Trucos caseros. Por qué recomiendan poner vinagre en la olla al preparar lentejas
Un sencillo truco de cocina puede ayudar a aprovechar mejor uno de los nutrientes más importantes de las lentejas. Especialistas explican por qué incorporar un poco de vinagre durante la preparación puede aportar beneficios para la salud.
Las lentejas ocupan un lugar privilegiado en la cocina, especialmente durante los meses más fríos. Son económicas, rendidoras, fáciles de preparar y aportan una gran cantidad de nutrientes esenciales, por lo que forman parte de la alimentación de muchas personas. Sin embargo, un simple ingrediente que muchas veces pasa desapercibido puede hacer que este alimento sea más beneficioso: el vinagre.
Cada vez más especialistas en nutrición recomiendan incorporar un pequeño chorrito de vinagre durante la cocción de las lentejas para mejorar el aprovechamiento del hierro, uno de los minerales más importantes que contienen estas legumbres.
Qué cambia con el toque de vinagre en las lentejas
Las lentejas son una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra, vitaminas del complejo B y minerales como hierro, magnesio, fósforo y potasio. No obstante, el hierro que aportan pertenece al grupo conocido como hierro no hemo, cuya absorción por parte del organismo resulta menor en comparación con el hierro presente en alimentos de origen animal.
Según explican especialistas en nutrición, una estrategia sencilla para favorecer esa absorción consiste en incorporar ingredientes ácidos o ricos en vitamina C durante la preparación. En ese sentido, el vinagre cumple un papel importante porque aporta acidez al plato.

Esto ayuda a disminuir el efecto de algunos compuestos naturales presentes en las legumbres, como el ácido fítico y el ácido oxálico, sustancias que pueden dificultar que el organismo aproveche el hierro de manera eficiente. Además de mejorar la biodisponibilidad de este mineral, el vinagre también ofrece otros beneficios.
Puede potenciar el sabor del guiso, favorecer la digestión y contribuir a reducir el índice glucémico de la preparación, un aspecto especialmente valorado por personas con diabetes o quienes buscan mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
Los especialistas aclaran que no hace falta utilizar grandes cantidades. Con una cucharadita o un pequeño chorrito de vinagre alcanza para obtener sus beneficios sin modificar de forma significativa el sabor característico de las lentejas.
Otra ventaja de este truco es que resulta muy fácil de incorporar a cualquier receta. El vinagre puede añadirse durante la cocción o una vez finalizado el hervor, dependiendo del tipo de preparación y de las preferencias de cada cocinero.
Quienes prefieran evitar el sabor del vinagre también tienen otras alternativas para potenciar la absorción del hierro. El tomate fresco, el pimiento rojo, el limón o un chorrito de jugo de naranja son alimentos ricos en vitamina C que cumplen una función similar y combinan muy bien con las lentejas, tanto en guisos como en ensaladas.



