Jardinería. Qué pasa si le agregás azúcar a una planta lengua de suegra
La sansevieria es una de las plantas de interior más resistentes y fáciles de cuidar. En redes sociales se popularizó un truco con azúcar para mejorar su crecimiento, aunque especialistas advierten sobre sus posibles efectos negativos.
La lengua de suegra, también conocida como sansevieria, es una de las plantas de interior más elegidas en los hogares por su resistencia y bajo mantenimiento. Su capacidad para adaptarse a distintos ambientes, tolerar poca luz y requerir escaso riego la convirtió en una opción ideal para quienes buscan sumar verde sin demasiados cuidados.
En los últimos meses, además, comenzó a circular en redes sociales un truco casero que promete mejorar su aspecto utilizando un ingrediente común de cocina: azúcar. Según quienes lo recomiendan, agregar una pequeña cantidad en la maceta ayudaría a fortalecer la planta y estimular su crecimiento.

El secreto viral para fortalecer la lengua de suegra
La explicación detrás de esta práctica está relacionada con la actividad de los microorganismos presentes en el sustrato. El azúcar funciona como fuente de carbono para ciertas bacterias y hongos beneficiosos que viven en la tierra y colaboran en la descomposición de materia orgánica. Esto podría favorecer una mejor absorción de nutrientes por parte de la planta.
Los especialistas en jardinería y botánica advierten que el uso de azúcar no siempre resulta beneficioso y que su aplicación excesiva puede generar efectos negativos.

El principal problema es que el azúcar no distingue entre microorganismos útiles y perjudiciales. En consecuencia, también puede estimular la aparición de hongos, bacterias dañinas y otros patógenos que afectan las raíces.
Además, las plantas producen naturalmente su propia glucosa mediante la fotosíntesis, por lo que no necesitan incorporar azúcar de forma externa como ocurre en otros organismos. Un exceso de sacarosa en el sustrato incluso podría alterar el equilibrio natural de la planta, afectar el crecimiento y generar problemas de oxigenación en la tierra.
Otro de los riesgos tiene que ver con la fermentación. Cuando el azúcar se acumula en el sustrato húmedo, puede compactar la tierra y dificultar el drenaje, algo especialmente perjudicial para la sansevieria, una especie muy sensible al exceso de agua.
A pesar de estas advertencias, algunas personas aseguran haber notado hojas más firmes y brillantes después de aplicar este método. En esos casos, los expertos recomiendan hacerlo con mucha moderación y nunca como reemplazo de los cuidados básicos.

Para quienes decidan probarlo, la sugerencia es utilizar cantidades mínimas, esparciendo apenas una pequeña cucharadita sobre los bordes de la maceta y evitando el contacto directo con la base de la planta. Luego, se recomienda realizar un riego leve para ayudar a disolver el azúcar sin generar exceso de humedad.



