla de hacerlo consiste en introducir un dedo algunos centímetros en la tierra.

Si todavía se encuentra húmeda, no es necesario volver a regar. En ese caso, lo más conveniente es revisar la ubicación de la maceta y evaluar si recibe suficiente luz natural.

Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar.
Cómo saber si a tu potus le falta luz y no agua: las señales que no debés ignorar. (Archivo)

El lugar ideal para un potus es un ambiente luminoso, con abundante luz indirecta. Ubicarlo cerca de una ventana donde reciba claridad durante gran parte del día, pero sin exposición directa al sol intenso, permite que mantenga el color de sus hojas y un crecimiento equilibrado.

Por el contrario, un rincón demasiado oscuro hará que sobreviva durante un tiempo, aunque con hojas más pequeñas, tallos débiles y un aspecto cada vez menos vigoroso.