Compañía. Según la psicología, las personas que viven solas deberían considerar esta mascota
Más allá de perros y gatos, existe una opción que distintos estudios relacionan con una menor sensación de aislamiento y un mayor bienestar. Cuáles son sus beneficios y por qué gana cada vez más adeptos.
Para muchas personas, tener una mascota significa mucho más que compartir el hogar con un animal. La compañía, la generación de rutinas y el vínculo que se construye con otro ser vivo pueden convertirse en un apoyo importante para el bienestar emocional.
Aunque perros y gatos son las opciones más elegidas, la psicología y distintas investigaciones comenzaron a prestar atención a otra alternativa que, pese a ser menos habitual, también ofrece beneficios: los peces de acuario.
Cómo los peces de acuario mejoran el bienestar emocional
Lejos de tratarse únicamente de un elemento decorativo, un acuario puede contribuir a crear un ambiente de mayor calma y relajación. Diversos estudios analizaron cómo la observación de los peces influye en las personas y encontraron efectos positivos sobre algunos indicadores relacionados con el estrés.
Uno de los trabajos más citados fue realizado por el National Marine Aquarium de Plymouth junto con las universidades de Plymouth y Exeter. La investigación evaluó la respuesta de distintas personas mientras observaban acuarios con diferentes cantidades de peces y registró cambios fisiológicos en pocos minutos.

Los resultados mostraron una reducción de aproximadamente el 8% en la frecuencia cardíaca y un descenso cercano al 7% en la presión arterial tras cinco minutos de observación. Estos datos reforzaron la hipótesis de que contemplar el movimiento de los peces puede generar una sensación de tranquilidad y favorecer estados de relajación.
Los beneficios no se limitan únicamente a los aspectos físicos. Organizaciones dedicadas a la salud mental también destacan el impacto que puede tener el cuidado de una mascota sobre el bienestar psicológico.
La Mental Health Foundation del Reino Unido señala que asumir la responsabilidad de cuidar a un ser vivo puede fortalecer la autoestima, aportar una mayor sensación de propósito y ayudar a reducir el sentimiento de soledad, especialmente en personas mayores o que viven solas.
A esto se suma el contacto cotidiano con un entorno natural. Diferentes investigaciones publicadas en revistas especializadas sostienen que la presencia de elementos de la naturaleza dentro del hogar favorece el buen estado de ánimo y contribuye a disminuir la percepción de aislamiento.
Desde el punto de vista práctico, los peces también presentan ventajas frente a otras mascotas. Se adaptan con facilidad a departamentos o viviendas de pequeñas dimensiones, no generan ruidos y no requieren paseos diarios.

Si bien el mantenimiento del acuario exige cuidados específicos, como controlar la calidad del agua, la alimentación y la limpieza, estas tareas suelen demandar menos tiempo que las necesarias para otras especies domésticas.
Por ese motivo, los especialistas consideran que los peces pueden ser una buena opción para personas con jornadas laborales extensas, movilidad reducida o que buscan una compañía que implique un nivel diferente de compromiso.
Esto no significa que los peces sean mejores que los perros o los gatos, sino que representan una alternativa válida según las necesidades y el estilo de vida de cada persona.
La elección de una mascota depende siempre de múltiples factores, entre ellos el tiempo disponible, el espacio del hogar y la capacidad para brindar los cuidados que cada especie necesita.



