Viral. Cuál es la nueva marca de alfajores furor en los kioscos y redes sociales
El mercado argentino de alfajores suma una nueva etiqueta que apuesta por una receta con rellenos abundantes y presentaciones llamativas.
El mercado argentino del alfajor atraviesa un momento de fuerte movimiento. A los nombres tradicionales que durante años dominaron las góndolas se suman nuevas marcas que intentan encontrar su espacio con diferentes recetas, formatos y estrategias para atraer a los consumidores.
En ese escenario aparece Ricón, una etiqueta que comenzó a expandirse en kioscos y comercios con una propuesta que apunta a competir dentro del segmento de los alfajores con mayor presencia de relleno y tamaño.
La marca llega con el objetivo de aprovechar una oportunidad dentro de una categoría con una larga tradición en Argentina, donde el alfajor dejó de ser solamente un producto asociado a la merienda para convertirse también en un objeto de consumo impulsivo, una opción para regalar y hasta un producto de identidad nacional.

Ricón busca un lugar en el mercado
Entre sus primeras variedades se encuentra un alfajor negro de 40 gramos, elaborado con dos tapas, dulce de leche y cobertura de chocolate. También cuenta con una versión blanca de 85 gramos, un formato más grande que busca diferenciarse por su tamaño y una porción más contundente frente a las alternativas tradicionales del mercado.
Además del sabor, uno de los desafíos de las nuevas marcas está en lograr reconocimiento en un espacio donde la decisión de compra suele definirse en pocos segundos frente a una góndola o un mostrador de kiosco. Por eso, el diseño del envase y la presentación se convierten en herramientas importantes para llamar la atención del consumidor.
El desafío del reconocimiento de marca
La aparición de Ricón se da en un contexto donde los alfajores artesanales y las propuestas innovadoras comenzaron a ganar protagonismo. Durante los últimos años surgieron emprendimientos que apostaron por combinaciones diferentes, ingredientes premium y formatos alejados del alfajor clásico, ampliando la oferta disponible para los consumidores.

Sin embargo, ingresar a este mercado representa un desafío. Más allá del impacto inicial que puede generar una nueva propuesta, las marcas deben lograr una distribución amplia, mantener la calidad del producto y construir una relación de confianza con los compradores habituales.



